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Conflicto en el PSOE Cisma en el PSOE por la inclinación del Gobierno a conceder el indulto a los condenados por el 'procés'

García-Page, Fernández Vara, Javier Lambán y Felipe González son los que levantan la voz, pero cuentan con el rechazo silencioso de gran parte de otras federaciones. Ximo Puig, Juan Espadas, el PSC y Zapatero apoyan a Sánchez. Algunas voces piden un Comité Federal para que se pronuncie el partido. El Gobierno ve con preocupación la situación.

José Luis Rodríguez Zapatero, Felipe González y Pedro Sánchez durante una campaña electoral.
José Luis Rodríguez Zapatero, Felipe González y Pedro Sánchez durante una campaña electoral. EFE

"Estalla el PSOE". Este titular, utilizado por distinto medios y en distintas ocasiones cuando los socialistas han pasado por profundas crisis políticas, podría ser perfectamente adecuado a la actualidad. Y es que el probable posicionamiento del Gobierno de Pedro Sánchez a dar los indultos a los condenados por el ‘procés’ está provocando un gran cisma en el PSOE, con consecuencias imprevisibles en el partido y para el Gobierno.

De un lado, los dos barones socialistas que ganaron las últimas elecciones por mayoría absoluta han alzando claramente la voz oponiéndose a cualquier posibilidad de indulto. El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, siempre más moderado desde la discrepancia, ha dicho que "resulta evidente" que "no debe ser indultado quien no quiere serlo, porque no respeta ni cree en las leyes que lo hacen posible".

Pero más duro y contundente fue el presidente castellano-manchego, Emiliano García Page: "Lo último que querría es que un indulto injustificado a alguien que quiere seguir haciendo lo mismo se convierta en una condena para la organización que lo sustenta", afirmó, en clara referencia al coste electoral que esta decisión le podría suponer a los socialistas. Pero García-Page dijo más, y aseguró que "deseo con toda mi alma que no se tome esa decisión". Y añadió: "Más que una medida de gracia, me parecería una enorme desgracia". 

García-Page: "Más que una medida de gracia me parecería una enorme desgracia"

La postura de García-Page es la misma que la del ex presidente del Gobierno Felipe González, quien en un programa de Antena-3 del miércoles afirmó contundentemente que "en estas condiciones, yo no haría un indulto".

Aunque Lambán no se ha pronunciado en las últimas horas, el presidente aragonés siempre se ha posicionado en contra de los indultos, una postura que comparten en silencio otras federaciones del PSOE que, de momento, intentan no pronunciarse sobre este asunto.

Y, en la parte que apoya al Gobierno, está la otra mitad del PSOE. En el PSC, siempre clave en las victorias orgánicas y políticas de Pedro Sánchez, hay un respaldo cerrado para que el Gobierno dé este paso. El president de la Generalitat, Ximo Puig, también se decanta por el posicionamiento del Gobierno de buscar una salida política que pasa, en un primer paso, por los indultos. Y otro ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también apoya abrir esta vía: "Esta decisión puede ayudar de manera significativa a lo que todos los españoles queremos, que es que las cosas estén mejor entre Cataluña y el resto de España, que el independentismo pierda fuerza y que el diálogo se recupere", afirmó. 

El problema del PSOE andaluz y las bases

El PSOE andaluz, la federación más potente del partido y en medio de un proceso de primarias, se guarda la ropa. Juan Espadas, el candidato de Ferraz, apoya Sánchez: "Es una decisión de enorme altura y hay que evaluar los argumentos y criterios del Consejo de Ministros", para añadir: "Confío en el presidente del Gobierno. Y Susana Díaz, para sorpresa de muchos, no ha querido opinar y se la ha lavado las manos: "Es una decisión que le corresponde al Gobierno".

Lo que no se oculta en el PSOE andaluz es que un indulto del Gobierno colocaría al partido en una situación electoral muy complicada y podría acelerar un adelanto electoral del Gobierno del PP. 

Más allá de los máximos dirigentes, el partido está en ebullición. Se oyen voces de militantes pidiendo que antes de la decisión Ferraz se convoque un Comité Federal para que el partido se posicione, y otras recuerdan que Sánchez se comprometió a consultar con la militancia las grandes decisiones, lo que sólo ha hecho en todo su mandato para refrendar el Gobierno de coalición.  "Y esto es una decisión muy importante para el partido", dicen.

Hay voces que exigen que se pronuncie el partido o la propia militancia

Lo previsible es que nada de esto suceda. El Comité Federal, en manos de Sánchez, seguramente aprobaría el indulto, pero se oirían potentes voces en contra y se visualizaría la división interna que existe en el partido. Una consulta a la militancia, con mucha probabilidad, la perdería el líder socialista, y ya hay encuestas que apuntan el rechazo mayoritario de la militancia y los votantes socialistas a esta posible decisión del indulto.

A esto contestó, además, explícitamente la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, para decir que respeta todas las opiniones en su partido pero que la potestad del indulto corresponde exclusivamente al Consejo de Ministros. Montero dejó claro que pluralidad sí, pero que el PSOE aquí no parece que vaya a tener ni voz ni voto.

En Moncloa y en Ferraz conocen bien el escenario y hay preocupación. Saben que se avecina tormenta interna y externa, pero todo apunta a que Sánchez, una vez más, va a jugar su órdago en el convencimiento de que es el mejor camino para restablecer las relaciones con Catalunya.

El único aspecto positivo que se ve entre los asesores del Gobierno es que el paso del tiempo y en función de que se puede encauzar el llamado conflicto catalán podría hacer que las aguas vuelvan a su cauce. Y es que si este posicionamiento anuncia algo es que no hay en el horizonte ni a corto ni a medio plazo un adelanto electoral. "Toca travesía en el desierto", dicen.

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