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Aborto La Eurocámara busca blindar el aborto legal y seguro ante en el retroceso en la UE

Los eurodiputados denuncian amenazas, presiones e insultos de las fuerzas ultraconservadoras para frenar la resolución, que espera ser aprobada el jueves. El documento pide la despenalización del aborto y recuerda que su denegación puede ser un acto de violencia de género.

El comisario europeo de Justicia Didier Reynders pronuncia las declaraciones de apertura durante el debate del Parlamento Europeo sobre el informe de la Comisión sobre el estado de derecho de 2020, en Bruselas, Bélgica.
El comisario europeo de Justicia Didier Reynders pronuncia las declaraciones de apertura durante el debate del Parlamento Europeo sobre el informe de la Comisión sobre el estado de derecho de 2020, en Bruselas, Bélgica. Aris Oikonomou / Pool via REUTERS

Los derechos reproductivos de las mujeres están sufriendo una involución y una regresión. Se están dando pasos atrás en logros adquiridos y se está poniendo en peligro la salud de las mujeres. Así de contundente se muestra la Eurocámara en un informe que será votado el jueves y que, previsiblemente, saldrá hacia adelante con los votos de Socialdemócratas, Verdes, Liberales e Izquierda Unitaria y de un Partido Popular dividido. "El aborto es una decisión difícil, pero tiene que ser la decisión de ellas. Europa quiere estar en el siglo XXI, no en el siglo XVII", ha defendido su ponente, el socialdemócrata croata Predrag Fred Matic.

El debate previo al escrutinio ha sido agitado. Los Conservadores, grupo en el que se enmarca Vox y cuya mayor delegación es el ultraconservador PiS polaco, habían intentado boicotearlo esgrimiendo que el tema en cuestión es competencia exclusiva de los Estados miembros. Su petición ha sido rechazada por 391 votos. "La derecha y la ultraderecha están intentando bloquear una resolución sobre el derecho al aborto legal y seguro en la UE. Sus lobbies llevan semanas acosándonos para influir en la votación. Han tenido el detalle de enviarnos hasta fetos de plástico", denunciaba poco antes del debate María Eugenia Rodríguez Palop, eurodiputada de Podemos. Varios eurodiputados han denunciado también amenazas, presiones e insultos de las fuerzas ultraconservadoras en el curso de las negociaciones previas.

Según la OMS, en el mundo se producen alrededor de 23.000 muertes por abortos inseguros y clandestinos

"Las críticas furiosas y encendidas de otros me dan buenas razones. Hemos recibido cientos de correos y de cartas. Me han tildado de ser un Hitler. Y son esas las personas que hablan del bien y del amor. No me intimidan, al contrario. Mañana demostraremos que a los hombres nos preocupan los derechos de las mujeres. No sean hipócritas como un colega húngaro que por la mañana ratificaba varias leyes y por la tarde actuaba de otra forma", ha señalado Fred Matic. Esta referencia hace alusión al eurodiputado del partido de Vítkor Orbán, que fue cazado en una fiesta gay ilegal. El propio Jozsef Szajer había sido el artífice meses antes de una legislación contra el matrimonio homosexual en Hungría.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo se producen alrededor de 23.000 muertes por abortos inseguros y clandestinos. "Prohibir los abortos no significa que vayan a nacer menos niños. Significa que van a morir más mujeres en abortos clandestinos", ha denunciado Iraxte García Pérez, líder de los Socialdemócratas en la Eurocámara. "No vamos a permitir que a las mujeres se nos pretenda dejar en etapas oscuras de la historia", ha advertido.

Por su parte, el Partido Popular español se desmarca de la línea mayoritaria en la cámara. "El aborto no es un derecho humano. Puede ser un derecho jurídico recogido en algunos códigos, pero no es un derecho humano. Sí lo es la objeción de conciencia", ha apuntado la eurodiputada del Partido Popular Rosa Estaràs, que ya votó en contra en el filtro previo que el informe pasó en la Comisión de Derechos de las Mujeres e Igualdad de Género (FEMM).

La resolución del Parlamento Europeo insta a los países europeos a despenalizar el aborto y a eliminar los obstáculos para realizarlo de forma legal, segura y con garantías. Recuerda, además, que "su prohibición total o su denegación puede considerarse un acto de violencia de género". La pandemia también ha dejado un impacto negativo en los derechos reproductivos de las mujeres. "Se ha llegado a proponer la total prohibición del aborto con el pretexto de que se trata de un servicio menos prioritario", reza el documento. En este contexto, pide a los Gobiernos nacionales que garanticen un acceso seguro, libre y adaptado a la actual crisis sanitaria y al mundo pos-pandemia con el reconocimiento de este como un servicio "urgente y médicamente necesario".

Polonia, el país que cerca el aborto

La pandemia también ha dejado un impacto negativo en los derechos reproductivos de las mujeres

Aunque el debate ha evitado poner en la diana a un país en particular, a pocos se le escapa que se encuadra en el gran retroceso que ha sufrido Polonia en los últimos meses. Las mujeres polacas tienen prohibido casi de facto abortar. El Gobierno ultraconservador de Ley y Justicia (PiS) sacó adelante esta ley en mitad de la pandemia limitando la irrupción del embarazo a motivos de violación, incesto o cuando la vida de la madre esté en peligro. El Tribunal Constitucional polaco penaliza ahora el aborto por malformaciones o defectos congénitos del feto, que según organizaciones civiles locales representaban cerca del 98% de operaciones de este tipo en el país. La que era hasta entonces una de las legislaciones más restrictivas de Europa es ahora una de las más duras del globo.

Ya en ese momento, el Parlamento Europeo condenó que la medida conduce a abortos más inseguros y viola los derechos humanos fundamentales de las mujeres. A pesar de las multitudinarias protestas que han sacudido las calles polacas en repulsa a esta prohibición, la Comisión Europea ha mantenido una mano tibia con Varsovia. "El progreso cuesta ganarlo, pero se pierde pronto. Los firmes derechos de las mujeres son un valor y un logro del que toda Europa debe enorgullecerse", señaló por entonces su presidenta Ursula von der Leyen sin hacer mención explícita al país o a su Gobierno. Hasta la fecha, Bruselas ha evitado actuar escudándose en que carece de competencias en materia de derechos reproductivos, que corresponden en exclusiva a los Estados miembros.

Educación y anticonceptivos

La resolución abarca, sin embargo, un gran número de aspectos relacionados con la salud sexual y reproductiva femenina. Por ejemplo, pide a los Estados miembros que luchen contra la violencia ginecológica y obstétrica y les insta a establecer una estrategia específica para prevenir la discriminación contra las mujeres inmigrantes o los sectores más vulnerables. También exige que se elimine el IVA a productos básicos de higiene como tampones o compresas y aboga por garantizar el acceso universal a métodos anticonceptivos modernos, asequibles y de alta calidad.

Por último, urge a las capitales a establecer programas de educación sexual en las aulas. "Hay niños que ante la ausencia de educación formal miran el porno como única forma de educación sexual. Algo que distorsiona y tergiversa por completo la imagen de las relaciones sexuales. Es una realidad que asusta", ha concluido Helena Dalli, comisaria de Igualdad.

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