Opinión
Poner notas a las mujeres

Periodista
El Xokas dice que estar con una actriz como Ester Expósito "no vale la pena" por su "pensamiento político". Que "es mejor estar con un 6". En fin. Tampoco estamos escuchando a un premio Nobel de Filosofía, sino a El Xokas. Tengo la impresión de que algunos hombres sobreestiman sus rankings personales. Creen que a las mujeres nos importa qué valor nos dan en su podio.
La verdad es que Ester Expósito tiene cero trauma sobre esto y que no se imaginan cuantísimo nos resbalan a otras sus movidas y fobias. En el fondo puede ser útil. No hace falta que nos bajéis del diez. Ya nos bajamos nosotras de vuestra lista, para mantener a ciertos ejemplares a una distancia.
Lo importante fue el debate posterior. La sorpresa para muchas personas de que seamos clasificadas como un número. No es invento del Xokas ni una ocurrencia. Es toda una cultura digital que convierte esto en entretenimiento.
Está la escala del uno al diez, que utiliza El Xokas. Ahí nació hace años la tendencia viral de TikTok "She's a 10, but...". "Ella es un diez, pero...". Y llegaba nuestro "pecado": es feminista, tiene carácter, opina de política, no quiere hijos, responde, pone límites, gana más dinero. Vamos, que no nos comportamos como esperan. Ojo, curiosamente, nadie convirtió en tendencia viral "Él es un 10”. Solo fue tendencia con nosotras.
Después llegó el llamado "Valor en el Mercado Sexual" (SMV). Las mujeres valen según su juventud, su físico o su disponibilidad; los hombres, según su dinero, su estatus o su poder. Las relaciones se reducen a una operación bursátil.
Luego, en YouTube, Twitch y TikTok, los rankings de "ideal para novia", "ideal para esposa" o "ideal para una noche", según cómo nos valoren. Hay clasificaciones más turbias en comunidades incel, que elaboran escalas pseudocientíficas de incluso el último rasgo del rostro femenino.
El problema es normalizar este lenguaje delante de millones de seguidores. Y no uno, sino varios streamers. Eso tampoco empezó ahora. Las clasificaciones de mujeres prostituidas están a la orden del día. Diferente, pero con el mismo fondo, desde el siglo pasado existían las puntuaciones en concursos de misses. Y si nos vamos a tiempo muy atrás, tenemos hasta el origen de la guerra de Troya. Un hombre que decidió quién era la más bella entre tres diosas.
Si no eres un diez, pasas a ser "la loca", "la feminista intensa", "la amargada", "la que ha envejecido mal". Siempre hay una categoría preparada para disciplinar a las mujeres que no responden a su ideal. Al final, no se trata de belleza ni inteligencia. Se trata de poder. Del poder de clasificar. De ordenar. De decidir quién merece reconocimiento y quién merece desprecio. Siempre ha sido una cuestión de jerarquía. Ellos siempre como jurado.
Lo único es que mientras se creen que pontifican con su palabra, no calculan que se les puede volver en contra como un bumerán. No hay nada más revelador que un hombre convencido de que puede medir el valor de una mujer. Porque cada vez que intenta ponerle una nota, realmente acaba clasificándose y calificándose a sí mismo.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.