Este artículo se publicó hace 6 años.
Aumenta la tensión en las islas griegas: 40.000 personas, a la espera de la ayuda de Europa
La mayoría de los eurodiputados que intervinieron este miércoles en un debate sobre la situación de emergencia en Grecia presionaron a la Comisión Europea para que actúe cuanto antes, y acabe con una situación "inaceptable".

Ivo Alho Cabral
Bruselas--Actualizado a
La situación en las islas griegas, cinco años después del pico de llegadas de personas que huían de la guerra civil en Siria, sigue siendo insostenible, e incluso va a peor. Unas 41.000 personas se encuentran a día de hoy en campos de refugiados en las islas griegas, cuya capacidad está desbordada. Solo en esa zona, hay 8.000 son menores demandantes de asilo, y 2.000 de ellos, sin ningún miembro de su familia que les acompañe, en su mayoría adolescentes.
"La mayor parte de esas personas están viviendo en condiciones que son completamente inaceptables", reconocía la propia comisaria europea encargada de coordinar las políticas de asilo europeas, Ylva Johansson, en un debate que tuvo lugar en la Eurocámara este miércoles. "Probablemente no soy la única que pasa noches en vela pensando en estas personas y las condiciones en que están viviendo, pero eso no ayudará a nadie".
La mayor parte de los eurodiputados que intervinieron presionaron a la comisaria para que actúe cuanto antes. "La situación no es solo inaceptable sino que va contra la ley", exclamaba Juan Fernando López Aguilar (PSOE), que es presidente de la comisión parlamentaria de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE), que sigue este asunto en la Eurocámara. A continuación, López Aguilar urgió a las capitales europeas y a las instituciones de la Unión a ayudar a Grecia en el traslado de personas a centros seguros, la reunificación de las familias y la protección de los niños.
Especialmente acuciante es el caso del campamento de Moria, donde 19.000 personas viven hacinadas en un espacio cuya capacidad es de 3.100, según datos de Médicos Sin Fronteras. Las fotografías que llegan en los últimos días desde un campo que ha sido descrito como un "infierno" en múltiples ocasiones, muestran estampas de montañas de bolsas de basura apiladas en torno a los servicios sanitarios portátiles. Al campo siguen llegando personas, que se enfrentan al invierno en cobertizos construidas por ellos mismos.
El nuevo ministro conservador griego para migración y asilo, Notis Mitarakis, ya anunció hace unos días que cerrará Moria y otros campos en las islas antes del verano, y que enviará los refugiados a centros cerrados. El Gobierno del país planea además mejorar la vigilancia en la frontera y acelerar la gestión de las peticiones, una de las demandas de ACNUR.
Sin embargo, varios eurodiputados se mostraron se mostraron escépticos durante el debate. La situación "es así desde 2015, y seguimos igual o peor", recordó Maite Pagazaurtundúa (Ciudadanos), y vicepresidenta de la misma comisión LIBE durante el debate. "Moria es una fábrica de estrés postraumático, de sufrimiento moral, y nosotros no podemos permitirlo. ¿Cuándo habrá nuevos centros? Esos niños, mujeres y ancianos no pueden esperar más".
Hay montañas de bolsas de basura apiladas en torno a los servicios sanitarios portátiles
En una carta enviada a la comisaria Johansson este pasado martes a la que ha tenido acceso Público, 24 eurodiputados del grupo Renovar Europa, incluidos cuatro miembros de Ciudadanos, pedían que se cierre ese campo de Moria. "Las declaraciones bienintencionadas en 2020 no servirán para nada si no se cierran campos como Moria y se traslada a las personas que viven en ellos a nuevos centros que cumplan los requisitos mínimos europeos para la intervención humanitaria", urgían. A la vez que llamaban a la Comisión a tomar medidas "urgentes" y "reales" para "poner fin a las condiciones inhumanas que viven las personas en centros como el de Moria".
En su intervención inicial en el debate, Johansson ha defendido que la Comisión está apoyando a las autoridades griegas para conseguir refugios en tierra firme para menores no acompañados. Pero también se ha defendido: "La Comisión sola no puede hacer todo, necesitamos apoyo de las capitales. Necesitamos un sistema europeo común de asilo migración". Mientras los países europeos no se pongan de acuerdo en firmar un pacto de redistribución, la comisaria ha pedido a las capitales que ayuden a Grecia en el traslado de migrantes, "y nosotros en la Comisión daremos el apoyo financiero necesario".
En concreto, la comisaria ha defendido que en el último año y medio, Bruselas ha destinado 35 millones de euros solo para ayudar a los menores no acompañados que viven en las islas.
Europa expulsa a más personas de las que llegan
Y eso que la cantidad de llegadas de migrantes a Europa disminuye cada año y los países de la Unión ya están deportando a solicitantes de asilo cuya solicitud ha sido rechazada a un ritmo más alto de las llegadas de nuevos demandantes de protección. Mientras que en 2018 llegaron 139.000 personas de manera ilegal, la Unión Europea deportó a más de 170.000, según datos de Eurostat.
"No estamos en una crisis, no tenemos una crisis migratoria en Europa, pero al menos 40.000 personas en las islas griegas sí que están en una crisis. Necesitamos ayudarles, encontrando una solución común europea. Cada semana, cada mes, que no conseguimos llegar a una política común, son estas personas quienes pagan un gran precio", resumía Johansson.
La pelota está principalmente sobre el tejado de las capitales. La hora de la verdad puede llegar antes del final de marzo, cuando la Comisión prevé sacar una propuesta para un nuevo pacto europeo en migración y asilo. Será entonces cuando los Gobiernos muestren si pretenden ponerse de acuerdo para repartir la responsabilidad de gestionar las peticiones de asilo cuanto antes, como pide ACNUR, y ayudar Grecia y los países que reciben a quienes huyen de conflictos en el reparto de las personas con derecho a esa protección.
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