Opinión
Circuncisión
Por Eugenio García Gascón
Musulmanes y judíos están alarmados. En mayo un tribunal alemán calificó las circuncisiones efectuadas por motivos religiosos (es decir las circuncisiones musulmanas y judías) como una violación ilegal del cuerpo de los niños varones que los padres realizan abusando de los derechos que tienen sobre sus hijos.
La prensa hebrea ha puesto el grito en el cielo por lo que les toca y hasta el presidente Shimon Peres se ha dirigido a su homólogo alemán para instarle a que se permitan las circuncisiones en ese país. El parlamento alemán, por su parte, ha respondido a las quejas anunciando que se dispone a aprobar una ley que autorice la circuncisión.
Más tarde o más temprano esta cuestión tendrá que resolverse. Científicos no judíos ni muisulmanes aseguran que esta práctica atávica causa un enorme daño físico a los niños y más adelante les impide disfrutar plenamente del sexo puesto que con la extirpación del prepucio se les va una de las partes más sensibles del cuerpo. El tribunal de Alemania, donde viven 150.000 judíos, la mayoría llegados de la antigua Unión Soviética, ha desestimando las alegaciones de que la circuncisión es buena para la salud.
El hecho de que el conflicto haya surgido en Alemania ha suscitado más malestar en Israel. Josh Spinner, un rabino americano que vive en Berlín desde hace más de una década, ha dicho al Haaretz que cree que es "ciertamente posible que en esta generación Alemania diga 'no' a los judíos", una opinión que parece altamente exagerada si nos atenemos a la educación extrema que reciben los estudiantes alemanes en los colegios en relación con el Holocausto y con su historia en general.
Un artículo estraño ha aparecido esta semana en el Yediot Ajronot en el que se pide a los judíos que tomen al toro por los cuernos. Para el articulista, la actitud de los judíos ante la circuncisión es producto "del miedo y de la ignorancia" y deberían abandonar esta práctica inmediatamente. En Israel prácticamente se circuncida al cien por cien de los niños judíos y musulmanes.
La circuncisión, a la que el tribunal alemán no encuentra sentido en el mundo contemporáneo, se menciona por primera vez en textos del antiguo Egipto.