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El Comité Federal ratifica el pacto con Ciudadanos ante el silencio de los barones

Los principales secretarios generales del PSOE o no acudieron a la reunión o no tomaron la palabra. Sólo hubo dos votos en contra de los miembros de la corriente de izquierda socialista.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (2d), conversa con la presidenta, Micaela Navarro (2i), junto al secretario de Política Federal, Antonio Pradas (i), y el secretario de Organización, César Luena (d), durante el Comité Federal extraordinario.- EFE

MANUEL SÁNCHEZ

MADRID.- El Comité Federal del PSOE ratificó hoy casi por unanimidad el acuerdo con Ciudadanos –sólo hubo dos votos en contra de los miembros de la corriente socialista-, pero eso no significó que se visualizara un respaldo hacia Pedro Sánchez, en vísperas de su intento de investidura como presidente del Gobierno, sino más bien lo contrario.

Los principales barones del PSOE optaron en esta ocasión por la indiferencia y, en lugar de arropar a su candidato en su decisión, refrendada además por la militancia, decidieron no acudir a la reunión o no tomar la palabra.

El presidente de Asturias, Javier Fernández, que suele abrir las reuniones, no intervino. Susana Díaz llegó tarde, con el Comité ya empezado, se fue pronto, y ni siquiera escuchó la intervención última de Sánchez. Ni el extremeño Guillermo Fernández Vara, ni el valenciano, Ximo Puig, acudieron al encuentro, que fue convocado hace más de una semana. Y tanto el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page; como el presidente de Aragón, Javier Lambán, se marcharon tras el discurso inicial del secretario general.

A nadie de la dirección del PSOE le pasó inadvertida esta actitud, que no consideran casual, y que provocó que la duración del Comité Federal fuera la más breve en lustros.
Sí tomaron la palabra los dirigentes territoriales de Euskadi, Navarra, Catalunya, Madrid y Castilla y León, todos ellos para poner en valor el acuerdo alcanzado y elogiar el trabajo que está haciendo Sánchez de cara a la difícil tarea de conseguir la investidura como presidente del Gobierno, poniéndose así de manifiesto la división clara que hay en el partido entre quienes están con el secretario general y quienes no tanto.

Como voces críticas cabe apuntar la del presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, que pidió el “no” en la consulta y que defendió la vigencia de estas entidades provinciales. Sánchez le contestó en su intervención final para asegurarle que a él tampoco le gusta la desaparición de las diputaciones, que habría que buscar un solución intermedia, pero que en toda negociación hay que ceder en algunos puntos.

Finalmente, José Antonio Pérez Tapias, por Izquierda Socialista, insistió en su desacuerdo con el pacto alcanzado y pidió al PSOE que buscara un pacto con las fuerzas progresistas de la Cámara Baja que lo sigue viendo posible.

Sánchez, de nuevo, salvó un escollo que hace una semana se antojaba más difícil, pese a la actitud despreciativa que obtuvo este lunes de algunos secretarios generales. Ahora, le quedan cinco días para jugárselo todo. Si le sale bien, se acabó la discusión sobre su liderazgo; pero si le sale mal, él mismo sabe que más de la mitad de su partido no estará para consolarle.

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