Opinión
Un insulto a la "tradición"
Por Jesús Maraña
Miguel Angel Fernández Ordóñez (MAFO), socialdemócrata de reconocido prestigio en los sectores neoliberales, prefiere respetar la “tradición” y no hacer público su sueldo como gobernador del Banco de España. Podría haber elegido el respeto a múltiples y arraigadas tradiciones socialdemócratas, como la defensa de una justa redistribución de la riqueza o un Estado del bienestar que garantice los derechos de los más débiles. Pero no. MAFO encuentra mucho más interesante la “tradición” de no desvelar sus condiciones salariales como máximo responsable de una institución pública. El Banco de España (como la Casa Real) tiene un presupuesto que pagamos entre todos los contribuyentes, pero el gobernador (como el rey) decide que quienes sufragan sus gastos de representación, su coche oficial y su futura pensión no tienen derecho a conocer su sueldo. Sí están obligados sin embargo los contribuyentes a saber que MAFO considera acertados e imprescindibles los recortes de salarios de otros funcionarios públicos o la congelación de pensiones, y no hay semana en que no proclame la necesidad urgente de una profunda reforma laboral que reduzca las indemnizaciones por despido. A MAFO, como a sus colegas del Fondo Monetario, del Banco Central Europeo o de la OCDE, le encanta dictar durísimas medidas que contribuyan al sagrado objetivo de acelerar la reducción del déficit. Pero, ¿aplicárselas a sí mismos? Sería un insulto a la “tradición”.