Opinión
Don Piso, ahora, ¿para quién será?
Por Vicente Clavero
Don Piso, una de las grandes redes españolas de intermediación en la compraventa de viviendas, que antes de estallar la crisis del ladrillo llegó a los 150 millones de facturación al año, está a punto de cambiar de manos otra vez. Desde que su fundador, ÁNGEL FERNÁNDEZ, decidió traspasarla en 2001, Don Piso ha tenido dos dueños: Ferrovial y Habitat, que a principios de 2007 adquirió todo el negocio inmobiliario controlado por la familia DEL PINO. Quien se haga ahora con la marca será, pues, el tercer propietario en menos de una década, lo que da idea de los vaivenes a los que ha estado sometida la gestión de Don Piso a lo largo de un periodo crucial para su sector.
Los dos últimos años han sido especialmente azarosos, no sólo por la caída general de la demanda, que hace 13 meses obligó a Don Piso a cerrar 120 oficinas y a despedir a 348 trabajadores, sino por el desapego que Habitat mostró pronto por la empresa. Apenas medio año después de incorporarla a su grupo, BRUNO FIGUERAS decidió ponerla en almoneda, so pretexto de que la especialización de Don Piso en el mercado de segunda mano chocaba con la tradición de Habitat, centrada históricamente en la comercialización de vivienda nueva. En realidad, Figueras necesitaba dinero para hacer frente a la deuda de 1.750 millones de euros contraída con motivo de la absorción de Ferrovial Inmobiliaria, que no tardó mucho tiempo en revelarse como un bocado de difícil digestión.
Aunque pocos atisbaron la magnitud de la tormenta que se avecinaba, por entonces había ya negros nubarrones en el horizonte y nadie se atrevió a apostar en serio por Don Piso, al que el pinchazo de la burbuja le cogió de lleno y con el cartel de “Se vende” puesto. Paralelamente, los serios problemas de Habitat para atender sus abultados compromisos financieros se fueron agudizando y ni siquiera le valió el oxígeno que la banca le proporcionó, bien que a regañadientes, en febrero de 2008. Nueve meses más tarde, en noviembre del año pasado, Habitat tuvo que solicitar concurso de acreedores con un pasivo de 2.300 millones de euros y, como era previsible, arrastró a Don Piso con ella.
De insolvente a comprador
Entre los actuales candidatos a comprar Don Piso, además de varios directivos y del grupo frances Concière, figura una sociedad que acaba de salir de un proceso parecido. A Expofincas, el concurso de acreedores le ha insuflado ánimos renovados, según su presidente, JOSÉ ANTONIO GALEANO. Aparte de pujar por Don Piso, se ha ofrecido recientemente a las cajas de ahorro para recolocar los miles de inmuebles que se les han venido encima como consecuencia de impagos.