¿Podría EEUU expulsar a España de la OTAN?
El Pentágono plantea tomar medidas represivas como la suspensión de los países "difíciles" como España de puestos importantes en la Alianza.

Los enfrentamientos entre Estados Unidos y sus socios de la OTAN por la negativa de estos a apoyar la guerra en Irán se han convertido en el día a día. El presidente estadounidense está especialmente enfrentado con España, que se ha mantenido firme contra la guerra. En varias ocasiones Donald Trump ha amenazado a Sánchez con consecuencias económicas si no cede ante sus exigencias.
En este contexto, la agencia Reuters ha hecho público un correo interno del Pentágono en el que se sopesan las opciones para sancionar a España y otros miembros de la OTAN que, en su opinión, no han apoyado las operaciones estadounidenses en la guerra.
En el texto se expresa la frustración estadounidense ante la negativa de algunos de los aliados a conceder derechos de acceso, base y sobrevuelo. Entre las posibles consecuencias por la falta de apoyo, se contempla suspender a los países "difíciles" de puestos importantes o prestigiosos en la OTAN.
Sin embargo, aunque Estados Unidos conserva mucho poder en la Alianza, para poder realizar ciertas acciones como la expulsión de algún aliado tendría que ceñirse a lo que establece el Tratado del Atlántico Norte que todos los miembros de la OTAN firmaron.
¿Qué dice el tratado sobre la guerra de Irán?
El Tratado se creó con la idea de formar una alianza por la que los países miembros se apoyasen mutuamente en caso de guerra, pero con algunas normas y siempre en busca de la paz. Así se relata en el artículo 1: “Las Partes se comprometen, tal y como está establecido en la Carta de las Naciones Unidas, a resolver por medios pacíficos cualquier controversia internacional en la que pudieran verse implicadas”.
En el artículo 5 se dice que “las Partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, ser considerado como un ataque dirigido contra todas ellas”. Pero aclara que el país atacado debe poder ejercer la legítima defensa y que el apoyo no será necesariamente armado, puesto que podría tratarse de ayuda económica o logística.
Por lo tanto, si nos ceñimos al texto del Tratado, Estados Unidos no puede reclamar a los Aliados su apoyo en la guerra de Irán porque fue él quien realizó el primer ataque y no puede ejercer la legítima defensa. A la vista de que las presiones no están funcionando y no tiene herramientas legales para involucrar a sus socios, el siguiente paso de Trump podría ser buscar la expulsión directa.
¿Puede Estados Unidos expulsar a un miembro de la Alianza?
En el Tratado del Atlántico Norte se establece la posibilidad de que los miembros deseen abandonar la Alianza. Esto queda recogido en el artículo 13 que dice: “Pasados veinte años de vigencia del Tratado, cualquiera de las Partes podrá dejar de serlo, un año después de haber notificado su denuncia ante el Gobiernos de los Estados Unidos de América”.
Sin embargo, la expulsión de un miembro del Tratado no está contemplada en ningún caso a lo largo del texto ni tampoco se prevén mecanismos para la suspensión de ninguno de los aliados. Todos los países entran en la OTAN como iguales soberanos y ninguno tiene jerarquía sobre otro.
La Alianza está basada en la confianza y el compromiso mutuo y se diseñó para que fuese prácticamente imposible echar a algún país por la fuerza. De la misma forma, todas las decisiones se toman por consenso, incluida la entrada de nuevos miembros, que necesita unanimidad para ser definitiva.
¿Qué sí puede hacer Estados Unidos?
Aunque no hay base legal para una expulsión o suspensión sobre el papel, Estados Unidos sigue teniendo mucho poder e influencia en la Alianza. Tal y como contemplaban en el correo del Pentágono, podría limitar el acceso de ciertos países a puestos de responsabilidad y prestigio.
Estas acciones no equivalen a una suspensión y de ninguna forma eliminarían al aliado su condición de miembro pleno de la OTAN. Pero sí ejercen como mecanismos de presión para forzar que el país en cuestión se acoja al artículo 13, además de reducir la influencia que pueda tener en otros miembros.
Por lo tanto, aunque Estados Unidos no pueda expulsar o suspender legalmente a ningún país, sí está en una posición para poder seguir presionando a los miembros de la Alianza hasta que cedan y acepten las reclamaciones de Trump.
La respuesta de Sánchez
Por su parte, Pedro Sánchez ha afirmado que "no trabajamos sobre emails, trabajamos sobre los documentos oficiales y posicionamientos que haga en este caso el gobierno de EEEU". Además, ha asegurado que "cumplimos con las obligaciones, somos un socio leal y por tanto absoluta tranquilidad".

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