Opinión
Más allá del estándar
Por Bob Pop
Beth Dito –fabulosa cantante de The Gossip–, Adele –que actualmente es número uno de ventas en el Reino Unido con su primer disco, 19– o Perez Hilton –un bloguero chismoso que en pocos años ha pasado de comentarista a celebridad– son tres ejemplos de jóvenes de éxito. Y tres gorditos divinos.
Tres personajes que podrían ser, perfectamente, modelos a emular por adolescentes lesbianas de una pedanía de Murcia, víctimas del acoso escolar, la seborrea capilar y el desamor. O por sufridas dependientas de algún hipermercado Tesco a las afueras de Londres o maricas provincianas de la Norteamérica profunda que devoran el Vogue con la misma devoción con la que siguen las desventuras –sin bragas y a lo loco– de Britney Spears en el blog de Perez Hilton.
Tres ídolos atípicos que esta semana cometieron el gran error de sus vidas: dejarse ver en la alfombra roja de los premios Brit de la música, y demostrar así que hay vida más allá del estándar.
A ver lo que tardan las autoridades encargadas de la defensa de los valores de la infancia y la juventud en identificarlos como nocivos ejemplos de una nueva tendencia hacia la obesidad y en exigirles un control de su línea y un índice máximo de masa corporal . Veamos cuánto tiempo pasa hasta que alguien decida que los gordos públicos tienen la culpa del aumento global de peso de la población primermundista. A ver lo que tardan en quitarme la foto con el cigarrillo y obligarme a ponerme a plan. Miedo me da.