Opinión
El vello vuelve, las ETS también
Periodista
-Actualizado a
Bragas de vello púbico. Es la moda que lanzó hace unas semanas la marca de Kim Kardashian. Se agotó en horas, a 42 euros cada tanga, decorado con pelito sintético, en doce tonos. En la web remarcaban que "tu alfombra puede ser del color que quieras". Y es que para la promoción se recreó un programa de televisión de los años 70, titulado "Does the carpet match the drapes?", es decir, si la "alfombra" combina con las "cortinas”. Una expresión machista para preguntar si el color del vello púbico coincide con el color del pelo de la cabeza.
Tiempo antes, Kardashian ya puso a la venta los sujetadores con pezones incorporados. Su tanga con vello púbico no es nuevo. Años antes lo mostró Galliano en la pasarela de París. Y éste lo recuperó de una moda anterior, los Merkins, pubis postizos en los años 20 y 30 franceses. Pero ya estaban desde el siglo XV. Por entonces, lo usaban hombres y mujeres. Imaginen, en una época de insalubridad, los piojos abundaban. Así que se depilaban y con esto cubrían sus partes. Después se fue limitando a las mujeres, sobre todo a las prostitutas. La sífilis abundaba también, las señales en la piel del pubis eran visibles y había que tapar para seguir con el negocio.
Ahora, en 2025, vuelven los tangas de vello púbico de mano de Kardashian, hábil en generar polémicas para vender. Cada pezón de silicona, cada tanga con pelito, es un recordatorio de que el cuerpo de la mujer es rentable, siempre que cumpla la fantasía sexual o estética de alguien. Por ahora, aunque en su marca de ropa hay una línea para hombres, casualmente no ha creado calzoncillos de vello púbico para ellos. Y todo tiene un por qué.
Venimos de una etapa donde "la moda" era la depilación completa de la zona íntima de la mujer. No hacerlo era motivo de burla, de ridiculización y mofa. Sobre todo cuando ellos crecían con un porno donde ellas llevaban todo depilado, para que se viera bien en los primeros planos. Buscaban lo que veían. Tiempo después, las consecuencias. Las ginecólogas advertían de que el vello tenía una función y que estaban apareciendo problemas de salud. Y, desde entonces, ha bajado un poquito el negocio de la depilación de la comentada zona. Pero claro, donde hay retirado, hay negocio para volver a poner.
Dado que Kardashian no plantea ningún tema relevante para la salud de las mujeres, sí vamos a mencionar algo relacionado con todo esto. Y es que una de esas consecuencias de eliminar el vello púbico fue el aumento de infecciones y de enfermedades de transmisión sexual, sobre todo también por no usar protección. Y justo de esto hay nuevos datos. Venimos de días donde se señala a las mujeres que abortan. Que cómo es posible con todo lo que ya sabemos, dicen, como si ellas se quedaran embarazadas por generación espontánea. Pero qué poquito se habla cuando el asunto es más amplio, como las enfermedades de transmisión sexual.
Resulta que llevamos encadenando subidas. El último año, los contagios de clamidia han aumentado un 10 %, los de gonorrea un 7 % y los de sífilis un 6 %. ¿Y quién concentra la mayoría de los diagnósticos? Ellos. Linfogranuloma venéreo, un 97% de casos en hombres. Gonorrea, un 82%. Sífilis, el 86%. La edad media, entre 25 y 34 años. El patrón de género está claro y habría que preguntar el porqué. A ver si además del porno, está la falta de educación sexual-afectiva y la manía de no ponerse condón bajo las excusas más peregrinas.
Al final es lo de siempre: la industria nos marca cuando mostrar o cuando tapar, en función de la caja que quieran hacer. Y entre tanta risita con estos productos, seguimos sin resolver lo importante: la salud sexual. Esto sí que debería ponerse de moda. Porque mientras se viraliza un tanga con vello púbico, las enfermedades de transmisión sexual suben. Y cuando toca, eso sí que no tiene ninguna gracia.
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