Público
Público
Únete a nosotros

Brexit Johnson pide a la UE la prórroga del brexit en una carta sin firmar: ¿qué pasa a partir de ahora?

El primer ministro británico cumple con la ley pero manda la carta sin firmar y sugiere a los líderes de los veintisiete que no aprueben la extensión. Ellos deberán decidir ahora si se la conceden.

Publicidad
Media: 3
Votos: 5

Boris Johnson, durante una votación en el Parlamento británico. EFE/EPA/JESSICA TAYLOR / UK PARLIAMENT

Faltar a su palabra o incumplir la ley. Después de una nueva y humillante derrota el en Westminster, Boris Johnson no tenía escapatoria: tenía que elegir entre una cosa o la otra y el primer ministro británico ha optado por lo primero. Después de meses asegurando que jamás pediría una prórroga y llegando incluso a decir que antes “preferiría estar muerto en una zanja”, Johnson ha tenido que tragarse el sapo y ha acabado enviando la carta solicitando la extensión

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, lo anunciaba pasadas las once de la noche a través de su cuenta de twitter: “La solicitud de extensión acaba de llegar. Ahora comenzaré a consultar a los líderes de la UE sobre cómo reaccionar”.

La aprobación en el parlamento de la enmienda Letwind no le dejaba muchas más opciones. Johnson sabía que si incumplía la ley, se enfrentaba a los tribunales.

La Justicia escocesa, en concreto, estaba tomando muy buena nota de todo. La semana pasada un grupo de activistas presentó ante su Tribunal de Sesiones una petición para que ya entonces los jueces tomaran cartas en el asunto ante el temor de que Johnson pudiera negarse a pedir la extensión en caso de estar obligado. En aquel momento los jueces dictaminaron que era pronto para pronunciarse sobre el asunto porque aún no se había dado esa situación, pero se comprometieron a volver a reunirse el lunes 21 de octubre para decidir si finalmente debían intervenir.

Petición con matices

Johnson sólo estaba obligado a enviar una carta, pero el Gobierno británico ha confirmado que ha mandado tres, por correo físico y electrónico. La primera es una fotocopia de la carta que Johnson estaba obligado a enviar por ley formal y en la que solicita una prorroga más allá del 31 de octubre. Pero con un detalle: no lleva su firma.

En la segunda, que dirige personalmente a Donald Tusk y sí ha firmado, deja claro que la solicitud de la extension no es su petición sino “la solicitud ordenada por el Parlamento”. Además, informa de sus planes para seguir adelante con la aprobación del acuerdo en el Parlamento británico y pide la colaboración de los líderes de los veintisiete países miembros de la UE –los encargados de decidir si conceder la prórroga– “para concluir con el proceso antes del 31 de octubre”. “Sé que puedo contar con su apoyo y el de nuestros compañeros líderes”, le dice a Tusk.

La tercera es una carta firmada por el embajador británico para la UE en la que informa del envío. La oposición ya ha reaccionado. Uno de los hombres fuertes del partido laborista, el diputado John McDonnell, decía de Johnson: “Trata al Parlamento y a los tribunales con desprecio. Su negativa infantil a incluso firmar la carta confirma lo que siempre sospechamos: que, con su arrogante sentido de derecho, considera que está por encima de la ley y por encima de la responsabilidad”

¿Y le van a conceder la extensión?

Habrá que esperar aun para saberlo. De momento, hoy mismo hay convocada una reunión de los embajadores de los veintisiete ante la UE donde abordarán el asunto. La decisión la tienen que tomar sus líderes por unanimidad.

La agencia France Press aseguraba anoche que la la presidencia francesa considera que “a nadie le interesa un retraso”, pero parece poco probable que se muestren contrarios a concederla si con ello acaban provocando un brexit sin acuerdo. El viernes, la canciller alemana, Angela Merkel, sostenía que sería “inevitable” dársela si el Parlamento rechazaba el acuerdo. Con ésta serían ya tres prórrogas. De haberse cumplido los plazos iniciales, Reino Unido llevaría casi siete meses fuera de la Unión Europea.

Lo que sí es probable es que los veintisiete esperen a ver cómo se desarrollan los acontecimientos en Londres. Según fuentes de la UE citadas por el diario The Guardian, la decisión podría tomarse a finales de octubre y apuntan al día 29 como una posible fecha para una cumbre extraordinaria.

Pero… ¿no volverán a votar el acuerdo?

Tras su derrota ayer en el Parlamento, Johnson insistía: “Voy a continuar haciendo todo lo que pueda para que abandonemos la UE el 31 de octubre con este gran acuerdo”. Si quiere seguir adelante con sus planes, no tiene más remedio que convocar una nueva votación. ¿Cuándo?

En la segunda carta que ha enviado al presidente del Consejo Europeo, Johnson apunta cuáles son los planes del Gobierno: “Seguirá adelante con la ratificación e introducirá la legislación necesaria a principios de la próxima semana”. Pero más allá de las intenciones del ejecutivo, la última palabra sobre la agenda de la Cámara la tiene su speaker, John Bercow.

Entonces, ¿Cuándo se van?

Esa es la gran pregunta desde hace más de tres años, cuando se celebró el referéndum en el que se decidió que se iban. La ley que ha obligado a Johnson a solicitar la prórroga establece que la extensión sea por tres meses, hasta el 30 de enero de 2020, pero en su carta firmada, el primer ministro británico deja en manos de los veintisiete la decisión de conceder un “período de extensión alternativo”. Porque insiste: “Confío en que completaremos el proceso antes del 31 de octubre”.