Los aranceles de Trump ponen en un aprieto a la extrema derecha europea
Vox se erige como uno de los grandes defensores del presidente estadounidense, mientras Meloni juega a ser la gran equilibrista entre Bruselas y Washington.

Bruselas-
La guerra arancelaria desatada por el presidente de EEUU, Donald Trump, empuja a la ultraderecha europea a un rincón muy incómodo. La mayoría de estas fuerzas optan por guardar silencio y mantener un perfil bajo ante unos gravámenes que amenazan con asfixiar sus economías y golpear con dureza el bolsillo de sus ciudadanos. El partido de Santiago Abascal es, sin embargo, uno de los pocos que respalda a ciegas y públicamente cualquier movimiento de Trump, por muy perjudicial que sea para los españoles.
El gran aliado transatlántico se está tornando en un aliado incómodo. La extrema derecha sintió como suya la victoria que consagró el regreso de Trump a la Casa Blanca. Pero algunos de sus movimientos, especialmente los relacionados con su proteccionismo feroz, están poniendo contra las cuerdas a sus simpatizantes a este lado del Atlántico. El republicano cree que la UE se creó con la finalidad de perjudicar y aprovecharse de Estados Unidos. A pesar de la mano tendida de Bruselas, que insiste en la prioridad de preservar el lazo transatlántico, Trump ha impuesto aranceles del 25% al acero, aluminio, automóviles europeos y pretende tasar con el 20% todas las exportaciones comunitarias.
Uno de los mercados más afectados por esta bazuca arancelaria es Alemania. El histórico motor económico de la Eurozona ha pasado a ser el enfermo de Europa. La locomotora alemana –con un tejido industrial tocado, un sector automovilístico muy potente y en plena reconfiguración de su suministro energético– sería una de las más dañadas en esta guerra comercial. Tanto es así que Alternativa por Alemania (AfD), que obtuvo en su momento el respaldo del vicepresidente JD Vance o de uno de los aliados más influyentes de Trump, Elon Musk, se ha visto obligada a posicionarse contra los aranceles.
"Mi mensaje a Trump es que los aranceles son malos para el libre comercio. Perjudican a todos y es algo que se puede ver fácilmente en cualquier parte", aseguró recientemente Alice Weidel, líder de la formación ultra, al tiempo que pedía negociar con Washington para evitar el peor desenlace: el de la guerra total abierta.
La coincidencia temporal del conflicto comercial con la condena a Marine Le Pen por corrupción con los fondos del Parlamento Europeo ha provocado que Agrupación Nacional esté manteniendo un perfil bajo. Aunque el diputado del partido y asesor económico de Le Pen Jean-Philippe Tanguy ha descrito el populismo de Trump como "muy negativo", en declaraciones que recoge Le Monde.
Para Vox todos son culpables menos Trump
En el otro lado, en el del respaldo sin fisuras a Trump, destaca Vox. Su líder, Santiago Abascal, ha sido uno de los pocos que, a diferencia de sus homólogos en otros Estados miembros, no ha querido eludir el debate de los aranceles. "El gran arancel es el Pacto Verde y los impuestos confiscatorios de Bruselas y de los gobiernos socialistas de toda Europa. Ese es el gran arancel: el que los progres, los comunistas y los populares que pactan con ellos ponen a los pueblos", afirmó Abascal el pasado mes de febrero en Madrid, durante la cumbre MEGA (Make Europe Great Again).
"Ni Von der Leyen, ni Sánchez, ni Feijóo han defendido los intereses de los españoles. Los populares y socialistas nos arrastran a una guerra comercial suicida. Nuestra economía compite en condiciones de desigualdad por la burocracia ideológica del bipartidismo. Y la única solución que ofrecen es someterse más a China, continuar guerras y censurar a quien lo denuncia", espetó tras el Día de la Liberación, la jornada en la que Trump impuso aranceles a medio mundo. El cierre de filas con el líder estadounidense no ha pasado hasta la fecha factura a su apoyo. El último CIS avalaba su ascenso, a pesar de que estos aranceles amenazan enormemente al campo español.
La línea más similar a la de Vox –la de culpar a todos menos a Trump y, especialmente, a Bruselas de la situación actual– es la del Fidesz húngaro. Víktor Orbán fue el único líder que se opuso a las contramedidas de Bruselas para responder a EEUU, que finalmente nunca entraron en vigor por la tregua de 90 días pactada in extremis. "Hungría vota en contra de la propuesta de la Comisión Europea de imponer aranceles compensatorios a Estados Unidos. La escalada no es la solución. Tales medidas causarían aún más daño a la economía y a los ciudadanos europeos al subir los precios. La única salida es la negociación, no las represalias", defendió por entonces el ministro de Asuntos Exteriores Péter Szijjártó.
Meloni, equilibrio ¿imposible?
Ante este dilema entre la ideología y los intereses, la única estrategia en la que coinciden las diferentes fuerzas de extrema derecha es en la de negociar. Pero esta misión recae únicamente sobre los hombros de la Comisión Europea, que es quien ostenta todas las competencias en materia comercial. Algo que sabe muy bien Giorgia Meloni. La primera ministra italiana busca erigirse como el puente entre Bruselas, Roma y Washington en su afán de "hacer Occidente grande de nuevo".
La líder del partido ultra Hermanos de Italia fue la única mandataria europea en asistir a la ceremonia de investidura de Trump. Y esta semana se ha convertido en la primera en pisar la Casa Blanca desde el inicio de la guerra comercial. Meloni se encuentra en una situación privilegiada. Trump la halaga y escucha. Pero se encuentra también en una situación tremendamente incómoda. El equilibrio entre seducir a Trump y tragar con unos aranceles que tienen un enorme impacto en la economía transalpina no es fácil. Aún con todo, Meloni está resistiendo la tentación de romper la línea europea y sellar un acuerdo bilateral con EEUU. Coordinó la visita con Ursula von der Leyen y ha cerrado filas con la UE. Tras mostrar complicidad con su anfitrión contra "la ideología woke", este le aseguró que "habrá un acuerdo comercial al 100%".
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.