Opinión
El golpe de mano de Caja Madrid en SOS
Por Vicente Clavero
En el río revuelto de SOS, Caja Madrid ha pescado un trozo de poder muy superior al que por su peso accionarial le correspondería. El nuevo presidente ejecutivo de la segunda alimentaria española es MARIANO PÉREZ CLAVER, un hombre de plena confianza de MIGUEL BLESA. De su mano ha escalado posiciones en la entidad financiera durante los últimos años hasta encaramarse a la dirección general del grupo. A SOS, sin embargo, llegó como consejero hace sólo cuatro meses, tras suscribir Caja Madrid una ampliación de 150 millones de euros.
Su reciente incorporación a SOS le deja al margen de los manejos de los dos gestores anteriores, JESÚS y JAIME SALAZAR, causantes de la convulsiones que de un tiempo a esta parte agitan a la empresa. Ambos se autoconcedieron en 2008 un crédito de 212 millones difícil de recuperar, debido a la depreciación de las acciones de SOS aportadas como garantía. Aquello fue la piedra de un escándalo que desembocó en su destitución como presidente y vicepresidente a principios de este mes, pese a ser los mayores accionistas con más del 28%.
Los Salazar fueron apartados gracias a un acuerdo entre el bloque formado por Caja Madrid, Unicaja, Cajasol, Caja Granada y Cajasur, que suman alrededor del 35%, y por el inversor suizo DANIEL KLEIN (5%). Acto seguido, decidieron volver a ampliar capital, esta vez por importe de 200 millones, para restablecer el equilibrio patrimonial, muy comprometido por la salida de fondos de la que se beneficiaron los hermanos.
No obstante, llegada la hora de un nuevo reparto de poder, Caja Madrid ha aprovechado la debilidad moral de otros socios que no fueron capaces de calibrar la gravedad de lo ocurrido. De hecho, el consejo de administración llegó a validar el crédito cuando dio el visto bueno en marzo a las cuentas de 2008, con el voto favorable de los representantes de Unicaja, Caja Granada y Cajasur, aparte de los propios Salazar. La validez de ese acuerdo probablemente tengan que dirimirla los tribunales.
Premio de consolación
Las cajas andaluzas sacaron adelante, la semana pasada, el nombramiento de una persona vinculada profesionalmente a su región (fue presidente de Santana) y bien visto por la Junta: JUAN MANUEL MURIEL, que hará las veces de consejero delegado en la etapa que ahora se abre. El grupo SOS está muy extendido en Andalucía, donde cuenta con Ayco en Dos Hermanas, Cetro en Pilas (Sevilla), Koipe en Andújar (Jaén) y Carbonell en Alcolea (Córdoba), entre otros intereses.
Mal trago
De todas formas, la última palabra la tendrá a partir de ahora Pérez Claver, cuya elección ha ido acompañada por la creación de dos nuevas vicepresidencias rotatorias y vacías de poder, en las que se alternarán las cajas andaluzas. Se pretende así endulzar el trago amargo que para estas supone la preponderancia de Caja Madrid, cuya participación es del 10,5%, frente a casi el doble que tienen las otras.
Un reto más
Fernández Claver ha hecho guardias en otras garitas tan difíciles o más que la que le espera en SOS. Una de las más recientes fue la gestora de fondos de Caja Madrid, donde Blesa lo colocó en 2007 para que recuperara el terreno perdido el año anterior a manos de Ahorro Corporación y del Banco Popular. Para entonces ya llevaba tres lustros en Caja Madrid, que lo fichó a principios de los 90, cuando era subdirector del Zaragozano y uno de los jóvenes ejecutivos con mayor proyección en la órbita de los ALBERTOS.