Opinión
Muchos frentes de izquierdas

Por Sato Díaz
Coordinador de Política.
-Actualizado a
Bajo el bochornoso caloret valenciano, este viernes por la tarde Mónica Oltra y Gabriel Rufián reunían a una multitud en el Parc de la Capçalera de la capital valenciana. Uno más de los actos que el de Santa Coloma de Gramanet está realizando por distintas ciudades del Estado español con diferentes referentes de la izquierda alternativa. Un proyecto todavía difuso, el de Rufián, pero que sí va materializando algunos objetivos: tensionar a un espacio político que en innumerables ocasiones queda ensimismado en sus refriegas intestinas, poner en pie a una izquierda remolona, generar debate e ilusión.
Rufián añadía ingredientes a una receta que lleva preparando desde febrero, cuando celebró un acto con el coportavoz de Más Madrid Emilio Delgado en la Sala Galileo Galilei de la capital, y que después salpimentó en otro encuentro en Barcelona, en esta ocasión con Irene Montero y Xavier Domènech, y en un evento informativo en el Club Siglo XXI de Madrid, donde anunció que daba el paso para ser candidato de una candidatura todavía difusa y por definir. En esta ocasión, desde València, Rufián aclaraba que se ofrece a liderar en Catalunya "un frente de izquierdas —con ERC como fuerza motor— que pueda pasar por encima de las derechas". Y, si no hay acuerdo entre las formaciones políticas, propone las primarias como modo de llegar a pactos sobre quién debe liderar.
Oltra, por su parte, ponía como ejemplo València. No parece que vaya a haber problema en que su candidatura a la alcaldía de esta ciudad aglutine a toda la izquierda alternativa: Compromís, Esquerra Unida, Podem, Esquerra Republicana del País Valencià... El valor moral y ético de la candidata está fuera de toda duda, una vez que está siendo objeto de uno de los casos de lawfare más sangrantes del Estado español. De hecho, todavía no está claro si podrá presentarse, su inhabilitación sigue vigente. Los tribunales, una vez más, podrán escribir un capítulo de la historia política contemporánea. "También en el País Valencià", aseguraba Oltra ante la inquieta mirada de Joan Baldoví, "no debería ser difícil" un acuerdo entre las izquierdas. La ex vicepresidenta de la Generalitat se refería a que, si en la capital podían confluir las distintas formaciones de la izquierda alternativa, debería suceder algo similar en la candidatura autonómica que liderará el mismo Baldoví.
"València puede ser ejemplo de muchas cosas", anhelaba Rufián. Del espíritu de València parecían contagiarse en Más Madrid. Tras unas declaraciones de Mónica García el pasado miércoles en el Congreso, varios medios se hicieron eco de que la formación madrileñista cerraba las puertas a concurrir con IU en las próximas autonómicas. Hoy Más Madrid aclara a este medio que la puerta está abierta para un entendimiento electoral en 2027. Queda por ver qué papel jugará Podemos, que presentará a Ione Belarra, la secretaria general del partido morado, a competir contra Isabel Díaz Ayuso en 2027.
Se van aclarando los frentes valenciano y madrileño. Quizás el catalán es el más complicado de estructurar. Dos formaciones, ERC y Comuns, condenadas a entenderse o competir en las próximas generales. Rufián lanza el guante de querer liderar el Front d'Esquerres unificado, pero el presidente de ERC Oriol Junqueras no comparte la estrategia. Junqueras no quiere situar a ERC como un elemento más de la izquierda alternativa. Para Junqueras, ERC es la izquierda nacional de Catalunya con capacidad de llegar a pactos con las izquierdas alternativas (Comuns y CUP), pero también con la otra gran fuerza socialdemócrata catalana (PSC) e incluso con la derecha nacionalista (Junts, no así con los ultras de Aliança).
De cómo se dirima esta disputa política en el seno del partido republicano, se podrán extraer más conclusiones de la reconfiguración general de los distintos frentes de izquierdas de cara a unas generales. Si ERC y Comuns llegaran a encajar en una sola papeleta para las generales y no compitieran, el liderazgo de Rufián en Catalunya quedaría fortalecido. Y tendría consecuencias en clave interna en ERC y también en clave de la reconfiguración del espacio. En el seno del partido independentista, si Rufián y sus tesis frentepopulistas ganaran posiciones, podrían influir en la forma con la que ERC afronte las municipales de 2027 y, también, las catalanas de 2028. Unas elecciones que serán cruciales, pues la previsible irrupción con fuerza de Aliança Catalana podría dibujar un Parlament sin mayorías en el que harían falta difíciles alianzas para evitar un bloqueo. Unas catalanas para las que ERC concurrirá con Junqueras como cabeza de lista... salvo que los tribunales españoles no hayan solucionado ya su inhabilitación por la condena del procès a través de la ley de amnistía. Otra vez los jueces. En ese caso, ¿quién lideraría la candidatura de ERC? ¿Qué papel puede jugar Rufián en la política catalana?
Una entente ERC-Comuns para las generales tendría también, decíamos, consecuencias en la reconfiguración estatal de todo el espacio de la izquierda alternativa. Rufián lideraría en Catalunya, y podría hacer tándem con quien lidere el frente de izquierdas desde Madrid, con quien lo haga desde València y en otros territorios, lanzando, así, la imagen de una candidatura coral. ¿Lideraría Más Madrid la circunscripción madrileña de las generales con Emilio Delgado, Tesh Sidi o Eduardo Rubiño, los nombres elegidos por la formación para estos comicios? ¿Quedaría el número 1 de la papeleta madrileña libre para una persona de consenso entre las distintas formaciones de la confluencia? ¿Jugaría Ada Colau algún papel en este sentido haciendo tándem con Rufián? ¿Está la opción de Unai Sordo completamente descartada como una figura de consenso entre todos los partidos?
Muchas incógnitas por resolver todavía en este final de un intenso curso político. Aunque no lo será menos el que está por llegar. El primer trimestre será el de la batalla del Gobierno por los Presupuestos, con el objetivo de tenerlos aprobados en diciembre. Si esto no sucediera, podría provocar una convocatoria electoral ya en 2027, apunten el mes de febrero en sus agendas. Las generales serían, por lo tanto, antes que las autonómicas y municipales calendarizadas en mayo. Y esto tendrá consecuencias también en las políticas de alianzas políticas de las izquierdas alternativas, en la configuración de los muchos frentes de izquierdas que todavía están por llegar.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.