Opinión
Viajes 2x1 a Libia
Por Juan Carlos Escudier
Para confirmar que la principal preocupación de Occidente en Libia no era su petróleo sino proteger a sus ciudadanos y amparar sus anhelos de democracia, Sarkozy y Cameron se desplazaron ayer a Tripoli en un 2x1 tipo Halcón Viajes para ser los primeros en felicitar al nuevo líder del país y del Consejo Nacional de Transición, Mustafá Abdel Jalil. Los misterios de la diplomacia son tan insondables que para auxiliar a Grecia basta con una videoconferencia, pero para presentar al cobro la factura de la última guerra humanitaria del planeta hay que ir en persona porque la tecnología libia falla más que el chat de Facebook y sus faxes no son de fiar.
En esto, como en todo, el que da primero da dos veces, y el presidente francés y el primer ministro británico tuvieron que meter prisa a sus pilotos para llegar a Libia antes que el turco Erdogan, al que le madrugaron la pieza. A primeros de este mes se conoció que los rebeldes libios habían prometido a Francia un tercio de sus reservas de crudo a cambio de la ayuda militar, pero ver un interés económico en el apoyo prestado por la OTAN y sus bombardeos en el derrocamiento de Gadafi es pura maledicencia.
Consumada la victoria sobre el Mortadelo del desierto, llega la hora de relativizar las cosas. No es un drama que se haya comprobado la comisión de crímenes de guerra por parte de los rebeldes, ni que se confirmara la vinculación a Al Qaeda de algunos de sus dirigentes, ni, por supuesto, que el futuro sistema político vaya a edificarse sobre la ley islámica que, parafraseando a Groucho Marx, es a la democracia lo que la música militar es a la música. Resumiendo, la primavera libia ha venido y todo el mundo sabe cómo ha sido.
Nadie debe extrañarse de que, a partir de ahora, Tripolí se convierta en un destino turístico más visitado que las Canarias. Tampoco sería chocante que, en un postrer sacrificio por la patria, Zapatero siguiera los pasos de sus colegas de la UE, no por favorecer los intereses de Repsol frente a los de Total o Eni, sino para trasladar al pueblo libio la inquebrantable fraternidad de los españoles. Al tiempo.