Cuando los pagos por deuda pública de un país triplican el gasto en salud y duplican el de educación
El Sur global exige en la cumbre de Sevilla justicia fiscal y reformas sobre el pago de la deuda: "El mundo no es del G7".

Sevilla--Actualizado a
"El mundo no pertenece al G7 [el club de los países más ricos y poderosos del planeta]. Le pertenece a todos y a todas", expone Adrian Falco, de Latindadd, que agrupa a 31 ONG de 14 países de América Latina. Las voces del, así llamado, Sur global han podido escucharse —quien ha querido hacerlo, ha podido— estos días en Sevilla en el marco de la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo.
Lo que dicen, fundamentalmente, es que ya basta de palabras. Hacen falta medidas urgentes —a tomar por ellos y también por los demás, los países más ricos— que les permitan respirar, afrontar el futuro con esperanza de prosperidad. Para ello, una de las cuestiones clave es eliminar la presión de la deuda que asfixia a miles de millones de personas en todo el planeta.
Los datos son, en efecto, abrumadores. "No se trata de la capacidad de hablar, sino de dar forma a los resultados, de transformar esta vulnerabilidad. El grupo de expertos sobre la deuda nos alerta. Hoy, 3.400 millones de personas viven en países que gastan más en el pago de la deuda que en salud o educación", asegura la costarricense Rebeca Grynspan, responsable de Comercio y Desarrollo en la ONU (Organización de Naciones Unidas).
Patricia Miranda, directora de incidencia global de Latindadd, aseguró este miércoles en rueda de prensa en Sevilla que, en el continente, "los pagos por deuda pública triplican el gasto en salud y duplican el de educación": "En 2024 aunque la región concentra el 5% de la deuda pública mundial, el 35% de los ingresos de los países de esta zona se destinaron al pago de deuda, lo que "estrangula las capacidades estatales para garantizar derechos básicos".
Miranda también denunció que las reglas de la deuda son diferentes para los países de América Latina. "Las tasas de interés son hasta 8,5 veces más altas que las que enfrentan las economías del Norte, lo que revela un sistema estructuralmente injusto", aseguró Miranda.
Todo esto tiene consecuencias evidentes. El impacto del peso de la deuda es muy relevante: "Más del 50% de los niños menores de 10 años no pueden leer. Podemos pensar cómo va a ser el nivel educativo y los impactos en su vida profesional y laboral", expone Miranda.
"7.200 mujeres —casi una muerte por hora— mueren por partos en América Latina: esto podría prevenirse si tuvieran acceso a servicios públicos. Una de cada cuatro mujeres carece de ingresos propios: tiene que depender de alguien para vivir", añadió Miranda.
Grynspan cifró en la mareante cifra de 920.000 millones de dólares [casi dos Presupuestos Generales del Estado de España] "el reembolso de la deuda en tan solo el último año".
Grynspan afirmó también que uno de los problemas que impiden resolver esta cuestión es que "en todos los foros donde se negocia esta situación los prestatarios [quienes reciben un préstamo] no están unidos. Esta asimetría no es inevitable, es una elección".
Para Grynspan es muy importante que el Compromiso de Sevilla recoja que es necesario "apoyar los foros de prestatarios para que los países compartan experiencias y estrategias para promover estándares de préstamo responsables".
¿Cómo reducir el coste en el acceso al endeudamiento? "Se mantienen políticas ad hoc para la renegociación de la deuda. No hay un sistema establecido. Se trata caso por caso con el FMI y el G-20. Se hace un proceso largo, complicado y no es efectivo", abundó Miranda.
Sobre los canjes de deuda por desarrollo sostenible, que también se han propuesto en la cumbre de Sevilla, Latindadd le ve también algunas aristas: "Se dan a pequeña escala y no solucionan el problema. Es costoso y tiene la intermediación del sector privado, que busca rentabilidad y no tiene participación de la población beneficiaria". Latindadd reclama la creación de una Convención Marco de Naciones Unidas sobre Deuda Soberana.
Diversos presidentes de países del así llamado Sur global también han expuesto el problema de la deuda en la Conferencia. Así lo han hecho, por ejemplo, el colombiano Gustavo Petro —"si el FMI no es capaz de reestructurarse ya, frente a los principales problemas de la humanidad, porque su accionista principal [EEUU] está divertido tirando bombas y asociado a un genocida, pues el FMI se tiene que liquidar como institución multilateral del mundo. Y habría que construir otra"— , la hondureña Xiomara Castro —"el sistema financiero internacional mantiene a nuestras naciones sumergidas en una crisis que no nos permite invertir ni resolver los problemas sociales heredados"—; el keniano William Ruto —"África no está pidiendo favores; queremos equidad, asociación e inversiones"—, y el mozambiqueño Daniel Chapo, quien propuso la creación de bancos de desarrollo nacionales y regionales, "un nuevo modelo de cooperación que sitúe la financiación climática, la industrialización inclusiva y la capacitación estratégica en el centro de las prioridades mundiales".
Justicia fiscal
Otro de los grandes temas que lastran el desarrollo es la ausencia de una fiscalidad justa, en la que quien más tiene y más ingresa, más contribuya al común. Para ello, según Latindadd, son necesarias reformas a nivel interno y la colaboración del resto de países, sobre todo los más ricos, para impedir la evasión fiscal. Esta, según expuso Adrián Falco, de Latindadd, "alcanzó los 433.000 millones de dólares en 2023 —casi un presupuesto completo de España—, una cifra equivalente al 6,7% del PIB regional".
Falco expuso que "el problema central es de desigualdad": Hay 50 millones de personas que son pobres o indigentes y su perfil mayoritarios es, sobre todo, joven, mujer y afrodescendiente. En la zona "el 10% más rico concentra el 55% de los ingresos"
Para combatirlo, "es importante movilizar mecanismos que nos permitan obtener recursos genuinos", expone Falco. "Es ahí cuando ponemos en debate la revisión de nuestros sistemas tributarios: porque ese es el recurso genuino", añade.
Los sistemas fiscales en América Latina son, empero, "altamente regresivos y de baja carga tributaria". "Renuncian a recaudar para ofrecer exoneraciones a empresas: Lo que se deja recaudar es el equivalente a lo que se invierte en educación: el 4% del PIB. Son privilegios a cambio de nada", analiza Falco.
Además, expone el experto en tributación de Latindadd, los estados de América Latina "recaudan poco y recaudan mal". "El que tiene más, paga menos, y eso termina perjudicándo totalmente", y, al contrario que en Europa, se recauda más por impuestos al consumo, lo que contribuye a lastrar la capacidad de ahorro de quien tiene menos recursos.
Sobre las propuestas de avanzar en la tributación de los ultrarricos, como la que hoy lideran España y Brasil, Falco, apoyándola, plantea diversos problemas, de los que, por otra parte, son muy conscientes los gestores tributarios, para ejecutarla: "Hay falta de transparencia: ¿Qué parte de riqueza van a gravar? ¿La que ocultan o la que declaran? Con los servicios offshore esa riqueza permanece oculta y lejos del alcance de los fiscos".
Según la ONG Oxfam, "la riqueza del 1% más rico se ha incrementado en más de 33,9 billones de dólares en términos reales desde 2015". "Con esta cantidad —consideran— se podría poner fin a la pobreza anual 22 veces, si consideramos el umbral de pobreza más alto establecido por el Banco Mundial de 8,3 dólares al día. La riqueza conjunta de los 3.000 milmillonarios del planeta se ha disparado en 6,5 billones de dólares en términos reales desde 2015, y equivale ya al 14,6% del PIB mundial".
"Son muy importantes los espacios supranacionales en tema de tributación", asegura Falco. Si se logra gravar a los súperricos, "la gente con menos recursos va a tener al menos una posibilidad de mejorar su vida y ya eso es ganancia". Y sobre los compromisos de la cumbre, afirma: "La convención fiscal de la ONU que se reúne en agosto es la buena noticia del compromiso de Sevilla. Eso es muy importante. Nos hubiese gustado otro lenguaje, pero nos permite seguir avanzando. Hay un espacio".
Otro tema de especial relevancia es la crisis climática. Para Latindadd existe una falta de coherencia entre el discurso climático y los mecanismos reales de financiación: "Los países de América Latina y otras regiones del Sur global necesitan casi seis billones de dólares hasta 2030 para cumplir sus compromisos climáticos, pero en 2022 el 81% de la financiación recibida fue en forma de deuda, mayoritariamente a través del Banco Mundial y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo)". "Esto no es financiación climática justa, es más carga financiera" subraya Carola Mejía, de Latindadd.

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