Opinión
Rachel Corrie
Por Eugenio García Gascón
La sentencia de ayer del tribunal de Haifa asume los razonamientos del Ejército israelí, que alegó que la activista estadounidense Rachel Corrie, de 23 años, se metió conscientemente en una zona de guerra y no fue arrollada deliberadamente por la excavadora militar que acabó con su vida el 16 de marzo de 2003 en Rafah, al sur de la franja de Gaza.
En otras palabras, los soldados no tenían la obligación de cerciorarse de que no había nadie delante cuando la arrollaron y Rachel Corrie sabía que su vida corría peligro al interponerse entre las casas y la excavadora. Según el juez Oded Gershon, la muerte de Corrie fue "un desgraciado accidente".
El tribunal ha desestimado las declaraciones de varios testigos que se encontraban en el lugar de los hechos y que indicaron que la excavadora arrolló a Corrie intencionadamente pues ella estaba delante y era perfectamente visible para el conductor.
Así mismo, el tribunal considera que el Ejército no cometió ningún error. El Ejército y los testigos han mantenido posiciones encontradas durante el juicio, y los padres de Rachel Corrie han dicho que apelarán la sentencia ante el Supremo de Israel.
Rachel Corrie pertenecía al Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM), un grupo que fue fundado en 2001 por activistas palestinos, israelíes y occidentales, poco después de que se iniciara la segunda intifada. El ISM contaba con decenas de voluntarios occidentales, todos ellos jóvenes, que generalmente se desplazaban a Gaza o Cisjordania durante algunas semanas o meses para interponerse entre el Ejército y los civiles palestinos. Varios de ellos perdieron la vida o resultaron gravemente heridos durante la segunda intifada.
Los activistas del ISM se costean a sí mismos el viaje y la organización excluye la ayuda monetaria de terceros para dejar claro que sus miembros son independientes. Aunque reconoce el derecho de los palestinos a la lucha armada contra la ocupación, el grupo se declara no violento y aboga por la ejecución de actividades pacíficas de resistencia.
El juez Gershon también ha desestimado las críticas de algunos funcionarios estadounidenses que calificaron el informe del Ejército sobre la muerte de Corrie de superficial y no creíble.