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Catalunya Cuixart: "Estoy en la cárcel por defender los derechos humanos, no la independencia" 

El presidente de Òmnium Cultural, condenado a nueve años de cárcel por el Tribunal Supremo, cree que la sentencia del 'procés' corre el riesgo de criminalizar criminalizar cualquier forma de disidencia contra el Estado.

Jordi Cuixart se vuelve de espaldas durante la celebración del juicio sobre el 'procés' en el Tribunal Supremo. (REUTERS)

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Jordi Cuixart, condenado a nueve años de prisión por el procés catalán, tiene muy claro que al condenar a los líderes separatistas catalanes por sedición a largas penas de cárcel, el Tribunal Supremo ha sentado un precedente que corre el riesgo de criminalizar cualquier forma de disidencia contra el Estado.

"Estoy en la cárcel por defender los derechos humanos, no la independencia", afirma Cuixart en una entrevista concedida a la agencia Reuters desde la cárcel de Lledoners, en Catalunya.

Cuixart sigue mostrándose a favor de la independencia de Catalunya y de la celebración de otro referéndum al respecto, pero critica los disturbios que han empañado algunas de las manifestaciones que se celebran a diario en Barcelona desde que se hizo pública la sentencia del Tribunal Supemo.

También acusa al Gobierno de España de ignorar la opción del diálogo para resolver la crisis política de Catalunya. El presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se ha negado sistemáticamente a discutir cualquier avance de la región hacia la independencia.

Cuixart preside Òmnium Cultural, una organización fundada en 1961 para defender la cultura catalana bajo la dictadura franquista, cuando se prohibió el uso público de la lengua catalana. No representa a un partido político. Cuixart, de 44 años, fue condenado por sedición por ignorar órdenes judiciales al encabezar una protesta contra una operación policial diseñada para detener el referéndum.

'UN SINSENTIDO'

En su sentencia sobre el caso de Cuixart, el Tribunal Supremo dijo que la protesta o el disentimiento "nunca pueden justificar la comisión inequívoca de actos criminales" y lo declaró culpable de sedición como parte de un levantamiento contra los ordenamientos jurídicos a través de una "desobediencia tumultuosa y colectiva acompañada de resistencia o fuerza".

Cuixart califica su sentencia de "barbaridad y un sinsentido", diciendo que había llevado a cabo un acto pacífico de desobediencia civil.

También establece paralelismos entre el movimiento de protesta de Catalunya y el activismo medioambiental de la adolescente sueca Greta Thunberg, así como con el movimiento Extinction Rebellion, con sede en Londres.

"Cualquier cosa que vaya en contra de los intereses del Estado, a través de una acción no violenta, es susceptible de ser considerada sedición", afirma a través de un intercomunicador detrás de una pared de cristal.

Cuixart se suma a los llamamientos efectuados por el movimiento independentista a favor de a la amnistía a los líderes encarcelados, a quienes calificó de presos políticos.

La Comisión Internacional de Juristas, con sede en Suiza, ha calificado la sentencia del Tribunal Supremo de "grave injerencia en el ejercicio de la libertad de expresión, asociación y reunión".

Cuixart aplaude la negativa de los seguidores independentistas a aceptar las sentencias sin protestar. Sin embargo, condena los disturbios, en los que los manifestantes lucharon contra la policía, incendiaron coches y crearon barricadas, lo que introdujo un elemento más oscuro en un movimiento de protesta que antes era en gran medida pacífico.