Opinión
La cosa no va con Gerardo Díaz Ferrán
Por Amparo Estrada
Mariah Carey fue la autora de la frase más antológica entre las antológicas. En una entrevista en televisión, dijo: “Siempre que veo la tele y salen esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas”. Groucho Marx sentenció: “Nunca sería miembro de un club que me admitiera a mí como socio”. Gerardo Díaz Ferrán confesó: “No hubiese elegido Air Comet para volar a ningún sitio”. Mariah es cantante, Groucho era humorista, Gerardo es presidente de la patronal española y dueño de Air Comet.
Díaz Ferrán sigue siendo hoy presidente de CEOE, aunque el que fue respaldo unánime de sus iguales comienza a resquebrajarse... ¿O no, dada su reacción ante los problemas, que ya se sabe que los líderes son los que se crecen en la adversidad?
Por lo pronto, en el cierre de Air Comet se está quitando el muerto de encima, la cosa no va con él, la culpa es de otros, a mí que me registren… ¿Hará lo mismo cuando fracase de nuevo el Diálogo Social?
Ya sabemos que Díaz Ferrán no se hubiera subido a sus propios aviones, con todos esos huelguistas armando bulla porque llevaban meses sin cobrar. Según el presidente de la patronal, si él no lo hubiera hecho, ¿cómo es que los clientes seguían comprando billetes aun viendo en la prensa los problemas de Air Comet?
Y los propios empleados –que acaban de ser despedidos una vez el presidente de CEOE ha presentado un ERE para toda la plantilla– tampoco debían saber hacer las cuentas: Díaz Ferrán ha cifrado en 80.000 euros la deuda total de su empresa con ellos, mientras que los sindicatos consideran que eran siete millones de euros. Ya se sabe que es una mala costumbre protestar para reclamar lo que es tuyo.
Pero no son los únicos que han perjudicado a la empresa del presidente de la patronal. También los bancos se han portado mal, según el empresario, porque no le han concedido créditos suficientes –intolerable, está claro que su caso es único...– y la puntilla final se la ha dado un juez británico, también perverso según Díaz Ferrán, que decretó el embargo de los ingresos futuros de Air Comet para hacer frente a un crédito impagado de 17 millones de euros concedido por el banco alemán Nord Bank.
“Bien gestionada”
A pesar de todo eso, para Díaz Ferrán, Air Comet “es una empresa bien gestionada”. Así que no entona el mea culpa sino más bien el yo no he sido.
Bancos, juez, crisis... Esos son los culpables para Díaz Ferrán del cierre de Air Comet. Siguiendo esta línea argumental de que la culpa es de los demás, Gobierno, sindicatos... ¿son los responsables de la falta de pacto social?
A pocos días de que se retome el Diálogo Social, la situación empresarial de Díaz Ferrán se complica. El cierre de Air Comet, con sus 666 trabajadores en la calle (ese es el número de la bestia, el demonio también forma parte de la conspiración contra el líder ratificado de CEOE) y casi cien mil billetes vendidos, puede arrastrar y perjudicar mucho al buque insignia del grupo empresarial que mantiene con Gonzalo Pascual, Viajes Marsans, que ha avalado y prestado dinero a Air Comet.
Además de las deudas de Air Comet, por más de cien millones de euros, Díaz Ferrán tiene que hacer frente a un crédito impagado de 26,5 millones de euros concedido por Caja Madrid, presentar garantías por 18 millones de euros en su compañía de seguros Mercurio, y debe cuatro millones de euros a la Seguridad Social por cotizaciones sociales no pagadas en su empresa Newco y otros 16 millones en Air Comet.
Momentos de crisis los vivimos todos. Cómo se sale de ellos es lo importante. Por ahora, Díaz Ferrán se exculpa de responsabilidad y ni se le ocurre dimitir como presidente de CEOE. Y, sin querer dar clases a alguien con tanta fortaleza y respaldo, a su responsabilidad de responder como empresario ante clientes, empleados, socios y jueces, se debería añadir su responsabilidad ante la sociedad como presidente de una CEOE imprescindible para el Diálogo Social.