Opinión

Sólo lo normal

Por Rafael Reig

-Actualizado a

Acostumbrado a que la realidad se pueda expresar en dos palabras, la siguiente afirmación de Soledad Puertas, madre de Andrés y Javier Mariscal, me fascina: “Yo soy católica, pero normal”. Con qué sencillez expresa: A) que ser católico y normal no son lo mismo y B) que no son incompatibles. No soy de ninguna asociación que propugne ideología alguna, pero me alegro de que haya personas que, sintiéndose parte de una comunidad (la católica, por ejemplo), disfruten de las ventajas de una sociedad secularizada y plural (para mí no totalmente). Y, aunque no me incumba, espero que los Rouco, Ratzinger y demás jerarcas católicos reflexionen sobre por qué hacen legión quienes “son católicos, pero normales”.

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