Opinión

El reto de Podemos ante Vista Alegre II

Por Econonuestra

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Por un lado, la tendencia a configurar un partido sobre la dialéctica clásica Izquierda y Derecha, consolidando la coalición “Unidos Podemos” mediante un proceso de fusión o integración de IU en PODEMOS, que de hacerse por arriba y sin la necesaria discusión con las bases y su posterior refrendo, podría desembocar en la creación de un partido de corte neocomunista, [una suerte de refundación IU 2.0], con una estructura organizativa vertical y una dirección fuerte, monolítica y trufada de “apparátchik” de CCOO e IU.

Por otro lado, la tendencia a configurar un partido sobre la dialéctica Arriba y Abajo, apelando a la recuperación del espíritu del 15M, e invocando la transversalidad como seña de identidad de PODEMOS, como herramienta para construir una mayoría social capaz de asaltar el poder; también suscita dudas sobre si quienes la propugnan, la mayoría cofundadores de PODEMOS, hacen de la recuperación del espíritu del 15M un mero recurso retórico para oponerse a la fusión con IU.

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En un PODEMOS, donde la Democracia Interna sea real, y la libertad de expresión y crítica sea un derecho plenamente garantizado por unas Comisiones de Garantías Democráticas auténticamente independientes, y con competencias electorales.

En un PODEMOS, donde la Pluralidad sea real, garantizando que tengan cabida todas las sensibilidades y quede meridianamente claro que no sobra nadie, pero por lo mismo que también quede claro que nadie es imprescindible.

En un PODEMOS, donde la Transparencia sea la garantía del respeto a las bases, y se traduzca en un modelo de gestión donde los órganos de dirección, desde el Secretario General, al último Consejero Ciudadano, tengan la obligación de rendir cuentas ante la militancia, garantizando a ésta el acceso a cualquier documento interno del partido.

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