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Italia Salvini, empieza el 'show' judicial

En julio de 2019 el entonces ministro de Interior italiano impidió, durante días, el desembarque de decenas de migrantes y refugiados, hacinados en el buque 'Gregoretti' de la Guardia Costera italiana, que los había rescatado.

Imagen del partido de ultraderecha italiano, Matteo Salvini. / REUTERS / ALESSANDRO GAROFALO
Imagen del partido de ultraderecha italiano, Matteo Salvini. / REUTERS / ALESSANDRO GAROFALO

Tras miles de vaivenes propagandísticos, antes o después "los nudos alcanzan el peine", como suelen decir los italianos. En un momento delicado en términos de popularidad, pero donde su partido sigue siendo el primero del país; el líder soberanista de la Liga, Matteo Salvini, se enfrenta a su primer juicio. Este sábado, en la ciudad siciliana de Catania, el jefe de la oposición transalpina y ex ministro de Interior (2018-2019) se sentará por primera vez en su vida en el banquillo de los acusados. A la espera de que se celebre también un juicio análogo, relativo al Open Arms, la embarcación de la homónima ONG humanitaria española; el líder leguista tendrá que afrontar el conocido como el "caso Gregoretti", como presunto culpable de secuestro de persona.

"Nunca me ha ocurrido, en 47 años de vida, de tener que ir a un tribunal como imputado, como presunto culpable, como condenado potencial", dijo ayer Salvini encontrándose ya presente en la ciudad sureña donde tendrá lugar el juicio. "Estoy tranquilo y sereno: aquí, como cualquier ciudadano", asegura quien, por otro lado, ya ha confirmado que va a declararse "culpable" porque, según él, no ha hecho otra cosa que "defender los intereses de Italia y de los italianos". Para el líder de la Liga, quien ya ha coleccionado varios casos como el Gregoretti, el Open Arms o el Sea Watch; "no es normal que se impute a un ex ministro, presuntamente culpable, por haber hecho lo que las leyes y el pueblo le pedían".

En julio de 2019 un buque de la Guardia Costera italiana, Gregoretti, salvó la vida de 131 personas en el Mediterráneo Central y atracó en el puerto de Augusta, en Sicilia. Fue en ese momento cuando el entonces ministro de Interior, Matteo Salvini, impidió el desembarco de los rescatados, aunque el salvamento lo hubiera realizado la mismísima armada transalpina. Así pues, la embarcación militar permaneció varios días sin poder desembarcar a los migrantes y refugiados. Con el pasar de los días la situación se fue complicando porque el buque no podía mantener la seguridad, especialmente la higiénico-sanitaria, de los embarcados. La Gregoretti no estaba equipada como barco de salvamento, pero Salvini forzó la prohibición de desembarcar para hacer presión a los países europeos de cara a la distribución de los 116 migrantes y refugiados.

¿Qué podría ocurrir, para Salvini, a partir de mañana sábado? Pueden tener lugar tres escenarios: que el juez archive el caso, que éste pida más investigaciones acerca del mismo o mandar a juicio al líder de la oposición italiana. Si tuviera lugar esta opción, un evento muy probable, no sólo sería el primer proceso judicial para Salvini, sino el primero referente a la política antimigratoria resumida en la idea de los "puertos cerrados", promovida por los soberanistas transalpinos. Si el juicio tuviera finalmente lugar, sería en la sección penal del Tribunal de Catania. Tal como recuerdan algunos medios del país, si Salvini fuera declarado culpable tendría que abandonar su cargo de senador de la República Italiana.

El juicio por el "caso Gregoretti" pilla a Matteo Salvini en horas bajas. Bien es cierto que su formación soberanista, la Liga, es el primer partido en Italia; pero el arranque del proceso judicial llega en un momento en el que el jefe leguista tiene bastante claro que, por el momento, su estrategia para volver al poder no ha funcionado. Primero entró en el anterior Gobierno de Giuseppe Conte, luego llevó a su partido del 17% al 34% y apostó por hacer caer el Ejecutivo en agosto de 2019, con el objetivo de provocar un adelanto electoral. Pero la izquierda logró formar un nuevo Gobierno para impedir la llegada al poder del primer inquilino del Palazzo Chigi de corte soberanista.

Desde entonces, Salvini no ha cumplido su deseo de convertirse en primer ministro: una gran derrota en las elecciones de Emilia-Romaña, la región más "roja" de Italia; pérdida de consensos durante la pandemia restándole unos 10 puntos a la Liga; y, hace 10 días, un nuevo "fracaso", por así llamarlo, al no conseguir hacerse con la presidencia de todas las 7 regiones en juego en las recientes elecciones autonómicas. Igualmente, no hay que perder de vista que la Liga de Salvini, actualmente, sería la formación más votada en el país con el 25% de los apoyos, atendiendo a las últimas medias de encuestas.

Salvini, igualmente, está optando por una doble estrategia. Por un lado, asegura que respeta "el trabajo de la justicia" y, por el otro, trata de aunar a todos sus seguidores para que demuestren, manifestándose físicamente, su apoyo al líder de la Liga. En los últimos dos días, de hecho, los peces gordos de la Liga se han acercado a Catania para celebrar un evento de tres días con el lema 'Los italianos escogen la libertad', con el objetivo de respaldar a Salvini en el momento de tener que enfrentarse, por primera vez, a la Justicia transalpina.

Al contrario que otros políticos italianos, como por ejemplo el primer ministro Silvio Berlusconi; Matteo Salvini no quiere apostar, de forma manifiesta, al victimismo. Al menos, por el momento. Sólo el tiempo -y las formas- les dará la razón o todo lo contrario. Pero ya mismo, a partir de mañana sábado, se podrá confirmar si la primera comparecencia de Salvini será efectivamente, o no, el show judicial que prometer ser.

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