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AGUA ALTA Venecia recobra poco a poco la calma pero se prevén nuevas inundaciones

Los niveles del agua serán mucho más contenidos este sábado respecto a las históricas inundaciones de esta semana, aunque la situación empeorará el domingo.

Una turista carga su maleta con ruedas para evitar que toque el "agua alta" en Venecia (Italia), este viernes. EFE/Andrea Merola

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Venecia recupera este sábado poco a poco la normalidad después de las graves inundaciones de los últimos días, si bien las autoridades se mantienen alerta ante las próximas mareas, pues se espera que el nivel del mar crezca hasta los 160 centímetros.

La situación va mejorando en la ciudad, tras la inundación de la noche del pasado martes, cuando el agua llegó a los 187 centímetros, el mayor nivel desde los 194 centímetros de 1966, y los 154 de la tarde de ayer viernes.

Los turistas vuelven a pasear por sus calles y por la plaza de San Marcos, clausurada ayer con la llegada del "agua alta", y los negocios han reabierto sus puertas, aunque algunos siguen aún con la persiana bajada reparando los desperfectos causados por el agua.

Sin embargo, esta delicada ciudad, Patrimonio de la Humanidad, sigue pendiente de las mareas del Adriático que han inundado su casco histórico. El Centro de Previsiones del Ayuntamiento veneciano ha avanzado que "la marea se mantendrá en valores muy elevados durante las próximas horas", lo que se une a una evolución meteorológica "incierta", por la borrasca que azota el norte del país.

Pero en cualquier caso los niveles del agua de hoy serán mucho más contenidos respecto a las históricas inundaciones de esta semana: el pico máximo será de 105 centímetros y se alcanzará en torno a las 11.55 hora local (10.55 GMT), un valor que no causa alerta.

La situación empeorará

Con el desastre aún reciente, la ciudad ya se prepara para la llegada de una nueva marea alta, que previsiblemente la inundará la ciudad el lunes, aunque no alcanzará los mismos niveles destructivos.

El alcalde veneciano, Luigi Brugnaro, informó de que se espera un nuevo "agua alta" que alcanzará un pico máximo de 160 centímetros, pero aseguró que no tendrá el efecto dañino de la del pasado martes, de 187 centímetros de altura.

"Hemos activado el dispositivo de seguridad y hemos desplegado a todos los agentes disponibles. El pico será alto pero es difícil que cree tantos daños como el martes", refirió el regidor en una rueda de prensa, aunque reconoció que será otra "jornada dura".

El jefe de la Protección Civil, Angelo Borrelli, explicó que aún se están contabilizando los daños de la catástrofe, estimados por el ayuntamiento en 1.000 millones de euros, y avanzó que se recurrirá a la ayuda del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (UE).

El alcalde añadió que cuentan con el apoyo de el Banco Europeo de Inversiones, que también Rusia ha tendido la mano y que han recibido donaciones de ciudadanos de todo el mundo: "Defender Venecia no es solo defender el arte, sino nuestra civilización", apuntó.

La llegada del agua del mar Adriático hizo que la sal se infiltrara en la piedra y esto podría provocar que su "rápida disgregación". Para evitar este fenómeno urge una primera limpieza y desalinización que costará unos 60.000 euros por templo, informó.

Borrelli firmó una ordenanza para afrontar la primera fase de la catástrofe y gestionar los 20 millones de euros que el Gobierno ha desembolsado, con ayudas de 5.000 euros para cada vecino damnificado y de 20.000 para comerciantes, y se esperan ventajas fiscales.