Opinión
Por un buchito
Por Varios Autores
EL DECANO// JUAN LUIS CANO
Si por los americanos fuese sería la Coca-Cola y no el agua por lo que la gente se mataría, pero no. Desde las épocas más remotas los pueblos han conquistado, han emigrado y han luchado por el agua. Desde la conquista de Alandalus por los árabes hasta el conflicto árabe-israelí, la sed ha sido guía de problemas territoriales. Y no llueve. Los ricos llenan sus piscinas, porque les importa un bledo pagar la multa, haciendo gala de su histórica solidaridad y no llueve. Cataluña se resquebraja por la sequía, al Levante se le reseca el ánimo y en los pantanos no les cubre ni a los patos. Las vírgenes, las auténticas, las de madera, las de las procesiones, están calentando por si tienen que salir, porque no llueve. Lejos quedan las canciones: “Llueve, detrás de los cristales llueve y llueve…” “La otra tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tu…” Lo malo es que parece que nos vamos a tener que ir acostumbrando. O mucho se equivocan los que saben de esto o de aquí a pocos años las dunas van a suplir a los vergeles, las arenas a los encinares y regaremos los tiestos con Coca-Cola, para mayor gloria de los de siempre. Ahora que de agua de mar nos vamos a hartar. Nos van a llegar las playas hasta Cáceres, si es verdad eso que dicen los expertos de que el deshielo del Polo Norte ya es irreversible. Habrá quien se alegre, porque se ahorrará el apartamentito en Gandía durante el verano y con asomarse al balcón se podrá tirar de cabeza desde su residencia habitual en Ávila. Pero, vamos, que digo yo, que tampoco es para entusiasmarse.