Opinión
Se están volviendo locos
Por Joan Garí
-Actualizado a
Fíjense en estas dos noticias. Por un lado, la Generalitat valenciana acaba de anunciar que pondrá en marcha un censo para que los padres puedan inscribir a fetos procedentes de abortos, a criaturas nacidas muertas o a bebés fallecidos en las 24 primeras horas de vida. Un auténtico y macabro Registro Civil alternativo que el PP pretende extender a toda España. Por otro lado, mientras se divulgaba esta extraña operación, se hacía público que la misma conselleria implicada –Bienestar social (sic)- era la responsable de que 6.400 dependientes hubieran fallecido en el País Valenciano antes de percibir ninguna ayuda, debido a la negligencia de las autoridades supuestamente competentes. ¿Qué significa todo esto? Significa, probablemente, que algunos tipos con mucho poder se están volviendo locos. Tiene gracia, por ejemplo, que el nuevo censo de fetos y similares se proyecte bajo el paraguas de un plan llamado “Más Vida”, impulsado directamente por Francisco Gürtel Camps. ¿Más Vida? Pero si se trata de una operación completamente escatológica. Más vida, en todo caso, es lo que prometieron a esos 6.400 dependientes y ahí los tienen, haciendo bulto en el cementerio. Algunos dirán, en todo caso, que la política tiene estas cosas. Podría ser, claro, pero ¿es necesario que los políticos sean dementes? Uno se imaginaba lo político como un medio para conseguir el progreso y la mejora de la sociedad. Sin embargo, un censo de fetos y una Ley de Dependencia que se aplica in articulo mortis, ¿me pueden decir para qué sirven? Si alguien me lo explica, le estaré profundamente agradecido.