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Barrio Sésamo, Disney o los muñecos de Lego, víctimas de los boicots homófobos de Hazte Oír y su lobby internacional

El grupo de presión ultraconservador creado en España impulsa campañas contra distintas empresas, a las que acusa de apoyar la "agenda radical LGTBI". "Tenemos que frenar este deriva adoctrinadora para que nuestros niños se puedan desarrollar en un ambiente seguro", afirman en una de sus últimas acciones. 

Ignacio Arsuaga
El presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, durante una protesta de la plataforma CitizenGo contra Disney en noviembre de 2019. HAZTE OÍR

Epi y Blas han entrado en el registro de enemigos de CitizenGo, la plataforma internacional ultraconservadora creada por Hazte Oír. El lobby ha lanzado una campaña de recogida de firmas en inglés contra Barrio Sésamo por adherirse al Día del Orgullo LGTBI mediante una serie de mensajes en las redes sociales. Los entrañables personajes televisivos pasan así a formar parte de un listado en el que también se encuentran los muñecos de la marca Lego o, incluso, los propietarios legales del ratón Mickey.

"Está claro que Barrio Sésamo intenta adoctrinar a sus seguidores –muchos de ellos niños pequeños– con visiones regresivas y tóxicas de la sexualidad", dice la declaración elaborada por CitizenGo para recoger adhesiones a través de su plataforma online. Allí denuncian además que "no es la primera vez que Barrio Sésamo se pliega a las contundentes voces del lobby LGTBI, aunque pretenda que sus personajes sean neutrales". 

Las amenazas de boicot contra la clásica serie infantil llegaron tras una serie de mensajes publicados en el perfil oficial de Barrio Sésamo en EEUU, donde se mostraba su adhesión al mes del Orgullo LGTBI. "En nuestra calle aceptamos a todos, amamos a todos y respetamos a todos", decía una de las publicaciones. Para CitizenGo, se trata de un intento de "imponer la agenda de los activistas LGBT radicales a nuestros hijos y nietos".

La plataforma internacional de Hazte Oír también mantiene un frente abierto contra los muñecos de la marca danesa de juguetes Lego. Al igual que en el caso de Barrio Sésamo, los ultraconservadores creen que existe un "intento de adoctrinamiento LGTB de los más pequeños", materializado mediante el lanzamiento de "sus tradicionales muñequitos con los colores arcoiris que representan a la comunidad LGTB".

La campaña de boicot lanzada por CitizenGo indica que "también hay unos muñequitos blanco y rosa que representan a los transgénero y unos marrón y blanco que representa la integración de razas" u otros de color púrpura "que representan a las drag queen".

"Cada vez más multinacionales se suman a este adoctrinamiento ideológico. ¡Y esto es inaceptable!", afirma el lobby ultraconservador, que anima a enviar cartas al máximo directivo de la empresa para advertirle que un fabricante de juguetes "no debería incorporar este tipo de productos para niños tan agresivos y fuertemente ideológicos". "Tenemos que frenar este deriva adoctrinadora para que nuestros niños se puedan desarrollar en un ambiente seguro", sentencia.

Contra Disney

La multinacional Disney también ha sido objeto de campañas de boicot por parte de Hazte Oír y CitizenGo. Hace ahora dos años, ambas organizaciones ultraconservadoras pusieron el grito en el cielo al conocerse que la productora tenía previsto celebrar el desfile del Orgullo LGTBI en el parque de atracciones de París. 

"Disneyland fue creado para las familias, especialmente para los más pequeños de la familia. El objetivo de su fundador fue crear un mundo de magia e ilusión para los niños, no para adoctrinarles en una ideología radical y extrema. Una marcha de orgullo gay es exactamente lo contrario de lo que necesitan los niños. Ni es contenido divertido, ni adecuado para los más pequeños", afirmaban en una campaña de recogida de firmas lanzada desde sus plataformas.

"La campaña más exitosa"

Algunos meses después, uno de los responsables de Hazte Oír, Luis Losada, animaba a sus seguidores a mantener viva la llama de la presión sobre los creadores del ratón Mickey. "La reciente campaña dirigida a Disney fue la más exitosa de la historia de CitizenGO. Casi 400.000 personas escribieron a Disney pidiendo que no se celebrará la marcha del orgullo gay en su parque", apuntaba Losada.

Más allá de esas presiones, Disney se mantuvo firme y celebró el desfile del Orgullo LGTBI en junio de 2019. "Lamentablemente, no nos hicieron caso, pero creo que la campaña tuvo su impacto: apenas difundieron su evento tratando de darle un perfil bajo… La razón es sencilla: la reacción mundial fue enorme. Y temen que las familias (su verdadero negocio) boicoteen sus parques, canales de televisión, películas, libros y merchandising", decía el portavoz de Hazte Oír.

Sede en Madrid

CitizenGo fue lanzada oficialmente por Hazte Oír en 2013, el mismo año en el que el Gobierno del PP concedía a ese lobby ultraderechista la declaración de utilidad pública. A día de hoy, la plataforma internacional tiene su sede en Madrid y cuenta con representaciones "en 15 ciudades de cuatro continentes". "Influimos en instituciones, organismos y organizaciones de 50 países diferentes", destacan sus promotores, que aseguran además que su financiación proviene exclusivamente de "pequeños donativos realizados online por miles de ciudadanos de todo el mundo". 

 

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