ELECCIONES ARAGÓN
Entrevista a Marta Abengochea, candidata de IU y Movimiento Sumar"En esta campaña el adversario es claro: las derechas y el recorte en derechos"
'Público' conversa con la candidata de la coalición IU-Movimiento Sumar a las elecciones aragonesas de este 8 de febrero.

Madrid--Actualizado a
Marta Abengochea (San Sebastián, 1976) lleva más de una década en política. Empezó en el mundo del activismo político de la mano de CGT, durante su etapa como funcionaria del servicio de Tributos del Ayuntamiento de la capital aragonesa. Pero no fue hasta 2015 cuando dio el salto a la política activa. Lo hizo como concejala y teniente de alcalde en Zuera durante dos legislaturas (2015-2023), compaginando los cuatro primeros años con sus responsabilidades en la Diputación Provincial de Zaragoza.
Hace apenas dos meses, el 29 de noviembre, se convirtió en la nueva coordinadora general de Izquierda Unida en Aragón. Un cometido que asume "con muchas ganas", dispuesta a defender con uñas y dientes los derechos de las y los aragoneses. "El PP se ha lanzado a una carrera sin pudor por concertar la educación y privatizar la sanidad", censura con contundencia la candidata. Una dinámica privatizadora contra la que el PSOE se ha mostrado "incapaz de actuar". ¿Su propuesta? "Construir políticas que pongan a la gente en el centro".
Sobre el deterioro de los servicios públicos, sobre la crisis de la vivienda, sobre pobreza infantil, feminismo o la unidad de la izquierda. Sobre todo esto y más hablamos con ella en esta entrevista para Público.

¿Cómo afronta este inicio de campaña y, en general, la que es su primera vez presentándose como cabeza de lista a unas elecciones autonómicas, pocos meses después de convertirse en la coordinadora general de IU en Aragón?
Ha sido un proceso un poco acelerado, que concluimos en la asamblea autonómica del día 29 de noviembre. Pero ha sido fácil, en un buen clima. Tenemos fortaleza y cohesión interna en la organización. Además, ha sido un relevo, hemos apostado por la continuidad. Por eso, la verdad es que salimos fuertes y con ganas. Teníamos ya planteado que podía haber un adelanto electoral. Es verdad que no contemplábamos que fuese tan deprisa, pero afrontamos este reto como cualquier otra trinchera en la que nos toca currar, que es en lo que estamos siempre. Con muchas ganas y mucha ilusión.
Si le parece bien, empezamos hablando de los protagonistas de estas elecciones: los aragoneses. Revisando los últimos sondeos del CIS, algunas de las principales preocupaciones de la ciudadanía aragonesa son los servicios públicos, el estado de la red de infraestructuras aragonesa y el que es ya el principal escollo de las de las familias en toda España: la vivienda. ¿Qué propuestas traen desde la coalición para ofrecer soluciones a estos problemas?
Los derechos básicos basados en los servicios públicos son el bloque más potente de nuestra propuesta. Es una propuesta alternativa, totalmente de izquierda, que recoge políticas potentes y valientes. La situación en la que estamos en Aragón es la de una progresiva privatización de los servicios públicos y, por lo tanto, la de una visión de los derechos como negocio. No es de ahora. Las políticas neoliberales vienen de hace décadas, pero, con estos dos años de gobierno del PP, se ha corregido y aumentado. Ahora ya es una carrera sin pudor por concertar la educación y por privatizar la sanidad. Nosotras planteamos revertir estos procesos privatizadores. Esto no se hace de un día para otro, pero hay que aplicarse y ponerse firme para garantizar unos servicios públicos que sean de calidad y que, sobre todo, lleguen a todo el territorio.
Nuestro territorio está, en muchos puntos, despoblado, disperso. Es verdad, y ahora engancho con el tema de las comunicaciones, que tenemos un problema de infraestructuras de comunicación. Nosotras proponemos una red de conectividad que tenga como base el ferrocarril convencional, con líneas de cercanías y de media distancia que de verdad conecten el territorio de una manera accesible y asequible. Que no sea todo por carretera, con lo que conlleva de contaminación, de carbonización de la atmósfera, pero también de inseguridad. A la gente hay que darle posibilidades de vida en el medio rural a través de un transporte público que sea el más sostenible y el más eficaz posible.
Proponemos una red que tenga como base el ferrocarril convencional, con líneas de cercanías y de media distancia
Me preguntabas también sobre la vivienda, el gran tema. Tenemos el problema, como en el resto del Estado, de la visión de la vivienda como un negocio y como un nicho de la especulación, en vez de como un bien social y como un derecho. Eso es lo que ha derivado en esta situación. Aquí en Aragón, la política pública de vivienda que ha planteado el PP es más construcción, pero a través de más dinero público para las promotoras, para la especulación, para el negocio. Incluso están intentando construir en suelos dotacionales para equipamiento público. Eso no puede ser, hay que blindar ese suelo. En cambio, lo están utilizando para construir lo que llaman viviendas de alquiler asequible, que nosotras llamamos de alquiler imposible, porque son infraviviendas de 35 o 40 metros cuadrados para las que pretenden que ese alquiler asequible sea de 600, 700, 800 euros. Esto para Aragón es una auténtica barbaridad.
Hay que sacar, por fin, la ley de vivienda aragonesa. Llevamos varios proyectos legislativos que nunca han llegado a ningún fin. En el último proyecto, hicimos muchísimas enmiendas. Esa futura ley aragonesa tiene que centrarse en blindar la vivienda pública y la vivienda protegida para siempre, en rehabilitar las viviendas que están en condiciones de peor habitabilidad y en asegurar el alquiler social para la gente que tiene problemas de renta. Las rentas bajas se quedan fuera muchas veces de la vivienda de protección oficial. A las rentas bajas hay que protegerlas, a las familias vulnerables también. Hace falta promover medidas contra los desahucios y, desde luego, que se cumpla la Ley de Vivienda estatal para poder declarar zonas tensionadas, topar los precios de alquiler y regular el mercado del alquiler turístico. Sobre todo en nuestras zonas más tensionadas por el turismo de montaña.
Hablando de vivienda, a principios de año conocimos un nuevo Real Decreto-ley propuesto por el Partido Socialista y que, entre otras medidas, incluye una bonificación fiscal del 100% para los caseros que no suban sus alquileres. ¿Cuál es su postura al respecto?
Totalmente en contra. No podemos basar la política de vivienda, no podemos intentar solucionarla, favoreciendo al rentismo, que es el principal problema de cómo está la vivienda. Tanto los fondos de inversión especulativos como el rentismo hay que regularlos y no beneficiarlos. De ninguna de las maneras tiene que ir dinero público a esa protección de las rentas de los caseros. No tiene ningún sentido.
Han hablado también de la necesidad de proteger e invertir en el tejido productivo aragonés. Hablando de inversión, hemos conocido hace apenas unas semanas el proyecto del nuevo modelo de financiación autonómica. Aragón pasaría a recibir 629 millones de euros más, casi un 10%. ¿Cómo valoran esta propuesta, que ha sido muy criticada tanto por el Partido Popular del señor Azcón como por otras formaciones del entorno de la izquierda como la Chunta Aragonesista?
Nosotras entendemos que esta es una propuesta inicial, que después va a llevar un trámite parlamentario donde el resto de formaciones políticas vamos a añadir las cosas que creemos que faltan. ¿Esta propuesta inicial es mejor que lo que había? Sí. ¿Avanza en equidad, reduciendo las diferencias en el reparto de recursos por habitante? Sí. Esas cosas están bien, pero hace falta más. Es necesario poner este debate encima de la mesa. El actual sistema estaba caducado, era un sistema injusto. Tiene que llegar más dinero a las comunidades autónomas. Eso sí, el debate no está en la confrontación territorial, el debate no está en el identitarismo o en el nacionalismo territorial. El debate está en las personas, que son las que pagan los impuestos y las que reciben los servicios públicos.
Por eso, nosotras entendemos que tendría que establecerse un suelo mínimo de ingresos que cubriera el coste real de los servicios públicos en todas las comunidades. Para que, si tienes una enfermedad o una necesidad, tanto aquí como en cualquier otra comunidad autónoma, en cualquier pueblo o ciudad de Aragón, te puedan atender con la misma calidad, con los mismos servicios. Para eso hace falta un suelo de ingresos que cubra ese coste real.
A partir de ahí, podemos afinar los criterios de reparto. Por ejemplo, aquí en Aragón, se acordó por parte de todos los partidos políticos que en los criterios se incluyesen particularidades de nuestro territorio como la altitud de la orografía, la dispersión poblacional, el envejecimiento de la población, la despoblación… Increíblemente, estos criterios que se han acordado en Aragón, el PP de otras comunidades autónomas los ha rechazado. Es una manera de intentar poner en el marco una confrontación territorial, una confrontación territorio-Gobierno, cuando no es así. Lo que tenemos que hablar es de cubrir bien los servicios públicos en todas las comunidades autónomas y, después, atender a esas particularidades territoriales para ver cómo podemos compensar las desigualdades entre comunidades.
Es un problema complejo, no tiene una solución sencilla. No hay una propuesta que vaya a gustar a todos los territorios, pero sí hay que avanzar en esa dirección y el trámite parlamentario será el foro donde hacerlo.
Le hemos visto participar hace un par de semanas en la Carrera Global Humanitaria por los derechos de la infancia. Cerca de un 26% de los menores aragoneses viven en riesgo de pobreza. ¿Qué medidas proponen desde la coalición para paliar esta situación?
La pobreza infantil tiene que ver con todo lo demás, es transversal a todas las políticas públicas
En Aragón hay un Pacto por la Infancia al que yo he tenido que asistir varias veces como concejala de Infancia y Juventud en Zuera. Es un pacto que solo sirve para hacerse la foto y que no tiene políticas públicas reales y potentes detrás, con compromiso de financiación. La pobreza infantil tiene que ver con todo lo demás, es transversal a todas las políticas públicas. Hay que mejorar en la sanidad, en la educación, en la dependencia, en el sistema de cuidados. Vamos a ver si podemos ser capaces de extender un sistema, una red de cuidados, que nos sostenga y por la que, tanto la dependencia en la fase de la infancia como de las personas mayores, no siga dependiendo de la situación particular de cada familia. Que el sistema sea el que cree ese sostenimiento colectivo.
En Aragón, en concreto, nosotras saludamos las medidas que se están proponiendo desde el Gobierno estatal. El Complemento de Ayuda para la Infancia que ya está funcionando, por ejemplo. La ministra Sira Rego está planteando ahora una prestación por crianza, una prestación universal, de 200 euros por hijo. Eso ayudaría mucho a erradicar la pobreza infantil. Concretando en lo autonómico, ha habido en estos dos años una mala gestión de las ayudas que llegan a las familias por diversos motivos. Creemos que hay que reestructurar eso, porque ahora las ayudas llegan solo a la mitad de las familias a las que les estaban llegando antes. No es que la pobreza haya bajado, sino que algo pasa para que no lleguen.
La prestación complementaria al IMV también es un desastre en Aragón y eso hay que atacarlo. En general, hay que mejorar las políticas que fomentan la conciliación familiar. También fomentar la climatización de los patios y los coles y que las becas de comedor lleguen y sean más justas de lo que son ahora, que no contemplan ni el número de hijos ni el de integrantes de la unidad familiar. Hay mucho trabajo por hacer y es un trabajo transversal.
Han convertido el feminismo en otra de sus señas de identidad. A principios de año, conocíamos las denuncias de dos extrabajadoras contra Julio Iglesias. También hemos escuchado las últimas semanas los comentarios sexistas del líder de Vox, Santiago Abascal, respecto a otra de las candidatas de las elecciones aragonesas, la socialista Pilar Alegría, a la que se llegó a referir como "mujer objeto". ¿Por qué es hoy más importante que nunca defender los valores feministas?
Cuando más amenazado se siente el capital, más aprieta el patriarcado
Es importante siempre, pero estamos asistiendo ahora mismo a un riesgo de involución democrática y a un riesgo de involución en derechos. Y ya sabemos que lo primero que se recorta siempre son los derechos de las mujeres. Es donde primero ataca el patriarcado. La alianza del patriarcado y del capital funciona así. Cuando más amenazado se siente el capital, más aprieta el patriarcado. Lo que no puede ser es que tengamos que salir a las calles a luchar por lo mismo que luchaban nuestras abuelas. Estos ataques, este recrudecimiento de la violencia, sobre todo en las redes sociales pero también en la vida diaria, hay que combatirlo más que nunca. Para eso, las mujeres tenemos que marcar el paso, ocupando el espacio público y los lugares donde se toman las decisiones y se deciden las políticas. El feminismo es importante siempre, pero ahora tenemos que ir a por todas.
Aragón es la segunda cita de este nuevo ciclo electoral que se inauguró en Extremadura el pasado mes de diciembre. Según el último sondeo del CIS, el escenario podría ser muy parecido al de esas primeras elecciones. Ganaría el Partido Popular, pero con unos números que, una vez más, no le permitirían gobernar con comodidad, pasando a depender de Vox. ¿Cómo valorarían un nuevo bloqueo institucional?
El motivo para convocar estas elecciones fue la incapacidad del PP para llegar a acuerdos y aprobar unos presupuestos, pero, sobre todo, su propio interés partidista, tanto del partido estatal como del señor Azcón a nivel personal. Aquí en Aragón todo el mundo sabe que el señor Azcón quiere irse a Madrid y ocupar algún otro cargo "superior" o lo que él entienda como superior. Esa irresponsabilidad nos puede llevar a un escenario donde, no solo se vuelva a quedar sin posibilidad de mayoría absoluta, sino que dependa aún más de la ultraderecha. Es un escenario difícil para los aragoneses. También difícil de explicar para las derechas.
El resultado del Partido Socialista también podría ser parecido, con una bajada significativa de sus apoyos. ¿Cómo pretenden canalizar desde el espacio de la izquierda alternativa ese descontento con el PSOE? ¿Cómo van a construir una campaña lo suficientemente ilusionante para movilizar al electorado progresista?
En Aragón, en las últimas elecciones de 2023, hubo mucha abstención en el espectro progresista. Nosotras vamos a apelar contra ese descontento, ese hastío y esa frustración planteando un programa rupturista con propuestas potentes y nítidamente de izquierdas. Eso es lo que está fallando para que la gente tenga confianza en el espacio de la izquierda. La socialdemocracia, el PSOE, no es capaz por sí solo —y acompañado nos cuesta muchísimo— de aplicar soluciones para poner pie en pared ante este neoliberalismo salvaje y empezar a aplicar políticas que pongan a la gente y a los derechos en el centro. Nosotras estamos ofreciendo exactamente eso. Y lo ofrecemos desde la coherencia, desde la garantía y la confiabilidad de nuestra trayectoria, nuestra solidez y nuestra arraigo territorial.
El caso de Extremadura ha sido reivindicado por toda la izquierda estatal como el ejemplo a seguir en el resto de comicios autonómicos. Por un motivo fundamental: la unidad. Una unidad que no se ha conseguido en Aragón. De hecho, se presentan tres listas diferentes: la que conforma Izquierda Unida y Movimiento Sumar, la coalición de Podemos y Alianza Verde y la candidatura en solitario de Chunta Aragonesista. ¿Por qué no ha sido posible construir una única lista en Aragón? ¿Cómo creen que esta fragmentación puede afectar a los resultados electorales?
Partimos de la base de que la situación en cada territorio es distinta. La situación en Extremadura tenía otros mimbres completamente diferentes. Había un trabajo compartido de muchos años y eso siempre ayuda. Aún así, la conformación de esa coalición en Extremadura tampoco fue algo fácil. También hubo que plantarse ante esas inercias estatales para conseguirlo.
En el caso de Aragón, venimos de una situación en la que tenemos, además, una formación nacionalista con una identidad muy marcada. De cara a estas elecciones hemos explorado todas las vías con todo el mundo. Hemos trabajado por la unidad de manera muy intensa. Yo misma he estado en todas las mesas de negociación. Pero desde un primer momento se vio que la unidad era muy complicada. Intentamos al menos que hubiera una coalición por Teruel, porque allí es muy difícil sacar un diputado para nosotras y, en general, para todas las formaciones de izquierda. Tampoco hubo esa posibilidad.
Hemos sido totalmente transparentes desde el inicio con todas las formaciones. Nos dijimos que queríamos reducir las listas a la izquierda del PSOE y, por tanto, teníamos la responsabilidad de aunar el máximo de voluntades. Eso implica priorizar, si no se puede la unión a cuatro, por lo menos sí con todas las voluntades que podamos recoger. Con este propósito, fuimos muy transparentes tanto con Movimiento Sumar como con Podemos, con quienes queríamos formalizar un acuerdo parecido al de Extremadura. Podemos vetó a Movimiento Sumar desde el inicio. Por lo tanto, partíamos en esa negociación de una renuncia a algo que nosotras queríamos incorporar, que era la gente de Movimiento Sumar, con la que llevamos muchos años en la calle, en las organizaciones, en el ámbito sindical. A partir de esa renuncia, exploramos con Podemos la posibilidad de concurrir juntas y llegamos a una especie de acuerdo verbal. Un acuerdo que luego se tumbó por parte de Madrid. Los motivos pueden ser lícitos, no nos vamos a meter en ningún barro, pero esa fue la realidad.
Estuvimos negociando hasta el último día, hasta el día 26 a las 8 de la tarde. Ahí fue cuando hicimos la coalición con la gente que quería unirse, que era Movimiento Sumar. Con el resto no ha habido manera. Con Podemos parece que la fricción fundamental era la cabecera de lista. Venimos de una situación en la que Podemos lleva paralizada dos años con una gestora por problemas internos. Nosotras hemos tenido otras veces estos problemas, tampoco quiere decir nada. Pero estábamos ahora en mejor disposición para levantar una campaña con solidez, con nuestra fuerza y con nuestro arraigo territorial. Aún así, si esa era la cuestión, ofrecimos unas primarias. Consultamos con nuestros órganos estatales para que fueran unas primarias después del día 26, con todas las garantías. Tampoco se quiso. Por eso, a última hora hicimos la unidad que se pudo hacer, que es lo que nosotras hemos dicho desde el inicio de la campaña, que queríamos la máxima unidad posible.
Llevamos diez años de confluencias en las que, lejos de unir a la izquierda, la estamos fragmentando
Dicho esto, queremos cerrar pantalla y dedicarnos a la campaña. En esta campaña el adversario es claro, son las derechas, la extrema derecha. Es el recorte en derechos. Por lo tanto, queremos que todas las izquierdas estén fuertes y que la gente salga a votar para todas. Sí que hemos ofrecido un trabajo de cohesión, un trabajo compartido, para empezar a forjar a partir de ahora esa posible unidad en el futuro. Llevamos diez años de confluencias en las que, lejos de unir a la izquierda, la estamos fragmentando cada vez más. Trabajar sobre los principios aniquiladores o vetadores de estos últimos diez años no va a funcionar. En Extremadura eran otros miembros y aquí no se ha conseguido, pero espero que a futuro lo podamos trabajar.
Tienen ahora mismo en Las Cortes de Aragón un único diputado. Según el último sondeo del CIS, podrían obtener entre 1 y 3 escaños y en torno a un 5% de los votos. Si revalidaran ese diputado o consiguieran aumentar su presencia en las Cortes, ¿qué harían con esa representación?
Hay que ver cómo queda el espectro político después del 8F. Lo que nosotras tenemos clarísimo es que vamos a representar lo que somos, que es la defensa de los derechos de la clase trabajadora, de la mayoría social, de la gente más vulnerable. Eso se traducirá de una forma u otra según cada coyuntura, según la trinchera donde nos situemos, que será desde donde entendamos que vamos a hacer mejor ese trabajo. Es imposible ahora mismo predecir qué es lo que va a pasar y dónde nos vamos a situar, pero, desde luego, será en la defensa nítida de los derechos.





Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.