Un informe de Amnistía Internacional advierte 12 "alarmas" de que Trump conduce EEUU hacia un estado autoritario
La organización alerta de que la libertad de expresión y la independencia judicial son algunos de los pilares democráticos que peligran con las políticas del mandatario.

Madrid-
En tan solo un año desde su reelección como presidente de los EEUU, Donald Trump, el país estadounidense se dirige a un estado autoritario donde se ven coartados derechos básicos como la libertad de expresión, la independencia judicial o las acciones militares ilegales fuera de sus fronteras. En este sentido, Amnistía Internacional (AI) identifica 12 indicativos de esta deriva en el informe publicado este martes bajo el título Suenan las alarmas: aumento de las prácticas autoritarias y erosión de los derechos humanos en los Estados Unidos.
La organización reconoce prácticas autoritarias en EEUU que ya han visto en países como El Salvador, Hungría, Argentina o Etiopía. Una forma de gobernar, a golpe de orden ejecutiva, que la organización asegura que pone en peligro una veintena de derechos humanos como los de expresión, información, asilo o reunión.
En concreto, AI alerta de ataques a la libertad de prensa; castigos por discursos y protesta; coerción a la sociedad civil y las universidades; represalias contra los críticos; señalamiento del sistema judicial; expulsiones ilegales del país; ataque a los derechos de los refugiados y los migrantes; la militarización; alimentar la vigilancia y la Inteligencia Artificial, permitiendo la rápida represión; señalamiento de colectivos así como el retroceso en la lucha contra la corrupción y de sistemas que apoyan los derechos humanos globalmente.
Militarización de las calles, la "nueva normalidad"
Amnistía Internacional denuncia que una de las prácticas autoritarias que ha puesto en peligro los derechos de expresión y libertad de los estadounidenses, es convertir la militarización de las calles en la "nueva normalidad" para aplicar la ley. La organización considera que el despliegue de militares en las ciudades aumenta el riesgo de "intimidación, uso de la fuerza y supresión del derecho a reunión".
El pasado junio el Gobierno de Donald Trump desplegó miles de efectivos de la Guardia Nacional en la ciudad de Los Ángeles para reprimir las protestas por las redadas masivas contra migrantes. Desde entonces, Trump utilizó el pretexto de la delincuencia para hacer uso del cuerpo, incluso con la disconformidad de gobernadores y alcaldes, en ciudades como Washington, Chicago, Portland o Illinois, entre otras.
Por eso, la organización considera que Trump ha hecho uso de recursos militares de manera "innecesaria e inapropiada" para hacer frente a las protestas y "apoyar la persecución agresiva e ilegal de los migrantes bajo el pretexto de un crimen urbano falso".
A ello se suma la constante presencia en las calles del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), que arresta a migrantes de manera indiscriminada y se ha cobrado la vida de Renee Good el pasado 7 de enero en Minnéapolis, que ha desatado una nueva ola de protestas contra la actuación del ICE en todo el país. Una utilización de recursos federales que AI considera que ha "evadido las estructuras de gobierno locales y estatales" para "poner a prueba los límites del poder ejecutivo".
El informe también incide en la impunidad con la que ha actuado el Ejército estadounidense en el extranjero, en referencia al secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, que para la organización supone una "gran preocupación por los derechos humanos del pueblo venezolano" y una "violación del derecho internacional". Amnistía Internacional también considera "ilegales" los bombardeos a supuestas narcolanchas en el Caribe, que han matado a más de 100 personas.
Ataques a la libertad de prensa
El informe de AI considera que Donald Trump ha escalado en las tácticas de control a la prensa "peligrosamente", en lo que asegura que es un intento de controlar la narrativa e imponer el relato para disuadir al periodismo crítico.
Esta tendencia de ataque a la prensa crítica ha crecido en el último año. Sobre todo en la Casa Blanca, donde algunas periodistas han tenido que soportar las humillaciones de Donald Trump o de su portavoz, Karoline Leavitt.
Fue el pasado noviembre cuando el mandatario cargó contra una reportera y amenazó con retirar el permiso de emisión de su cadena por preguntar sobre el escándalo del pedófilo Jeffrey Epstein. "Eres una pésima reportera", espetó el mandatario ante decenas de periodistas. Además, el mandatario llamó "estúpida" a otra reportera tras preguntarle por qué culpaba al expresidente Joe Biden de un tiroteo en Washington DC.
Pero la represión de la prensa no se limita a la Casa Blanca, también a la emisión en antena. La Comisión Federal de Comunicación, tal y como advierte AI, pasó de estar controlada por el Congreso a estar en manos del mandatario tras la firma de una orden ejecutiva. Trump también ha ejercido influencia sobre cadenas privadas como ABC, que el pasado septiembre canceló temporalmente el exitoso programa de Jimmy Kimmel por hacer un comentario sobre el mandatario y el asesinato de Charlie Kirk.
Además, Amnistía Internacional denuncia el desmantelamiento de fondos internacionales que han dejado sin apoyo institucional o financiero a reporteros que cubren el abuso de gobiernos autoritarios en todo el mundo.
Señalar a colectivos y castigar la protesta
Otra de las prácticas autoritarias del Gobierno de Trump es el señalamiento a las personas migrantes y al colectivo LGTBIQ+. El informe resalta que los ataques a la identidad de género, a través del desmantelamiento de políticas inclusivas, y la criminalización de los migrantes, solo incrementan "el riesgo de daño" y la sensación de que "el Estado tratará algunos derechos como si fueran negociables".
El texto se refiere, por ejemplo, a que Donald Trump firmó, en enero de 2025, una orden ejecutiva que excluía a las personas transexuales del Ejército para definir el género como "una clasificación inmutable entre masculino y femenino". A ello le siguió el recorte de la financiación a programas que protegen al colectivo LGTBIQ+ .
Las legislativas de 2026 como prueba
Ante la deriva autoritaria de Donald Trump, el informe sitúa las elecciones legislativas que se celebrarán el próximo noviembre en EEUU como "una prueba que medirá la resiliencia de la participación democrática" en el país, ya que el derecho al voto "peligra" teniendo en cuenta que el Gobierno concedió un indulto a quienes asaltaron del Capitolio el 6 de enero de 2021.
"La Administración de Trump ha actuado rápidamente para pisotear los derechos y consolidar el poder de manera peligrosa, conocemos el coste humano cuando las alarmas no son respondidas", concluye Amnistía Internacional.
Por eso, la organización llama a la acción a las autoridades competentes para "frenar la deriva autoritaria" y "salvaguardar el estado de derecho y los derechos humanos", a través de decenas de recomendaciones al poder ejecutivo, el Congreso y los representantes internacionales.


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