Qué es el artículo 5 de la OTAN y en qué casos podría movilizar a Europa en el conflicto EEUU-Irán
El principio de asistencia mutua supone que, si un país aliado es agredido, los demás responderán como si les hubieran atacado a ellos.

-Actualizado a
A raíz de la guerra provocada por el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán, Washington ha redoblado la presión sobre sus socios europeos. Trump ha liderado una movilización forzosa de sus aliados, recurriendo incluso a amenazas directas contra aquellos países que se muestran reticentes a colaborar en el conflicto.
Es el caso de España, que no accedió a que EEUU usara sus bases militares de Morón y Rota para atacar Oriente Medio. A Trump no le sentó muy bien la negativa de Sánchez y este amenazó con cortar cualquier lazo comercial.
Cada vez que un conflicto amenaza con llegar a Europa, se inician conversaciones sobre los diferentes escenarios y sobre el acuerdo de asistencia mutua que vincula a los miembros de la OTAN. Algunas preguntas muy comunes son: ¿Podría Estados Unidos reclamar que los aliados salgan a su ayuda?, ¿En qué casos un país puede poner en marcha el Artículo 5? Pero la más importante: ¿Podría entrar España en guerra?
Qué es el artículo 5 y cómo funciona
El artículo 5 es el que vincula a todos los miembros de la OTAN de forma que, si un país de la alianza es atacado, se considerará que los demás también están siendo atacados y actuarán en consecuencia. El texto literal es el siguiente:
"Las Partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas ellas [...]".
Esto establece una obligación individual a asistir a los otros miembros ante una agresión de un tercero. En la situación actual, si Irán o alguno de sus aliados ataca algún país de la OTAN, como puede ser Turquía, este país podría acogerse al artículo 5 y el resto de los miembros tendrían que responder.
"[...] y en consecuencia acuerdan que si tal ataque se produce cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudará a la Parte o Partes atacadas [...]".
En este caso se refuerza la legitimidad de cualquier operación de un miembro en la que se invoque la legítima defensa. Es decir, ningún país de la OTAN puede invocar este artículo si ataca primero. Por lo tanto, EEUU no podrá obligar a los aliados a defenderle en el conflicto actual porque es él quien empezó la guerra, incluso en caso de que Irán ataque suelo estadounidense.
"[...] adoptando seguidamente, de forma individual y de acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte [...]".
Esta es la parte casi más importante del texto porque establece que cada miembro puede plantear las medidas que considere, sin que sean necesariamente militares. En caso de que España se viese obligada a asistir a algún aliado, no tendría que entrar activamente en el conflicto, sino que podría aportar de otras formas, como económicamente.
"[...] Cualquier ataque armado de esta naturaleza y todas las medidas adoptadas en consecuencia serán inmediatamente puestas en conocimiento del Consejo de Seguridad. Estas medidas cesarán cuando el Consejo de Seguridad haya tomado las disposiciones necesarias para restablecer y mantener la paz y la seguridad internacionales".
Así la organización se escuda en la ONU, específicamente en su Consejo de Seguridad, sobre quien deja la responsabilidad de terminar las acciones que se hayan emprendido bajo el artículo 5.
Este Consejo está formado por cinco miembros permanentes con derecho a veto (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos), de los cuales tres son miembros de la OTAN y otros 10 países son elegidos para participar en este órgano durante un año.
Cuántas veces se ha activado en la historia
El artículo 5 se redactó a finales de la década de 1940 y, aunque sí hubo consenso sobre el principio de asistencia mutua, también hubo un desacuerdo fundamental sobre cómo implementar este compromiso. Según la documentación de la Alianza Atlántica, los aliados europeos querían asegurarse de que Estados Unidos acudiría automáticamente en su ayuda, pero EEUU no quiso hacer tal compromiso. Finalmente, los norteamericanos lograron que en el texto se reflejara que la asistencia mutua no necesita ser militar.
Desde entonces el artículo 5 del Tratado solo se ha invocado una vez: tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Momento en el que aviones comerciales secuestrados atacaron el edificio del Pentágono en Washington y las torres gemelas del World Trade Center en Nueva York.
Menos de 24 horas después de los ataques, los aliados invocaron el principio del Artículo 5 de forma solidaria. Tras demostrarse que la agresión estaba dirigida desde el extranjero contra Estados Unidos, se activó este artículo. Aunque los aliados nunca llegaron a iniciar una guerra conjunta, sí que apoyaron con diversas operaciones en los meses y años posteriores.
Qué se considera ataque armado y cuándo se movilizarían recursos
El artículo 6 del Tratado delimita el territorio en el que se puede activar el principio de asistencia mutua. Textualmente, el texto dice lo siguiente:
“Un ataque armado contra el territorio de cualquiera de las Partes en Europa o en América del Norte, contra los departamentos franceses de Argelia, contra las fuerzas de ocupación de cualquiera de las Partes en Europa, contra las islas bajo jurisdicción de cualquiera de las Partes en la región del Atlántico Norte al Norte del Trópico de Cáncer o contra los buques o aeronaves de cualquiera de las Partes".
¿El tratado respeta la soberanía de cada país?
El Tratado del Atlántico Norte menciona de forma indirecta la autodeterminación al establecer su fe en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, en la que se establece explícitamente el respeto al principio de la igualdad de derechos y a la libre determinación de los pueblos.
Sin embargo, a pesar de este derecho de autodeterminación, al firmar el Tratado los países de la OTAN se comprometen a la asistencia mutua. Es decir, aunque España (o cualquier otro país de la Alianza) no quisiera entrar en conflicto, si un aliado invoca el artículo 5, se vería vinculada y, por lo tanto, tendría que acudir en su ayuda.
Sin embargo, esto no significa que deba enviar tropas. La ayuda que los países deben proporcionar por haber firmado el Tratado puede traducirse en muchas vías. Puede ser, por ejemplo, económica. También podría significar permitir a otro aliado el uso de las bases militares, o incluso compartir información de los servicios de inteligencia.
En el caso de España, el tipo de apoyo que se facilite a los aliados deberá ser aprobado primero por el Congreso de los Diputados. Únicamente después de que este organismo lo apruebe se llevarán a cabo las medidas necesarias, a menos que se diera una situación de máxima urgencia: en este caso, tal y como dicta la Ley Orgánica 5/2005 de la Defensa Nacional, cuando por razones de máxima urgencia no sea posible la consulta previa, el Gobierno podrá adoptar las medidas necesarias, informando inmediatamente al Congreso y solicitando su ratificación.
Además, antes de convocar el Artículo 5, se pondría en marcha el Artículo 4, mecanismos que están ligados entre sí. En este se establece la necesidad de mantener consultas previas cuando así lo solicite una de las partes en caso de que su integridad territorial o independencia política "se vean amenazadas".



Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.