Opinión
Respuesta a la pregunta de Trump: "¿Por qué los iraníes no se levantan?"

Por Nazanin Armanian
Analista política y traductora persa y dari
Sin duda, el presidente desconoce que los iraníes, por ejemplo, han sido el pueblo de Asia (y no sólo de Oriente Próximo) que más se han sublevado para instalar una democracia política y económica su país, en los últimos 125 años:
- Entre 1905-1911, liderados por los intelectuales llegados de Francia y Rusia, los iraníes protagonizaron la Revolución Constitucional (en la que las mujeres guerrilleras tuvieron un destacado papel), con el objetivo de limitar el poder del monarca. Consiguieron restaurar el parlamentarismo, heredero de Mehestan, "la Asamblea de los destacados", formado en 247 a. C., época del Imperio parto. Inglaterra y la Rusia zarista destruyeron aquella revolución.
- En 1924, Reino Unido instaló a Reza Pahlavi en el poder para contener las olas de la Revolución Bolchevique en Asia Occidental. Miles de iraníes progresistas fueron arrestados y cientos fueron asesinados bajo tortura, entre ellos el fundador del Partido Comunista, el doctor Taghi Arani y el poeta y periodista Mirzadeh Eshghi.
-1945. En las provincias de Kurdistán y Azerbaiyán, las fuerzas de izquierda ganan las elecciones regionales y proclaman la república, como trampolín para liberar el resto de Irán de la monarquía despótica de Pahlavi. Un año después, ambas autonomías son ahogadas en la sangre de decenas de miles de civiles por el Ejército del sha, a las órdenes de Gran Bretaña y EEUU.
-1953. El gran Movimiento por la Nacionalización del Petróleo contra British Persian Conmpany, dirigido por el Dr. Mosadegh, obliga a la familia real a huir del país. Con la operación denominada Ajax: limpiar Irán de comunistas, la CIA derroca a Mosadegh, y decenas de miles de marxistas y mosadeghistas son detenidos, aunque los cientos de ejecutados sólo eran del Partido Tudeh (Comunista). En 1957 se funda la agencia de inteligencia de SAVAK, hermano del Mossad, cuya misión era impedir cualquier intento de democratización de Irán.
- 1978. La revolución republicana y democrática, sucedida en este país vecino de la URSS, es abortada por la infame Santa Alianza anticomunista Carter-Jomeini, fruto de la cumbre del G4 en la isla de Guadalupe. EEUU instala en Irán una caquistocracia islamista y pacta con el ayatolá mantener tanto a SAVAK como al Artesh, el Ejército. El general Fardoust, subjefe de SAVAK, será encargado de "islamizar" la agencia, la llama SAVAMA y continua con la caza de la izquierda iraní, que no había podido erradicar con el golpe de 1953.
- 1979, 8 de marzo: 200.000 mujeres nos manifestamos en Teherán en contra del secuestro de la revolución por el fascismo islámico y la abolición de la Ley de Familia, la imposición del velo como su esvástica y bajar la edad nupcial de 18 a 8 años de edad. Todos los partidos, sindicatos, prensa libre, huelga y manifestaciones son declarados prohibidos.
- 1983, junio. El MI6, a través de su agente doble en la embajada soviética Vladimir Kuzichkin, manda un aviso, absolutamente falso, a SAVAMA sobre un intento del golpe de Estado del Tudeh. Como consecuencia, cerca de 10.000 miembros y cuadros del partido son detenidos, torturados y cientos son ejecutados, entre ellos los presos más antiguos del mundo, tras pasar 28 años en las cárceles del sha y de Jomeini.
- 1988: Masivas protestas contra la dictadura y la guerra con Irak (iniciada en 1980), que dejó al menos medio millón de muertos en ambos lados. Antes de anunciar la paz, Jomeini mandó masacrar a cerca de 5.000 presos y presas políticos sólo en Teherán. Luego utilizó la cortina de humo del escándalo de Salman Rushdi para cubrir aquel exterminio.
- 2009, junio: Millones de iraníes ocuparon las calles con el grito de "¿dónde está mi voto?" en protesta por el fraude electoral de Mahnud Ahmadineyad, el personaje más mezquino, inculto y lúmpen de esta teocracia, robando los votos al exministro Hosein Musavi que se presentaba como el menos fundamentalista. Otra carnicería de civiles y cientos de ejecuciones, mientras Barak Obama, al que los iraníes habían desmontado la agenda, enviaba una carta de felicitación a Ahmadineyad por su "reelección". Con este movimiento, Irán se adelanta a Egipto, Túnez y otros países de la región en sus "primaveras", también secuestradas por EEUU. Un Obama hipócrita y más belicistas que Bush, padecía un profundo cacao mental sobre el islam político.
- 2019, diciembre: La rebelión de gasolina, máxima expresión de una lucha de clases contra la oligarquía islámica, con cientos de muertos.
- 2023, septiembre: Movimiento Mujeres, Vida, Libertad, fue el más multitudinario de las protestas contra la organización criminal gobernante, y el primera levantamiento de la historia contra una teocracia y además dirigido por mujeres.
- 2026, enero. Una inflación del 65% (hoy sobre 125%) lleva a los comerciantes arruinados a una huelga general, seguida por manifestaciones de millones de iraníes, exigiendo el fin del régimen corrupto e incompetente. Trump les anima con "la ayuda está en camino", al tiempo que el régimen disparaba a miles de niños y familias en las manifestaciones, levantando sus horcas por todo el país.
Y, ¡zas! En el mismo momento que Trump asesina a los dirigentes del régimen en febrero, se quita la careta ante los engañados: no tenía ninguna intención de permitir que los iraníes acabaran con el régimen: ¡planeaba colocar a Ahmadineyad (¿Agente del Mossad?) en el trono del Gran Dictador!
Por lo que la pregunta debe ser reformulada:
¿Por qué los iraníes no consiguen derrocar al régimen?
Por la singular adaptación de la fórmula "divide y gobierna" del régimen: en la constitución de la Teocracia Chiita (TCHI), los ciudadanos no son iguales ante la ley. Dependiendo de su fe, sexo, etnia y sobre todo su grado de la lealtad hacia el poder reciben compensaciones, salvan su vida o acaban en una cuneta. La lucha de las mujeres por sus derechos más elementos, por ejemplo, nunca contó con el respaldo de los hombres, por ser beneficiarios de aquel agravio.
Instalar un régimen de terror medieval dirigido por una inquisición islámica que incluye el lanzamiento del acusado desde un edificio alto, la lapidación, la ley de Talión, amputaciones, latigazos, ceremonias de auto de fe "televisivas" para deshonrar a los activistas, ahoracamientos públicos; violaciones a tanto a mujeres como a hombres en cárceles semejantes a la Abu Ghraib iraquí, confiscar los bienes de los disidentes, y secuestrar y asesinar a los activistas incluso en exilio, entre otras barbaries. Al menos 11 organismos, bajo el mando del Cuerpo de los Guardianes Islámicos (CGRI), incluido el Ministerio de Inteligencia y Seguridad, vigilan a los ciudadanos. Curiosamente, esta fuerza no es considerada terrorista por el diplomático Josep Borrell.
Disfrazarse de un sistema superclasista. Al contrario de una dictadura que se apoya en un reducido grupo de élite, la TCHI al ser un sistema fascista (con todos los rasgos de sus semejantes europeos), cuenta con una base social con inmensos privilegios -desde vivienda gratuita y altos sueldos, hasta el ingreso en la universidad sin pasar por la selectividad, ejercer el poder sobre cualquier ciudadano en el nombre de Dios, etc.-, es camaleónica: siendo profundamente anti-iraní, durante la guerra recurrió al nacionalislamismo y panparsismo para salvar su régimen de los ataques de EEUU.
Diseñar un modelo de organización política único, que consiste en fusionar el poder vertical con el horizontal de las "satrapías" (gobernaciones, en persa), ideado por el imperio de aqueménidas (V a.C.), como la primera experiencia del federalismo, en el que los reyes persas designaban un sátrapa todopoderoso para administrar diferentes regiones del vasto imperio. Con ello conseguían: 1) alejar de la capital a los hombres poderoso, 2) impedir rivalidades desestabilizadoras entre ellos, y sobre todo evitar el colapso del sistema si desaparecía el rey. La TCHI, además cuenta con otra singularidad: se comporta como una secta endógama-tribal, que añade a aquellas formas geométricas del poder un laberinto cerrado a cal y canto que imposibilita la fisura en su seno: el que las principales autoridades del régimen compartan lazos familiares evita la salida de sus integrantes del grupo: los tres hermanos de clan Lariyani, por ejemplo: Ali fue presidente del parlamento y jefe del Consejo de Seguridad Nacional; Javad viceministro de Asuntos Exteriores, y Sadegh exjefe del poder judicial; Gholam Haddad Adel, el expresidente del parlamento es el suegro de Mojtana Jamenei; el hermano del presidente Mohammad Jatami está casado con la nieta del ayatolá Jomeini Zohreh Eshraghi, entre otros. En esta vasta familia también se usa "la cabeza del caballo": el 14 de diciembre de 2011, el cadáver acuchillado de Ahmad Rezaei, de 31 años, hijo del general Mohsen Rezaei, hoy el nuevo hombre fuerte de la TCHI y antes un repudiado del caudillo Ali Jamenei, fue hallado en el Hotel Gloria de Dubái. Ahmad, que vivía en nada menos que EEUU criticaba públicamente al "Líder Supremo". Otro hijo de este general ha contraído matrimonio con la bisnieta de Jomeini.
La imposibilidad de que un sector de los oficiales de las fuerzas armadas se uniera al pueblo, al contrario de lo ocurrido en 1978. Pues, entonces el Artesh lo componían los hijos del pueblo, mientras los CGRI son exclusivamente chiitas duodecimanos leales al "líder", una gigantesca máquina de represión, y un cartel económico creado exclusivamente para proteger a la teocracia, que no Irán y su pueblo, haciendo que Irán fuese el único país del mundo con dos ejércitos.
Un astuto y calculado populismo (la apropiación de las consignas progresistas por la extrema derecha) de la TCHI: ha conseguido que su guerra religiosa con Israel, por ejemplo, que ha destrozado la causa nacional palestina, sea considerada por un sector de la izquierda europea (que desconoce las verdaderas relaciones entre ambas teocracias abrahámicas) como "lucha propalestina", y cualquier lucha de clases en Irán fuese tachada como "agitación israelí".
La velocidad con la que aplasta una protesta: al contrario del sha que reaccionó tarde y flojo a la revolución de 1978, que pudo alargarse hasta ocho meses, la TCHI no pierde su tiempo en "consideraciones". La fotografía ganadora de Pulitzer, de Jahangir Razmi, de 11 kurdos llevados ante un pelotón de ejecución tras un juicio de 30 minutos, el 27 de agosto de 1979, por un Jomeini recién llegado a Irán, fue una declaración de guerra a un pueblo herido e indefenso.
La falta de una oposición unida, con un liderazgo carismático y una hoja de ruta consensuada, debido a un siglo de persecución sin cesar.
La imposibilidad de acompañar las protestas callejeras con la huelga general o la desobediencia civil, ambas prohibidas.
El control absoluto de la teocracia no sólo sobre los medios de comunicación sino también sobre el internet y las redes sociales, dificultando la comunicación de las movilizaciones. A estas alturas, no sorprende que las sanciones de Trump no incluyan a la Radio Televisión de la TCHI.
Ausencia del apoyo internacional. "No tenemos intención de cambiar el régimen en Irán", insiste el vicepresidente J.D. Vance, demostrando que lo ve más útil a los intereses de EEUU que incluso a un Reza Pahlavi que no se lo puede creer. A China, que ya no practica el "internacionalismo proletario", no le gusta los cambios foráneos y Rusia siente amor hacia los ayatolás por lograr que EEUU apartara a Irán, poseedora de la segunda mayor reserva de gas mundial, del mercado energético global.
Hoy todas las puertas parecen cerradas
¿Cómo habrían reaccionado los españoles progresistas encerradas en los campos de concentración de los años 50 si el imperialismo francés, por ejemplo, hubiera atacado al régimen de Franco? El hecho de que EEUU perdonara la vida de los actuales mandatarios de la TCHI, "para tener interlocutores" en palabras de Trump, y se diera la impresión de su continuidad ha creado frustración en aquellos que ya habían probado todas las formas de lucha a su alcance para derrocar al totalitarismo religioso. Lo que los iraníes hoy sienten es el temor a que un levantamiento popular sea aprovechado por los agresores extranjeros y destruyera aún más a Irán, o que su rebelión volviese a fracasar. Luego está el agotamiento por la crisis económica, la desesperación e impotencia. Sin embargo, los datos objetivos revelan que la TCHI ha desparecido, le es imposible renovarse y lo que vemos es el destello de una estrella extinguida.
Trump puede recurrir a la fórmula de la israelización de la guerra, ahora que ha hecho gran parte del trabajo de contener a Irán, y deje que la guerra siga, pero con una baja intensidad, aplicando la Estrategia de Monstruo de Komodo: no rematarlo sino dejar que las profundas heridas que le ha afligido le consuman, para luego devorarlo. Por el momento, los ganadores de la guerra son la petrolera ExxonMobil que registró un beneficio de 14.500 millones de dólares en el segundo trimestre de este año, y el Pentágono que cerró un acuerdo de 22.900 millones de dólares con RTX Corporation para aumentar la producción de misiles de crucero Tomahawk.
Irán se encuentra en el limbo. El colapso integral de la teocracia ha dado origen al llamado "momentos disyuntivos", en los que las viejas reglas del juego han perdido su validez y sin que se geste un nuevo orden. Hay una realidad contundente: Cuando hay bombardeos, la gente abandona las calles en busca de refugios. ¡No a la guerra, y no al fascismo religioso!

Comentarios de nuestros socias/os
Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.