Opinión

Mucho Rubiales pero, ¿qué pasa con los violadores libres en la calle?

Una mujer durante la manifestación del 8M en Madrid. E.P./ Alejandro Martínez Vélez
Una mujer durante una manifestación convocada por la Comisión 8M, por el 8M, Día Internacional de la Mujer, a 8 de marzo de marzo de 2023, en Madrid (España).- Alejandro Martínez Vélez / Europa Press
Ana Bernal-Triviño

Por Ana Bernal-Triviño

Periodista

-Actualizado a

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    1. Agresores libres cuando las víctimas están superadas por el proceso judicial y las acusaciones llegan a acuerdos. Dos ejemplos de muchos: “Un hombre que asumió violar una jornalera se libró de la cárcel por 6.000 euros y un curso de educación sexual” y no por la ley del sí es sí o “Dos policías de Estepona acusados de violar se libran de la cárcel y recibirán un curso de reeducación sexual”.
  • Cuando, antes de la ley del sí es sí, muchas mujeres ya veían reducidas las condenas de sus agresores porque no se consideraba su violación como agresión sino un abuso. Algunos ni pisaban la cárcel. O también cuando pasan dos años en prisión provisional sin sentencia firme y deben quedar libres, como fue el caso de La Manada. Cuando la reincidencia se produce durante los permisos penitenciarios. Ejemplo: "Menor violada en 2019 en el Port Olímpic de Barcelona durante el permiso penitenciario” o “Un violador de permiso penitenciario secuestra, viola y apuñala a una mujer en Igualada". O bien cuando han terminado su pena, caso de Bernardo Montoya, asesino de Laura Luelmo. Cuando se decide poner en libertad a pesar de informes con advertencias. Ejemplo: volvamos al caso de Dos Hermanas compartido por Feijoó. El tipo ya había sido detenido dos veces en 2015. Fue puesto en libertad porque no había consumado las agresiones sexuales a dos mujeres a las que atacó. A pesar de un informe de la Policía alertando del elevado riesgo de reincidencia, pues ya contaba entonces con cuatro antecedentes contra la libertad sexual. Vamos al plano político. ¿La única vez que ha habido violadores liberados ha sido con la ley del sí es sí? No. Y todos los casos son igual de peligrosos para las víctimas.
      En 2015, una reforma del Código Penal por el Partido Popular rebajaba la pena de abusadores sexuales o corruptos. Pasó igual que con la ley del sí es sí. No se añadió una disposición transitoria. La Fiscalía advirtió de la bajada de penas. En cambio, aquí el Supremo dijo que no importaba, que a pesar del error sí decidía aplicarla por estar en una disposición anterior. Y la historia cambió. A pesar de ello, hubo rebajas: de 16 años a menos de 4 años por abuso a un menor o cinco años menos por violencia de género. Nadie dimitió. La salidas de violadores tras la anulación de la Doctrina Parot por el TEHD, pero también de algunos de los etarras con delitos de sangre más graves (bajo gobierno de Rajoy). Quedaron en libertad Gallego Fernández, el «violador del ascensor», a pesar de la condena a 273 años de cárcel. O Félix Vidal Anido, «el violador del estilete», que cumplía 70 años de prisión por agresiones con extrema violencia. La mayoría de los que salieron libres reincidieron.
    • En 2015, una reforma del Código Penal por el Partido Popular rebajaba la pena de abusadores sexuales o corruptos. Pasó igual que con la ley del sí es sí. No se añadió una disposición transitoria. La Fiscalía advirtió de la bajada de penas. En cambio, aquí el Supremo dijo que no importaba, que a pesar del error sí decidía aplicarla por estar en una disposición anterior. Y la historia cambió. A pesar de ello, hubo rebajas: de 16 años a menos de 4 años por abuso a un menor o cinco años menos por violencia de género. Nadie dimitió.
  • La salidas de violadores tras la anulación de la Doctrina Parot por el TEHD, pero también de algunos de los etarras con delitos de sangre más graves (bajo gobierno de Rajoy). Quedaron en libertad Gallego Fernández, el «violador del ascensor», a pesar de la condena a 273 años de cárcel. O Félix Vidal Anido, «el violador del estilete», que cumplía 70 años de prisión por agresiones con extrema violencia. La mayoría de los que salieron libres reincidieron.
  • Ana Bernal-Triviño

    Profesora en la UOC

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