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Italia Conte bis: el Gobierno italiano que gusta a la UE

El nuevo Ejecutivo apunta a relanzar Italia en la UE, abandonando el soberanismo del líder de la Liga, Matteo Salvini.

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El primer ministro italiano, Giuseppe Conte. / EFE

Arranca oficialmente el nuevo Gobierno italiano. Tras cuatro semanas de incertidumbre, la alianza entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y el socialista Partido Democrático (PD) ha permitido que Giuseppe Conte vuelva a ser primer ministro con el objetivo de ofrecerle a Italia un nuevo Ejecutivo que mejore las relaciones de Roma con Bruselas dejando atrás el soberanismo del líder de la Liga, Matteo Salvini. En la mañana de hoy, a partir de las 10:00 horas, los nuevos miembros del equipo de Gobierno jurarán en el Palacio del Quirinal, sede de la Jefatura del Estado transalpino, ante la presencia del presidente de la República, Sergio Mattarella. A lo largo del día de ayer, Conte adelantó la lista de los 21 ministros que, a partir de ahora, dejarán atrás la "temporada del odio".

Una de las novedades más llamativas tiene que ver con el líder del M5E, Luigi Di Maio, quien será el ministro de Exteriores más joven de Italia, un cargo mucho más prestigioso y menos sufrido políticamente. Había una gran expectación por el ministro de Economía, que a partir de ahora será el socialista e historiador Roberto Gualtieri (PD), eurodiputado desde el año 2009. En la misma mañana de ayer, gozó del apoyo de la próxima presidenta del Banco Central Europeo (BCE), la francesa Christine Lagarde, antes incluso del anuncio de Conte. Repiten como ministros Alfonso Bonafede (Justicia) y Sergio Costa (Medio Ambiente).

El resto del Ejecutivo lo formarán: Luciana Lamorgese (Interior), Lorenzo Guerini (Defensa), Stefano Patuanelli (Desarollo Económico), Teresa Bellanova (Agricoltura), Francesco Boccia (Regiones), Paola De Micheli (Fomento), Giuseppe Provenzano (Sur), Paola Pisano (Innovación), Fabiana Dadone (Administración Pública), Nunzia Catalfo (Trabajo), Lorenzo Fioramonti (Educación) y Roberto Speranza (Sanidad). Destaca la presencia de Dario Franceschini como ministro de Cultura, quien repite por tercera vez en esa cartera tras haber ejercido dicho cargo con los premier Renzi y Gentiloni.

El nuevo Gobierno italiano apuesta por una clara discontinuidad apartando el nacionalismo. Un Ejecutivo, así pues, marcado por el reformismo, pero donde por primera vez el PD será un segundo de abordo. Del total de los 21 ministros, 10 serán del M5E, 9 al PD y 1 a Libres e Iguales (izquierda radical). Será el más "joven" de Italia, ya que la media de sus miembros será de 46 años y donde 5 ministros serán treintañeros. Un total de 14 hombres y 7 mujeres, donde más de la mitad proceden del Sur del país. Tras ocho años, vuelve a Italia un ministro político para Economía con la llegada de Gualtieri. Habrá solo una mandataria técnica, Luciana Lamorgese, que tendrá que despolitizar el ministerio del Interior tras el paso de Salvini.

"El nuestro es un programa que mira al futuro", pronunció ayer Giuseppe Conte desde el Palacio del Quirinal: "Con este equipo estaremos volcados en una Italia mejor, en el interés de todos los ciudadanos, desde el Norte hasta el Sur. Todo ello, a través de nuestra energía, competencia y pasión". "Este Gobierno", declara Di Maio, "será y tendrá que ser valiente y ambicioso, capaz de llevar hacia adelante importantes reformas para el crecimiento y el desarrollo de Italia". "Es el momento de cambiar el país", dice Nicola Zingaretti, secretario general del Partido Democrático: "Este Gobierno nace en el Parlamento, como el anterior. Hemos frenado a Salvini y este simple hecho hace que Italia vuelva a ser protagonista en Europa. Estaremos unidos y seremos responsables, con un programa común".

Este Gobierno es, claramente, un mensaje de tranquilidad que Italia está lanzando a la Unión Europea, hasta ahora preocupada por la deriva soberanista promovida por la campaña electoral permanente de Matteo Salvini. "La estabilidad de Italia es un valor para toda la UE", declaró ayer el transalpino David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo. Los nuevos protagonistas de la alianza M5E y PD apuntan a la consecución de una normalidad política tras la agitación constante provocada por los contínuos rifirrafes entre Di Maio y Salvini a lo largo de los 14 meses que duró el primer Gobierno de Giuseppe Conte como árbitro de ambos vicepresidentes del Ejecutivo. Así las cosas, lejos quedarán unas posibles elecciones anticipadas tal como querría el bloque conservador capitaneado por Salvini y sostenido por Giorgia Meloni y Silvio Berlusconi. Lo cual se ha visto reflejado en los mercados financieros, ya que ayer la prima de riesgo italiana bajó hasta los 148 puntos básicos y la bolsa de Milán fue la que mejor cerró en Europa con el 1,58%.

Obviamente, la nueva oposición conservadora, conformada por la Liga, Hermanos de Italia y Forza Italia no ven con buenos ojos el actual Ejecutivo reformista. "Estamos ante un Gobierno nacido entre París y Berlín y a partir del miedo de soltar el sillón", comentó ayer el vicepresidente del Gobierno saliente, el leguista Matteo Salvini, quien está observando de cerca el fracaso de su decisión de hacer caer el anterior Gobierno de Conte para ir enseguida a unas elecciones anticipadas. El Conte bis, para él, "se trata de un Ejecutivo sin dignidad ni ideales, compuesto por las personas equivocadas en lugar equivocado". Maurizio Gasparri, histórico parlamentario de las filas de el ex primer ministro Silvio Berlusconi (Forza Italia), asegura que la actual situación "está impidiendo a los italianos ejercer el derecho de votar". Francesco Lollobrigida, del partido soberanista Hermanos de Italia (Giorgia Meloni), confirma que los miembros de su partido permanecerán fuera del Parlamento el día de la investidura para protestar contra un Gobierno formado "por los perdedores de las últimas elecciones".

Este nuevo capítulo de la política italiana que arranca hoy empezó a cambiar hace menos de un mes, cuando Matteo Salvini, socio minoritario del Movimiento 5 Estrellas de Luigi Di Maio, decidió dejar de apoyar a su primer ministro, Giuseppe Conte, con el objetivo de ir "lo antes posible" a las urnas. Eludió, sin embargo, el hecho de que Italia es una república parlamentaria, de modo que el jefe del Estado, Sergio Mattarella, tiene la obligación de buscar nuevas mayorías parlamentarias para un nuevo Gobierno, y así evitar unas elecciones anticipadas de forma prematura. Por esta razón, en clave europeísta y anti Salvini, el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático están dispuestos a apartar las diferencias históricas entre ambos "por el bien de Italia". Según la prensa del país, el próximo lunes Conte podría estar afrontando su nueva sesión de investidura en el Parlamento transalpino.