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Reino Unido Theresa May pide a la UE una prórroga del brexit hasta el 30 de junio

La primera ministra británica aún confía en que el Parlamento apruebe el acuerdo que negoció con la Unión Europea.

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La primera ministra británica, Theresa May. - REUTERS

La primera ministra británica, Theresa May, ha solicitado formalmente una prórroga del brexit hasta el próximo 30 de junio en una carta remitida este miércoles al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. "Escribo para informar al Consejo Europeo de que Reino Unido solicita una extensión al periodo del artículo 50" del Tratado de Lisboa, reza la misiva de May publicada por el Gobierno británico.

"La política del Gobierno británico continúa siendo dejar la UE de una manera ordenada de acuerdo con el Tratado de Retirada y la declaración política acordados en noviembre" y en virtud a las garantías adicionales pactadas con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el pasado 11 de marzo, ha precisado. "Estoy agradecida por la oportunidad de exponer esta posición a nuestros colegas el jueves", ha indicado la premier, en referencia a la cumbre que se celebrará en Bruselas.

En una intervención simultánea en la Cámara de los Comunes, May ha señalado que "el Gobierno pretende presentar propuestas para una tercera votación significativa". "Si esa votación se supera, la extensión dará la Cámara de los Comunes tiempo para considerar el Tratado de Retirada. Si no ocurre, la Cámara tendrá que decidir cómo proceder", ha advertido.

Se confirma así lo que habían adelantado diversos medios británicos, que barajaban la posibilidad de una prórroga corta para evitar que Reino Unido se viera obligado a participar en las elecciones europeas de mayo. Precisamente el 30 de junio es el último día en el que Reino Unido podría permanecer en la Unión Europea sin la obligación de celebrar comicios comunitarias.

En una acalorada sesión parlamentaria, la líder conservadora se mostró contraria a postergar mucho más el brexit para evitar, entre otras cosas, las elecciones. Agregó que esa posibilidad no sería de interés de "nadie" y constituiría algo "inaceptable" puesto que los británicos votaron hace casi tres años en un referéndum a favor de salir de la UE. Ante la actual crisis, la primera ministra dijo que el pueblo británico "merece más de lo que esta cámara le ha dado hasta ahora", en relación a la falta de consenso sobre la manera en que el país debe concretar el "divorcio" del bloque europeo.

Si Bruselas acepta la prórroga propuesta por May ─algo que deben hacer los 27 por unanimidad─, el Parlamento británico tendrá que aprobar un cambio en la legislación del brexit, en el llamado instrumento estatutario, para retirar la mención al 29 de marzo como fecha de salida de la Unión Europea y sustituirla por la nueva fecha.

La primera ministra aún confía en poder sacar adelante el acuerdo que negoció durante casi dos años con la UE, si bien ya fue rechazado en dos ocasiones ─enero y marzo─ por el Parlamento británico, principalmente por la oposición de los diputados conservadores euroescépticos y sus socios del pro-británico Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte.

No obstante, el presidente de la cámara baja, John Bercow, le ha dicho al Gobierno que no puede presentar el pacto otra vez a votación si no había cambios significativos en su contenido. Bercow, la máxima autoridad en los Comunes, citó al "Erskine May", un texto autorizado de legislación parlamentaria y procedimiento, para argumentar que una moción derrotada no puede ser sometida a otra votación durante el actual curso parlamentario.

Por su parte, el líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, avisó en los Comunes de que hoy se cumplen mil días desde el plebiscito del brexit y acusó a la primera ministra de haber dejado "correr el reloj" durante ese tiempo, porque ha fracasado en convencer a los diputados de las virtudes de su acuerdo. En las dos votaciones del pacto, el DUP lo rechazó por sus reservas acerca de la salvaguarda irlandesa, pensada para evitar una frontera dura entre las dos Irlandas.

La UE no dará "garantías adicionales" a Reino Unido

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha asegurado que la Unión Europea ya ha hecho mucho para facilitar que Reino Unido pueda aprobar el acuerdo sobre el brexit, por lo que ha descartado conceder "garantías adicionales" al Gobierno de Londres sobre el proceso de salida del bloque.

"No habrá renegociaciones ni nuevas negociaciones ni garantías adicionales a las que ya se han dado", ha asegurado Juncker, en declaraciones a la cadena de radio alemana Deutschlandfunk. "Nos hemos aproximado intensamente a Reino Unido. No puede haber más", ha zanjado.