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RTVE La caótica renovación del Consejo de RTVE termina en un esperpento en el Congreso

Desolación en el Gobierno y en el PSOE que admiten la mala gestión de este asunto desde el comienzo.

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La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor (d), durante el recuento de la votación en el pleno extraordinario del Congreso para elegir el presidente de RTVE. (JUAN CARLOS HIDALGO | EFE)

Se preveía un tedioso paso más culminar la renovación del Consejo de Administración de RTVE en el pleno de este lunes, que era un mero trámite para finalizar el proceso con una nueva votación el miércoles. Sin embargo, saltó la sorpresa por las ausencias y errores de los diputados de los grupos que apoyaban el decreto del Gobierno, y el culebrón cobró nueva vida haciendo de nuevo inviable la renovación de la cúpula del ente público.

En el PSOE y en el Gobierno cundió la desolación, ya que el asunto que, probablemente más ha desgastado al Gobierno en esta corta etapa, terminaba de forma catastrófica y sin conseguir el objetivo que se había buscado.

Algunos dirigentes socialistas se aferraban a aquel dicho de que “lo que mal empieza, mal acaba”, y reconocían que todo el proceso ha sido un cúmulo de despropósitos desde el principio.

Todo empezó cuando Pedro Sánchez anunció en su primera entrevista que tomaría medidas para la renovación de RTVE por el bloqueo de PP y Ciudadanos, lo que se plasmó día después en la aprobación de un polémico decreto para nombrar de forma provisional a un presidente del ente público y sus consejeros, hasta que se pusiera en marcha el concurso para designar a los integrantes del Consejo de Administración de forma definitiva.

El decreto ya nació con polémica, al evitar el bloqueo del Senado, lo que al PP le llevó a presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional y calificar de “cacicada” el decreto.

Tras unas delicadas negociaciones para conseguir el apoyo de ERC, que pasaron por admitir públicamente que en la reunión entre Pedro Sánchez y Quim Torra se podía hablar de todo, empezó el baile de nombres para presidir RTVE.

Primero se filtró el nombre del periodista Arsenio Escolar y, poco después, el de la directora de Público, Ana Pardo de Vera. Pero el Gobierno ni confirmaba ni desmentía de forma oficial, dejando quemar a los posibles aspirantes.

Después, surgió el nombre del periodista Andrés Gil, que sí tuvo una confirmación semi-oficial por parte de La Moncloa. Pero el periodista de eldiario.es tampoco vio clara la jugada y, tras ver el rechazo de los trabajadores de RTVE que preferían a una persona de la casa, hizo pública una carta renunciando al puesto.

Tras esta renuncia, el Gobierno hizo caso a los trabajadores para cerrar cuanto antes la polémica y propuso al director de Radio 3, Tomás Fernando Flores para el puesto, y una lista de consejeros más o menos consensuados.

El Gobierno, no satisfecho del todo, lo que quería era acabar cuanto antes con este asunto, y forzó hasta los calendarios parlamentarios para dar prioridad al tema. Sin embargo, tras lo ocurrido este lunes, todo parece condenado a que la renovación de RTVE tendrá que esperar al concurso previsto por la ley.

De hecho, aunque se ha pedido un informe jurídicos a los letrados de la Cámara Baja, el PSOE ya admitía que el Gobierno utilizará la segunda posibilidad contemplada en el decreto que era nombrar un administrador único, y esperar al concurso. La renovación de RTVE parece todo un imposible.

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