Opinión
Punki contraataca en Navidad
Por El Mapa Del Mundo
-Actualizado a
El presidente del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Kurt Beck, se topó hoy con un viejo conocido: el ex desempleado punki Henrico F.
¿De qué se conocen?
Hace un año, por estas mismas fechas, Beck se paseaba tranquilamente por un mercado de navidad en Maguncia, sede del gobierno regional que preside. Iba repartiendo apretones de manos entre vahos de Glühwein (el empalagoso vino caliente con canela que ingieren los alemanes en estos mercadillos) y expresando a sus simpatizantes los mejores deseos para las fiestas cuando de repente un tipo sucio y andrajoso empezó a gritarle. Se metía con él por las reformas sociales del SPD, que entre otras muchas cosas incluyen una reducción del subsidio de desempleo. El desempleado Henrico F. culpaba a Beck directamente de sus males. “Si te lavas y te afeitas, seguro que encuentras trabajo”, le espetó.
A partir de ahí, la popularidad de Beck ganó bastantes puntos. Los alemanes encontraron que el bonachón líder socialdemócrata tenía razón. ¿Cómo pretendía Henrico encontrar trabajo con ese aspecto? Por favor...
Pero a Beck le entró la mala conciencia. Lejos de disculparse, optó por el pragmatismo y le ofreció siete trabajos: desde jardinero del gobierno regional hasta aparcacoches oficiales. Henrico los rechazó todos. Y el punki perdió la batalla mediática cuando el sensacionalista “Bild”, el diario más leído de Alemania, le colocó un titular que le coronaba como “el parado más caradura del país”.
Este mediodía, Henrico reapareció en la vida de Kurt Beck. El presidente socialdemócrata estaba haciendo balance de un año de política socialdemócrata en la Casa de la Conferencia Federal de Prensa, en Berlín. Este sitio de nombre tan rimbombante acoge tres veces por semana las ruedas de prensa de los portavoces del gobierno, y muchos medios tienen ahí sus redacciones parlamentarias porque está al lado del Bundestag. Sólo pueden acceder al edificio periodistas acreditados y los políticos que dan las ruedas de prensa. Así que Henrico se había colado.
El punki esperó a que Beck hubiera terminado de elogiarse a sí mismo y a su partido —“creo que hago la mar de bien mi trabajo”, fue una de sus frases—, y cuando el último reportero hubo hecho la última pregunta, Henrico levantó la mano: “Señor Beck, ¿se acuerda de mí?”. “Ahora que lo dice, pues sí, me acuerdo”. Henrico le preguntó si le sabía mal haberle “humillado en público” un año atrás, a lo que Beck respondió: “Pero si en el fondo le ayudé. Le felicito”.
La moraleja de la historia quizá sea que saltar de golpe al estrellato mediático, como hizo Henrico hace un año, no es garantía de salir del agujero. Henrico tiene entretanto un trabajo: comentarista de música punk en una emisora de radio de Fráncfort. Pero se ve que no le alcanza, así que tiene que seguir haciendo trabajitos puntuales. El de este mediodía se lo pagó el canal privado de televisión “RTL Explosiv”.
Guillem Sans Mora / Berlín