Opinión

La enagua y el bote

Por Rafael Reig

-Actualizado a

No sé por qué se ha montado tanto escándalo porque un sacerdote haya prohibido a unos padres que vayan con sus hijos (de dos meses y cuatro años) a misa porque arman ruido. Está en su papel: no ha hecho sino proclamar y educar en lo que se exige que hagan todos los fieles de cualquier edad en esa Iglesia tan bien ordenada jerárquicamente, como un auténtico Ejército de salvación: acercarse al clero, sí, pero todos bien calladitos.

Publicidad