Entrevista a Tomás Guitarte"Estamos dispuestos a hablar con el PP para evitar que la extrema derecha llegue al poder en Aragón"
'Público' entrevista al candidato de Aragón Existe a las elecciones autonómicas de este 8 de febrero.

Madrid--Actualizado a
Tomás Guitarte, natural de Cutanda, una localidad que no supera el medio centenar de habitantes y que pertenece a Calamocha (Teruel), es ya un viejo conocido de la política aragonesa e incluso estatal. Fue diputado en el Congreso entre 2019 y 2023 y, desde ese año, lo es en las Cortes de Aragón, donde Teruel Existe-Aragón Existe, la formación a la que representa, cuenta con tres escaños, todos por su provincia. Son esos mismos diputados —o uno menos— los que le dan las encuestas para este 8 de febrero.
Guitarte, arquitecto de profesión, atiende a Público en plena campaña electoral. Lo hace desde su coche, que ha estacionado en un alto en el camino en plena vorágine de mítines y actos para contestar a preguntas sobre la despoblación, la producción de energías renovables en la comunidad, el horizonte que se viene con la proliferación de centros de datos, la inmigración, la gestión de Jorge Azcón o la posición de su partido en caso de que esté en su mano vetar una nueva llegada de Vox al poder.
Una de las principales ideas que está trasladando en su campaña es la de "diversificar la actividad económica del territorio" en Aragón. ¿Por qué planes concretos apuestan?
Decimos eso porque está directamente relacionado con el modelo de comunidad autónoma que defendemos. Quizá a nivel español no se conoce tanto, pero la comunidad autónoma de Aragón es la autonomía española internamente más desvertebrada. Ha seguido un modelo de desarrollo, en los últimos 45 años, por hablar solo del periodo democrático, en los que se ha concentrado prácticamente toda la actividad económica en el entorno de la capital de la comunidad y ha ido vaciando el resto del territorio.
Eso se ha hecho en contra de lo que dice el propio Estatuto de Autonomía y las leyes de ordenación del territorio, que apuestan por un desarrollo de la comunidad en equilibrio, con vertebración y con cohesión territorial. No obstante, la realidad es que se ha ido hacia otro lado. Lo que planteamos nosotros es hacer real ese principio efectivo que contemplan el Estatuto y la legislación, algo que es relativamente fácil depende de cómo se mire. Depende de la voluntad política.
Lo que queremos es que cuando el gobierno autónomo tenga alguna posibilidad de incidir sobre la ubicación empresarial —porque presta ayudas, porque da subvenciones o porque orienta hacia dónde van las inversiones— que lo haga buscando esa esa vertebración. Y ponemos un ejemplo muy fácil de comprender. Pongamos por caso una empresa de 100 empleados. Si tú la ubicas en Zaragoza, lo que vas a hacer con esos 100 trabajadores es generar la necesidad de crear un nuevo colegio o un nuevo centro de salud, es decir, más servicios en un sitio que le faltan.
Sin embargo, si la ubicas en una cabecera de comarca, como pueden ser Caspe, Cariñena u otra, lo que haces es consolidar los servicios —de la escuela al centro de salud— que ya tienes la obligación de prestar como comunidad autónoma y que sin embargo siempre están en cuestión por el reducido número de cartillas que cubren o el número de alumnos que tienen. En ese sentido, es realmente una decisión que tiene unas externalidades que pueden ser positivas o negativas. Depende de qué decisión tomes, generarás mayores costes de inversión pública o te los ahorrarás y encima consolidarás la estructura que tienes en territorios que la necesitan.
Si estamos diciendo que después de la pandemia hemos extraído la convicción de que se tiene que llevar a cabo un proceso de reindustrialización del país (después de haber confiado demasiado en manos exteriores), lo que hay que hacer es que esa reindustrialización, si se hace, se ubique en esos territorios que hemos conocido como España vaciada, territorios que tienen dificultades para el desarrollo.
Así, estaremos haciendo dos cosas de la vez con la misma inversión. Por una parte, satisfaciendo la industrialización en determinados sectores. Y, por otra, dando oportunidades a territorios que quedaron descolgados precisamente por el otro proceso industrializador que nos llevó a la concentración de la actividad económica en muy pocos puntos y que trajo consigo la concentración de la población.
Eso es factible. Hay muchos países que lo han hecho. Nosotros ponemos el caso de de Alemania, que ha conseguido un desarrollo equilibrado en su territorio precisamente porque se lo ha tomado como uno de los objetivos políticos necesarios después de la Segunda Guerra Mundial.
¿Y se podría hablar también de que Aragón se descentralice en términos institucionales?
Sí. Lo hemos dicho así específicamente. Nosotros pensamos que la situación actual a nivel de comunicaciones tanto terrestres como de telecomunicaciones es muy distinta de cuando se inició el proceso autonómico en el año 1982 y que hoy en día es factible que las consejerías, los departamentos, no estén todos en Zaragoza y que haya alguno en Huesca y alguno en Teruel.
Precisamente porque pedimos que la Administración, en su acción diaria, sea ejemplarizante y que si apuesta por la vertebración y por el desarrollo en equilibrio, ellos mismos, no solo ya la propia Administración, sino incluso empresas del sector público aragonés, que las hay, puedan estar en el territorio. De hecho, muchas de ellas incluso tienen más razón de ser en el territorio que concentradas en Zaragoza.
La población de Aragón creció en 2024 por tercer año consecutivo, pero los pueblos de las zonas rurales siguen perdiendo vecinos. ¿Cómo puede solucionar Aragón ese problema, que, por otra parte, es extrapolable a otras muchas zonas de España?
Te hago una concreción. Aragón ha crecido, pero menos que otras comunidades. Pese a crecer, de aquellos fondos de financiación autonómica que se reparten según población, creo que este año nos llegaban unos 80 millones menos. Como Aragón ha crecido menos que el resto, el porcentaje de nuestra población frente al total es menor. Es una paradoja porque, aun creciendo, te puedes seguir despoblando en términos relativos.
Y, evidentemente, la situación crítica en el resto de Aragón no es solo ya por la pérdida de población, sino por el envejecimiento. Y no solo hablamos de pueblos, sino que también hablamos de pequeñas ciudades o incluso de algunas capitales de provincia que también están sufriendo ese proceso. Se está en una situación crítica porque el grado de envejecimiento hace presumir que en la próxima década se va a acelerar ese proceso por el crecimiento vegetativo, que va a ser duro. Va a haber muchas más defunciones que nacimientos, lo cual es un riesgo muy importante.
Obviamente, esto se tiene que abordar y no solo con una medida específica y puntual de un ministerio, sino que es un problema que ha de ser tratado de manera transversal desde todas las consejeras y desde todos los ámbitos de decisión. Se tiene que poner en práctica el mecanismo de garantía rural, que nosotros introdujimos en la legislación española y que significa que, cuando el gobierno o las administraciones vayan a tomar una determinada medida, previamente evalúe cómo va a incidir en el problema del reequilibrio territorial y en la lucha frente a la despoblación. La realidad es que la mayoría de los problemas reales han sido consecuencias, queremos pensar que indeseadas, de la legislación del propio Estado.
"Los servicios se han de prestar en el medio rural con la misma calidad que en cualquier otro entorno"
En esa concepción holística del asunto, hay muchas formas de actuar. Los servicios se han de prestar en en el medio rural con la misma calidad a cualquier otro entorno entorno. La sanidad ha de estar cubierta; ha de haber consultorios y centros de salud en los pueblos; los hospitales han de estar dotados de estructura y de especialistas. Y lo mismo en los campos de la educación, la sanidad o la dependencia.
Por otro lado, están las telecomunicaciones. Hay que ponerse como objetivo prioritario que la cobertura de telefonía móvil sea el 100% territorio y que el 5G llegue a todos los núcleos de población. Si no se dota simultáneamente de este servicio al territorio frente a las ciudades será un factor de despoblación y, sin embargo, si sí que se dota puede ser un factor muy importante de repoblación.
Si hay una diferencia entre esta sociedad frente a, por ejemplo, a la revolución industrial del XIX o principios del XX es que ahora, mientras que en aquella revolución era imprescindible que el obrero estuviese al lado de la fábrica, hoy en día la tecnología permite que la residencia y el trabajo no tengan por qué ser el mismo sitio. Eso daría oportunidades a entornos que ahora mismo no la tienen.
No nos podemos olvidar, tampoco, de corregir los déficits históricos que hay en infraestructuras, tanto en carreteras como en ferrocarril convencional. La mayoría de los territorios fueron olvidados y no tienen accesibilidad física fácil.
Los estudios históricos han demostrado que, en buena medida, las dificultades para el desarrollo económico de Aragón y, en particular, de Teruel han venido precisamente dadas por el aislamiento y por la falta de accesibilidad física que han tenido todas sus actividades económicas frente a otros territorios que sí tenían esas infraestructuras. Y, de ahí, territorios que fueron ricos en su momento ahora están en un periodo gravísimo de despoblación.
En gran medida, la población en Aragón crece, aunque como ha dicho menos que otras comunidades, impulsada por la inmigración. ¿Cuál es la posición de su partido con respecto al fenómeno migratorio?
Nosotros, absolutamente favorables. Por contra de otras formaciones, nosotros vemos en la inmigración, primero, una cuestión de derechos humanos. Estamos hablando de personas, no de mercancías y por el más evidente principio de solidaridad y de derechos humanos, creemos que hay que atenderlos y integrarlos en la sociedad. Y, segundo, realmente han demostrado que son un factor importantísimo para el desarrollo socioeconómico, o sea, son ellos los que están haciendo que la economía española o la aragonesa crezca en buena medida porque cada vez ocupan más puestos de trabajo, hace falta mano de obra en todos los sectores y ellos son parte de esa mano de obra.
Obviamente, siempre el proceso hay que intentar que sea regularizado, que sea legal y que, a ser posible, se contrate en origen y las personas vengan ya en un proceso ordenado con trabajo, pero también hay que ser solidarios con la gente que ya está aquí y que, lamentablemente, la burocracia que tenemos impide que legalicen y regularicen su situación. Eso es prácticamente impresentable.
"En Aragón no hay conflicto con la inmigración aunque se quiera forzar ficticiamente"
Nosotros creemos que hay que regularizar a las personas que están aquí porque están haciendo ya una labor incomible y luego hay que intentar que la inmigración sea ordenada, regulada, pero pero sin cerrar puertas a nadie. Creemos que nosotros hemos sido un país de migrantes muchas veces e igual que nos trataron bien, creo que debemos tratar, por una cuestión de derechos humanos, bien a todos los que vienen. En nuestros pueblos tienen las manos abiertas para venir a trabajar y para venir a integrarse. De hecho, está siendo así ya en muchos sitios. Aquí no hay conflicto de inmigración, aunque quiere forzar ficticiamente. La gente se integra con mucha facilidad. Vienen y enseguida se ponen a trabajar y no hay más conflicto que el que pueda haber con alguien de aquí.
Me parece interesante también en este punto preguntarle por su ubicación ideológica. En una escala en la que 0 es lo más a la izquierda posible y 10 es lo más a la derecha posible, ¿dónde se sitúa su partido?
Me pides que nos ubique en una escala que decimos que no es la correcta.
Es una respuesta igualmente válida.
No, no te preocupes. Te voy a contestar, pero quería hacer esa introducción porque nosotros entendemos que no es la escala correcta para analizarlo por muchas cuestiones. Nosotros tenemos el origen en un movimiento ciudadano muy preocupado por la calidad de la prestación de los servicios sociales, que tuvo su origen en cuestiones muy graves en ámbito de la sanidad.
El origen de Teruel Existe se produce como consecuencia de un accidente laboral en la construcción. En aquel momento, en Teruel no había ni siquiera ambulancias. Los servicios de emergencia los prestaba la Cruz Roja con personas que hacían la Mili en los puestos de esa entidad y la asistencia era una furgoneta. Una furgoneta pintada con la cruz. Ese accidente del que le hablo se produce a 15 km de Teruel y fue una furgoneta de ese tipo a asistir al accidentado. Obviamente, como no había equipamiento, ese herido, que era un chico joven de una veintena de años, fallece en el camino. Cuando llega al hospital, ya ha fallecido.
En ese momento, los médicos que están en Urgencias piden a la familia que done los órganos y la familia, en un acto de generosidad tremenda, lo hace. Esa acción se había producido por la tarde cuando ya estaba anocheciendo. Entonces, se pone en marcha todo el sistema de asistencia en órganos. Siendo de noche, llega desde Madrid un helicóptero Superpuma de visión nocturna que a recoger los órganos.
Es tal el choque emocional que produce entre los médicos que están en Urgencias el contraste de que, después de que este chico falleciera porque no había una miserable ambulancia que pudiese traerlo 15 km hasta el hospital, venga la mayor tecnología que tenía en ese momento el Estado a recoger sus órganos para satisfacer una donación... que salta la chispa. Ese es el punto originario de Teruel Existe.
Te lo cuento para que veas que la preocupación por la calidad de los servicios públicos es el ADN constituyente de Teruel Existe.
"Nuestro partido pretende ser tan plural como la sociedad a la que pretende representar"
Lo que defendemos nosotros es que el eje-izquierda derecha no es un eje correcto para juzgarnos porque nosotros entendemos que somos un movimiento ciudadano que crea una herramienta política que aspira a dar cobertura a toda la sociedad y, en ese sentido, aspira a ser tan plural como la propia sociedad a la que pretende representar.
Hemos visto que muchas veces las reclamaciones justas de los ciudadanos se veían perjudicadas por posicionamientos ideológicos sectarios demasiado acusados. Y lo único que decimos es que el que venga a integrarse en este proceso ha de ser capaz de dejar en segundo plano su posición ideológica, que por otro lado nadie cuestionará, pero tiene que ser capaz de trabajar por objetivos y proyectos que están destinados en su mayoría a la justicia social y a la calidad de los servicios. Por eso decimos que es difícil ubicarnos en esa escala de izquierda-derecha. En nuestra formación, de hecho, hay gente más conservadora y gente más progresista.
En general, nuestro votante, la gente que nos apoya, se suele situar en el sector centro-progresista, pero, sobre todo, no es sectaria, es decir, que es gente capaz de sentarse a hablar prácticamente con casi todos los que están dentro de un marco constitucional y respetan los derechos humanos, es decir, dejando fuera a la extrema derecha. Pero lo que te digo, no se quiere hacer hincapié tema ideológico.
Por eso decimos que no es el eje correcto. Nosotros, a veces, hemos hecho reflexiones en el sentido de que, por ejemplo, hay una determinada izquierda que parece que tenga que hacer la revolución de octubre antes que solucionar el problema cotidiano que tienen las personas. Nosotros decimos: "No hace falta esperar a la revolución de octubre, que a lo mejor nunca llega. Podemos solucionar ya los problemas de la ciudadanía y no hace falta posicionarse ideológicamente tan en ese extremo porque eso va a perjudicar la solución del problema que tiene el ciudadano". Y frente, por ejemplo, a posturas nacionalistas o independentistas, que también las hay en Aragón, decimos que no hace falta conseguir la independencia de Aragón para solucionar los problemas cotidianos de la gente.
Y esto lo explicamos desde la situación de emergencia. Si estuviéramos en otro contexto de desarrollo socioeconómico en el que a todo el mundo le va bien, a lo mejor seríamos distintos. Lo equiparamos a lo que pasaba en nuestros pueblos cuando se producía un incendio. Ahora ya no se puede, pero, antes, cuando se producía un incendio, los vecinos cogían sus cubos de agua e iban todos a apagarlo y lo hacían sin preguntar si el vecino del lado era de derechas o era de izquierdas. Iban a solucionar la emergencia.
Nosotros, dada la emergencia en el mundo rural y el riesgo de que acabe todo el territorio siendo insostenible por un proceso de despoblación, entendemos que hay una situación de emergencia y que estamos llamados a solucionarlo todos. No solo una parte ideológica o la otra. Pese a la ideología de cada uno de nosotros, la cuestión es no hacer que ello dificulte las soluciones a los problemas.
Hablaba ahora de excluir a Vox de esa ecuación. Si el PP dependiera de sus votos, los de Aragón Existe, para gobernar, ¿estaría dispuesto a ofrecérselos para eventualmente cerrar la puerta a Vox a la institución?
Para nosotros, la irrupción con fuerza de la extrema derecha es un problema serio que parece que nadie lo está tomando con la gravedad que tiene. Hay muchos que se llenan la boca de "¡Que viene la extrema derecha y vienen políticas de extrema derecha!". Lo que pasa es que luego, estando en su mano, nadie hace el más mínimo esfuerzo para evitarlo.
"La irrupción con fuerza de la extrema derecha es un problema serio"
Hay muchas formas en las que se podrían haber evitado presencias de la extrema derecha en los gobiernos. Ahora no están, pero lo estuvieron y con unas meras abstenciones y dejando gobernar a otras fuerzas, se podría haber evitado que estuvieran. Sin embargo, a veces, el posicionamiento sectario lo impide. Ahora bien, nosotros tampoco queremos que se nos juzgue por si haremos A o haremos B; queremos que se nos juzgue y se nos apoye por nuestra posición frente a los problemas que estamos hablando. Por lo que somos.
Esto es, una formación política muy pegada al territorio, que busca soluciones a los problemas del día a día de las personas y que lucha por la calidad de los servicios públicos. Por eso queremos que se nos apoye, pero también somos capaces de generar diálogo con otras fuerzas políticas y para nosotros sí que es un verdadero problema que la extrema derecha pueda llegar a condicionar las políticas que se apliquen en Aragón.
Por eso sí que nos planteamos la posibilidad de, en el caso de que se diesen los números, hablar [con el PP] para ver cómo se podría solucionar la cuestión para evitar políticas de extrema derecha. En otras palabras, frente a políticas de extrema derecha, nosotros podemos ser capaces de hacer virar al Gobierno de Aragón hacia políticas de centro progresista que creemos que son muchísimo más coincidentes con la mayor parte de la sociedad aragonesa. De todas formas, hay que dejar claro que las diferencias programáticas entre nosotros y el PP son muchas e importantes desde múltiples posiciones: campo, energía, energías renovables, servicios públicos...
En resumen, sí: nosotros sí que estamos dispuestos a hacer algo para que no llegue la extrema derecha al poder, pero ese no es nuestro principal mérito. Nuestro principal mérito es el modelo de comunidad y el modelo de desarrollo por el que apostamos y la defensa del peso específico de Aragón en el contexto del Estado. Somos una formación capaz de evidenciar esas necesidades del conjunto de la comunidad autónoma en el Estado. En cuanto a lo que preguntas, una cuestión coyuntural, estamos dispuestos a hablar y a mojarnos para evitar que llegue la extrema derecha al poder.
¿Qué valoración hace del mandato de Jorge Azcón?
Pensamos que ha sido un gobierno sobre todo de propaganda, de publicidad y de mucho marketing político que intenta vender como logros cosas que solo están anunciadas.
"El de Azcón ha sido un gobierno de publicidad, propaganda y mucho marketing"
Hemos estado en un continuo anuncio de inversiones de miles de millones —la mayoría de las veces a centros de datos y a renovables— que en muy poquitas ocasiones, prácticamente ninguna, se han materializado y que tienen un proceso de desarrollo que lleva por lo menos una década. Sin embargo, te lo venden ya como si fuese una realidad y, encima, pretenden que no lo cuestiones.
Nosotros hemos sido muy críticos con el modelo de implantación de renovables, somos muy críticos con los modelos de implantación de centros de datos que, prácticamente, se puede decir que vienen a consumir recursos y no aportan apenas trabajo. Es decir, nos parece que no se ha hecho una política desde el gobierno centrada en las necesidades de los aragoneses.
Justo iba preguntarle por los centros de datos, que están proliferando mucho en Aragón y que ya han despertado críticas entre asociaciones medioambientalistas en contraposición de quienes ven en ellos la oportunidad de convertir Zaragoza en un hub tecnológico. Cuando se habla de centros de datos aparecen enseguida cifras de inversión millonarias. ¿Cuánto de ello revierte en la comunidad?
De momento, nada, porque no se ha materializado físicamente ninguna inversión. Creo que solo hay en funcionamiento un centro de datos que ni siquiera dicen qué cantidad de empleo ha creado. Todo el mundo sospechamos que es inferior a 100 personas y, sin embargo, esos centros consumen muchos recursos tanto de territorio, que sería lo de menos porque disponemos de mucho, como de energía y, sobre todo, de agua.
En Aragón no sobra el agua. Es muy escasa, un bien muy preciado. Sin embargo, de momento la tecnología de estos centros requiere mucho uso. Nosotros, lo que decimos en este sector, como hemos dicho con las renovables, es que hay que ordenar. Nuestro partido fue prácticamente el único que insistió en que las renovables no se podían implantar donde cada uno quisiese y como le diese la gana, sino que había que ordenarlo previamente.
Hemos sido muy críticos, por ejemplo, con el Clúster del Maestrazgo [un macroproyecto de energía eólica impulsado por un fondo danés], que llegó finalmente a autorizar el Gobierno de España y que significa implantar 12 parques eólicos en un paraje natural de un valor inmenso, prácticamente asimilable al Parque Nacional de Ordesa.
Entendemos que es un modelo dilapidatorio de recursos endógenos y que ahora está incluso bajo sospecha de corrupción por las investigaciones que ha hecho la UCO respecto la trama de Forestalia.
"Los centros de datos consumen muchos recursos y crean muy pocos puestos de trabajo"
Y respecto a los centros de datos hacemos una revisión muy parecida. Son instalaciones que consumen muchas recursos, especialmente el del agua, y que crean muy poco puesto de trabajo. Hay que ordenar el sector en vez de dejar que se instale todo donde se quiera. Además, aquí se instalan mediante el procedimiento de autorización administrativa del Plan de Interés General de Aragón (PIGA), que exonera a todas estas empresas de pagar los impuestos municipales. Todo eso evidencia que no hay un compromiso serio de contribuir al desarrollo del territorio en el que se implantan esas infraestructuras. Y eso es lo que estamos exigiendo.
En cuanto a las renovables, por la aplicación de la Ley de Cambio Climático (gracias a un artículo que introdujo Teruel Existe), es exigible que su implantación se haga con respeto al patrimonio natural y contribuyendo al desarrollo de los territorios en los que se implantan. Pero ese compromiso no está existiendo. No hay más que un afán guiado por la codicia. Parece que esto sea la fiebre del oro. Con las renovables decimos que sí, pero que no así. Algo parecido pasa con los centros de datos. Hay que juzgar caso por caso y ver cómo contribuyen al territorio.
Además, hay que diferenciar entre los centros de datos que promueven empresas del propio sector y que vienen a producir tecnología y aquellos que no son del sector y que solo funcionan como un intermediario que no tiene capacidad de transferencia tecnológica hacia la comunidad autónoma.
A lo mejor, Amazon o Microsoft sí que tienen capacidad de transferencia tecnológica, pero hay que exigírsela antes de autorizar sus planes y exigirles también el compromiso de contribución a generar un ecosistema tecnológico que facilite el desarrollo de ese sector en Aragón.
Nosotros estamos convencidos de que el Clúster del Maestrazgo, por ejemplo, será anulado por la Justicia, pero el tema es que, si empiezan las obras, el daño ya será irreversible y por eso estamos pidiendo una moratoria para que la Justicia decida si la obra ha recibido una autorización limpia o no. Nosotros queremos energías limpias, pero también empresas limpias y hay muchas dudas de corrupción en este sentido e incluso ahora aparecen vinculaciones entre Forestalia, el caso Koldo, el caso Ábalos...
Quieren hacer hincapié en eso.
Así es. Además, nosotros propusimos en las Cortes de Aragón la puesta en marcha de una agencia aragonesa anticorrupción que está aprobada, pero que nunca se ha activado y a la que votaron en contra el PP y Vox.
En cuanto a la corrupción, parece que no, pero en Aragón hay que poner pie en pared para evitar que las cosas vayan a más porque hay muchas sospechas de procedimientos irregulares. Hemos visto cómo políticos de determinados partidos, en el caso concreto del PSOE, del PAR e incluso de CHA, que han utilizado las puertas giratorias. Estaban en el gobierno y, al cabo de un par de meses, estaban trabajando para Forestalia. Eso es un caso de puerta giratoria sangrante. El del cuatripartito (PSOE, CHA, Podemos y PAR) pudo ejercer competencias de ordenamiento de territorio e implantación de renovables y no hicieron nada.
Hay muchas sombras de duda que pretendemos que se aclaren antes de que se cometan daños irreversibles. Si, finalmente, el fondo danés CIP decide iniciar las obras del Clúster del Maestrazgo y la Justicia nos da la razón —no solo hemos hecho alegaciones, sino que hemos denunciado por lo penal—, exigiremos la ejecución de la sentencia, es decir, que, si han montado 100 molinos, exigiremos que se desmonten los 100. Vamos a hacer todo lo posible para que el Clúster del Maestrazgo no inicie las obras. Hay que hacer lo imposible para que no se cometa esa agresión tremenda.





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