Público
Público

Decenas de Miles de franceses
salen de nuevo a la calle
contra la reforma laboral

Se trata de la undécima marcha en cuatro meses contra el polémico proyecto de ley del Gobierno. La fuerte presencia policial marca la protesta de París.

Miles de personas participan en una protesta contra la reforma laboral en París. - EFE

PÚBLICO / AGENCIAS

PARÍS.- Decenas de miles de personas se han vuelto a echar a las calles de Francia para protestar contra la reforma laboral. Se trata de la undécima marcha contra el polémico plan del Gobierno en apenas cuatro meses, después de que en el mes de febrero se filtraran las primeras disposiciones. La movilización de este martes ha coincidido con la votación del proyecto de ley en el Senado.

Las protestas, convocadas por los sindicatos contrarios a la reforma laboral, se han sucedido en diferentes ciudades, como Marsella, Rennes, Le Havre o Lyon. En París la marcha ha partido de la plaza de la Bastilla, para finalizar en la de Nation, y ha estado marcada por una fuerte presencia policial. Hasta 2.500 agentes han sido desplegados y, como ya anunció la Prefectura, han realizado "controles sistemáticos". Al principio de la manifestación, la Policía además ha lanzado gases lacrimógenos contra un grupo de encapuchados, según informa la agencia Reuters. 

La protesta ha congregado a 55.000 manifestantes, según los convocantes, y entre 14.000 y 15.000 personas según la Prefectura de París. La Policía ha detenido en la capital a 38 personas, frente a las 81 que han sido arrestadas en el resto del país.  Los disturbios, habituales en las últimas manifestaciones, no han aparecido, al igual que la semana pasada, algo de lo que se congratuló el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve. "Ha habido una buena cooperación con las organizaciones convocantes", ha subrayado el ministro, pese a que muchos de los manifestantes han expresado su disconformidad con las férreas medidas de seguridad desplegadas.

Agentes antidisturbios se llevan a un manifestante detenido. - REUTERS

La anterior manifestación, del día 23, había sido prohibida en un primer momento por razones de seguridad pero acabó siendo autorizada con un itinerario diferente y mucho más corto propuesto por Cazeneuve. Esa prohibición temporal generó un aluvión de reacciones en contra procedentes en particular de todo el arco sindical (incluida la CFDT, que apoya la reforma), de la izquierda e incluso de una parte de la derecha y del ultraderechista Frente Nacional.

Esta nueva jornada de oposición sindical en las calles se ha desarrollado mientras el Senado votaba el proyecto de ley. La Cámara, de mayoría de derechas, ha aprobado la norma con 185 votos a favor y 156 en contra y ha convertido el proyecto de ley en una versión aún más liberal. El texto deberá volver ahora a la Asamblea Nacional, con mayoría de izquierdas, que previsiblemente volverá a retocarla para dejarla en su estado original, antes de someterla a una incierta votación. Al igual que en su primera lectura el pasado 10 de mayo, el Gobierno podría servirse de nuevo en esa cámara del artículo 49-3 de la Constitución para volver a aprobar el texto sin votación, ante la falta de apoyos necesarios.

En paralelo a la votación y a las protestas en la calle, el primer ministro, Manuel Valls, recibirá el miércoles y el jueves a las organizaciones sindicales y patronales para tratar de acercar posiciones. En concreto, los sindicatos CGT, CFDT, FO y CFTC serán recibidos el miércoles por la tarde por el jefe de Gobierno y la ministra de Trabajo, Myriam el Khomri, mientras que el jueves será el turno de las patronales Medef, CGPME, UPA y CFE-CGC.