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Nacionalistas y verdes pactan gobernar Escocia pensando en un referéndum

El acuerdo también persigue combatir la emergencia climática y "fortalecer las relaciones internacionales de Escocia", su "presencia" y su "voz" en la escena internacional.

Imagen de archivo de Nicola Sturgeon, ministra principal de Escocia. - REUTERS
Imagen de archivo de Nicola Sturgeon, ministra principal de Escocia. - REUTERS.

El Partido Nacional Escocés (SNP), liderado por la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, y el Partido Verde han anunciado este viernes un acuerdo de poder compartido en Escocia centrado en la convocatoria de un nuevo referéndum de independencia, de acuerdo a lo que prometió la líder del SNP durante la última campaña, durante los próximos cinco años y medidas para abordar la emergencia climática.

Sturgeon logró en las últimas elecciones, celebradas el pasado mayo, un total de 64 de los 129 escaños que conforman el Parlamento escocés (también denominado Holyrood), quedando a uno de la mayoría absoluta. El partido ecologista se alzó con un total de ocho asientos, mientras que los conservadores obtuvieron 31 y los laboristas, 22. 

El referéndum celebrado en  2014 dio como resultado un rechazo a la independencia escocesa con un 55,3% de los votos, frente al 44,7%. 

A cambio de su apoyo en la legislatura, el SNP va a ceder dos puestos ministeriales en su Ejecutivo autónomo a los verdes, que entrarán por vez primera en un Gobierno en el Reino Unido si sus bases respaldan el trato el próximo día 28.

La principal promesa de este acuerdo, el de convocar un nuevo referéndum de independencia una vez se haya superado la pandemia, se encuentra la oposición explícita del primer ministro británico, Boris Johnson, que considera que el referéndum de 2014 zanjó la cuestión. 

Sturgeon, por su parte, argumenta que el Brexit ha modificado el escenario, dado que Escocia se vio obligada a abandonar la Unión Europea en contra de su voluntad (el 62% de los votantes escoceses se opusieron a la ruptura con la UE en 2016, frente al 38%). 

Fortalecer la "presencia" y la "voz" de Escocia a nivel internacional

Otro de los objetivos que se han marcado los ecologistas y los nacionalistas es el de "fortalecer las relaciones internacionales de Escocia", su "presencia" y su "voz" en la escena internacional. Para ello, prevén establecer oficinas representativas del Gobierno autónomo escocés en Copenhague y Varsovia que "promoverán los intereses y la reputación de Escocia en las regiones del norte y el centro de Europa". 

Además, se han propuesto ampliar el "alcance global" de Escocia e incrementar su influencia en África, Asia y Sudamérica, para lo que pretender rediseñar sus políticas económicas. 

"Escocia tiene un rol significativo que jugar en la comunidad global para promover soluciones sostenibles, los derechos humanos y la paz", indica el borrador de 51 páginas acordado por el SNP y el Partido Verde. 

Ambos partidos opinan que Escocia es "una nación independiente por derecho propio, que contribuye en la escena internacional como un socio respetado y de confianza", aunque admiten que sus ideas respecto al papel que jugaría Edimburgo "no están alineadas" en todos los aspectos, en particular sobre su participación en la OTAN.

Emergencia climática

El próximo noviembre el país acoge en Glasgow la próxima cumbre del clima (COP26) y los ecologistas esperan que su llegada al poder sirva para que Escocia demuestre un "liderazgo real en cuanto al clima". 

Otro de los puntos del acuerdo de Gobierno consiste en incrementar la inversión en transporte público y hacerlo más económico para los usuarios, avanzar una regulación que favorezca la energía eólica offshore y crear al menos un nuevo parque nacional en Escocia. Además, han pactado dedicar, al menos, 1.800 millones de libras (2.100 millones de euros) durante esta legislatura para mejorar la eficiencia energética y el uso de producción de calor sostenible en viviendas y edificios. 

Una "amenaza para la recuperación de la pandemia"

La oposición ya ha criticado el acuerdo. Los laboristas opinan que este acuerdo "sólo formaliza lo que ya hemos visto a lo largo de estos últimos años" y, consideran que, a pesar de que el SPN "prometió centrarse en la recuperación" de la pandemia tras las elecciones, "en realidad han estado centrados en su usual juego político"

El Partido Conservador tacha este acuerdo entre los nacionalistas y los "extremistas" verdes de "amenaza para la recuperación de la pandemia". "Escocia sufrirá con esta coalición nacionalista del caos. El Gobierno del SNP y los verdes irá en contra del empleo, en contra de las empresas, en contra de las familias, en contra de los conductores, el petróleo y el gas", ha alertado el líder del partido, Douglas Ross.

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