Opinión
Beitar y Rabin
Por El Mapa Del Mundo
Quienes no estén familiarizados con el fútbol en Israel tienen que saber que el Beitar Jerusalem es algo más que un club. Fundado en 1936 por dos aficionados revisionistas, el Beitar siempre se ha identificado con la derecha más radical, desde el Likud hasta los límites de nacionalismo racista.
Sus fans denominan al estadio donde juegan el "Gehenom", que en hebreo significa "infierno", y los equipos visitantes ya saben lo que les espera allí. Cuando un jugador árabe toca la pelota, lo más suave que puede esperar es el grito de "Mavet le arabim", o sea "Muerte a los árabes".
Este domingo el Beitar jugó fuera, en casa del Macabi Haifa. Cuando los altavoces del estadio recordaron que se cumplía el doce aniversario del asesinato de Yitzhak Rabin, los fans del Beitar abuchearon la memoria del ex primer ministro y acto seguido gritaron consignas a favor del asesino, Yigal Amir.
Varios políticos del centro y de la izquierda, incluido el actual primer ministro Ehud Olmert, han dicho que lo ocurrido el domingo en el estadio de Haifa no debe pasarse por alto, y exigen sanciones deportivas. Todavía no se sabe si el Beitar será sancionado pero es evidente que las autoridades debían haber adoptado medidas drásticas contra el Club.
No puede ser que Israel exija a la UEFA sanciones contra los equipos que gritan consignas antisemitas en los estadios del continente y que Israel no sancione los gritos racistas que casa semana se oyen en los estadios de este país.
Eugenio García Gascón / Jerusalén