Opinión
Minas de Almadén (Ciudad Real)
Por Ciencias
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
La mina de mercurio de Almadén ha producido hasta su cierre, en 2002, la mayor cantidad de mercurio del mundo. Y todavía queda. Explotada ya por los romanos, la mina se convirtió en crucial cuando, en el siglo XVI, se introdujo un nuevo método para sacar oro y plata: la amalgamación, o extracción con mercurio. Miles de toneladas de mercurio de Almadén cruzaron el Atlántico para que las minas del Nuevo Mundo produjeran el tesoro que financió el Imperio español.
Cuando esas riquezas no fueron suficientes, el rey cedió las minas a los banqueros Fugger como garantía. Los Fugger usaron presos y esclavos para producir el mercurio, porque los trabajadores de las minas y los hornos caían envenenados por el tóxico metal. El mercurio siguió siendo imprescindible hasta finales del siglo XX en la industria. Sólo recientemente ha descendido su precio, al ser reemplazado por productos menos perniciosos.
Hoy Almadén es un impresionante parque minero donde puede visitarse la mina subterránea, un Museo del Mercurio, un Centro de Interpretación de la Minería y numerosas infraestructuras antiguas y modernas que relatan la historia de esta explotación minera.