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Boris Johnson El aumento de los secuestros de perros en Inglaterra lleva a Boris Johnson a crear una fuerza policial especial

El año de pandemia ha incrementado las denuncias por hurto de canes para pedir rescate o vender al mismo tiempo que 130.000 chuchos son abandonados cada año.

Una pancarta en Hampstead Heath por un perro robado.
Una pancarta en Hampstead Heath por un perro robado. CONXA RODRÍGUEZ

El primer ministro británico, Boris Johnson, está convencido de que hay que aplicar "tolerancia cero" en el robo o secuestro de mascotas. Esta estrategia policial, judicial y educativa de la que todavía no se han medido los resultados exactos se basa en penalizar delitos pequeños para evitar otros de mayores. Una práctica polémica, la de castigar con dureza una falta menor como medida de soslayar una infracción mayor y entrar así en una espiral delictiva en aumento. "Quien es suficientemente cínico y malo como para robar un perro, con una banda organizada, seguramente está en el inicio de cometer otro tipo de crímenes", ha dicho Johnson en el anuncio de The Pet Theft Taskforce, una fuerza policial para combatir la desaparición de perros.

Las mascotas de Downing Street -el gato Larry, que ha cumplido diez años y va con la casa, y el perro Dilyn de Boris y su compañera Carrie-, como los corgis de la reina están protegidas por el dispositivo de seguridad que acompaña a sus propietarios, pero no ocurre lo mismo con el resto de animales de compañía. El estereotipo de ciudadano inglés responde al amante de los animales; hasta los hooligan suelen tener dogos. El año de confinamiento ha encendido las alarmas en la Policía por el aumento de robos o secuestros de perros para pedir rescate a sus dueños o venderlos. Según las cifras de 37 de las 45 Policías -fragmentadas geográficamente- de Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia y Gales), en 2019 se denunciaron 2046 hurtos perrunos mientras que en 2020 el número fue de 2438. A la Policía de Londres, en 2016, se presentaron 180 denuncias; en 2020, fueron 317.

A la Policía de Londres, en 2016, se presentaron 180 denuncias; en 2020, fueron 317

La lengua inglesa ya ha absorbido el término dognapping para referirse a la substracción de cachorros con malévolas intenciones (rehén o venta). La Policía de Nottinghamshire ha sido la primera en dedicar un agente policial exclusivamente al tema. La Policía de Sussex, sur de Inglaterra con centro en la costa de Brighton, es de las que ha alertado del aumento del ladronicio perruno con datos publicados recientemente. Basándose en una consulta a 125.000 personas concluyen que en el año de pandemia el robo de chuchos ha aumentado un 250%. Un 97% de los preguntados considera el problema "muy serio"; un 78% sale con miedo a pasear la mascota durante el día y un 83% lo hace con miedo por la noche.

En el norte de Londres, el matrimonio Powell ha puesto grandes carteles por el enorme y frondoso parque de Hampstead Heath ofreciendo recompensa por el regreso de su perro sustraído en un robo a su casa. "Lo echamos mucho de menos, es como si hubiesen secuestrado a un miembro de la familia; la incertidumbre es lo peor", cuenta Joanne, quien añade que "tenemos llamadas telefónicas maliciosas con cifras de rescate desorbitadas o de gente que se burla de nosotros, aunque hay otros que nos apoyan e incluso nos han ofrecido canes temporales". La pareja puso una queja formal a la Policía porque cuando presentaron la denuncia les dijeron que tenían prioridad los crímenes con violencia, el tráfico de drogas y las agresiones sexuales. Tras la queja, un agente les llama de vez en cuando para informarles de si hay alguna novedad. Los investigadores privados son otra opción para el hallazgo de las cuatro patas desaparecidas.

el 30% de los perros cuya desaparición fue denunciada, regresaron a casa con sus dueños

Según las cifras oficiales, en 2019 el 30% de los perros cuya desaparición fue denunciada, regresaron a casa con sus dueños. Entre los ladrones, uno de cada cien llegó a ser juzgado; multado o amonestado por sus acciones. El aumento de las penas a los cacos o chantajistas son una de las medidas que piden organizaciones sin ánimo de lucro como Dog Lost, que ayuda al reencuentro entre animales perdidos y sus propietarios. En Dog Lost cuentan que en 219 les presentaron 172 casos de perros robados, en 2020 el número fue de 465 y en el primer trimestre de este año ha habido un aumento del 50% con relación al primer trimestre de 2020. Las cifras, todas apuntan a un aumento acelerado de este tipo de substracciones.

En Dog Trust, otra organización protectora de la especie perruna, atribuyen a la pandemia y la subida de los precios de ciertas clases de canes lo que los ha convertido en objeto deseado. "El precio de algunas especies ha pasado de 500 euros a 2.500 en el 2020, solo hay que echar una ojeada al mercado de internet donde los hay por más de 10.000 euros", explica la portavoz de Dog Trust, que recuerda al mismo tiempo que unos 130.000 perros son abandonados cada año en Gran Bretaña, según cómputo previo a 2020.

La ministra de Interior, Priti Patel, ha calificado el crecimiento del robo de perros como "de gran impacto". Junto a Boris Johnson, la ministra se ha comprometido a endurecer la actual legislación, aunque ella no ha nombrado la estrategia de "tolerancia cero". Hace pocas semanas el paseador de dos dogos de la cantante lady Gaga fue herido en un parque de Los Ángeles en el forcejeo con un ladrón que se llevó a Koji y Gustav. La cantante ofreció medio millón de dólares de recompensa, que no tuvo que gastar porque se los devolvieron antes del pago. El caco adujo que no sabía quién era la dueña de los animalitos.

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