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EEUU usará el ojo como DNI

El FBI planea crear una gigantesca base de datos digital para tener controlada a toda la población estadounidense

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El FBI planea gastar 1.000 millones de dólares en la creación de una gigantesca base de datos digital con información para identificar personas basada en rasgos físicos como el iris, las cicatrices o la forma de la cara.

El proyecto daría al Gobierno una capacidad sin precedentes de identificar no sólo a nacionales de Estados Unidos sino también a todos los extranjeros que pasen por sus fronteras. Pero sus críticos consideran que supondrá un paso más en el modelo de sociedad Gran Hermano, en el que la vigilancia es constante y el cuerpo humano acabará por convertirse de facto en un Documento Nacional de Identidad.

La oficina federal de investigación estadounidense ya recopila imágenes digitales de caras y huellas dactilares, pero el próximo enero va a dar la concesión de un contrato de diez años a una empresa para que expanda la cantidad y el tipo de información que se almacena, según publicó ayer el diario The Washington Post.

Las instalaciones, equivalentes a dos estadios de fútbol, de la División de Información Judicial y Criminal, cotejan huellas dactilares hasta 100.000 veces al día en una base de datos de 55 millones de huellas electrónicas. La idea es que en el futuro un policía en un aeropuerto pueda pedir que se coteje la palma de una mano y saber enseguida si está ante un criminal.

Solicitantes de visado

La ciencia y la tecnología que mide los rasgos humanos con propósitos de identificar a las personas se denomina biometría. Las características que se miden incluyen el iris, la retina, la voz, la cara, además de las clásicas huellas dactilares.

El sistema propuesto por el FBI, llamado Identificación Nueva Generación, quiere añadir nuevos tipos de información biométrica a la que actualmente se recopila, por ejemplo añadiendo la grabación del iris del ojo, la palma de la mano o la forma del lóbulo.

En la base de datos se incluirían los detalles de cada persona que solicite un visado para entrar a Estados Unidos, lo que permitiría al departamento de Seguridad Interna contrastar la información de todas las entradas al país con las bases de datos de presuntos criminales o terroristas.

Investigadores de una universidad de Virginia están desarrollando una tecnología para el FBI que permita captar imágenes del iris de la gente a unos cuatro metros, o los rasgos de la cara a 180 metros.

Unos 900.000 policías y funcionarios de seguridad tendrían acceso a la información de la base de datos propuesta.

Organizaciones para la protección de los derechos civiles se oponen al plan. "Supone posibilitar la sociedad de la vigilancia permanente", dijo Barry Steinhardt, de la Unión Americana de Derechos Civiles.

"A diferencia de una tarjeta de crédito, la biométrica es para siempre. Si alguien te roba el iris" -por ejemplo, usando una lente de contacto- "no puedes pedir un ojo nuevo", ilustró Paul Saffo, un analista del Valle Silicon, meca de la investigación en alta tecnología.

Alemania lo descartó

Saffo se hace eco de la preocupación existente ante la posibilidad de que el cuerpo se convierta en un DNI imborrable en virtud de una tecnología aún no madura que no tiene todavía el 100% de garantías de exactitud.

El FBI alega que las técnicas comparten estándares con las del Reino Unido, Canadá, Australia o Nueva Zelanda.


Según el Post, el Gobierno alemán llevó a cabo el primer estudio científico a gran escala para medir cómo funcionaba el reconocimiento facial automático en una multitud y llegó a la conclusión de que no era suficientemente efectivo para permitir su uso por la Policía.

El estudio se realizó durante cuatro meses de 2006, en la estación ferroviaria de Mainz, por la que pasan a diario 23.000 personas. El estudio halló que la tecnología podía cotejar las caras de los pasajeros con una base de datos de voluntarios durante un 60% del día cuando había buena luz, pero sólo entre el 10 y el 20% del tiempo por la noche. Con un margen de error del 0.01%, 23 personas al día resultarían falsamente identificadas y tendrían que someterse a posteriores análisis.