Junts ya votó en contra del 20% de las leyes del Gobierno y del PSOE antes de la ruptura
La formación de Puigdemont ha marcado distancias con el Ejecutivo en once iniciativas legislativas promovidas por el Gobierno o el PSOE, ya sea en su admisión a trámite o en su votación definitiva.
Junts, que decidió esta semana renunciar a cualquier negociación con el Gobierno, ha sido desde el principio el elemento más incómodo del bloque de investidura.

Madrid-
Junts abrió el pasado lunes un nuevo capítulo político en España. Si hasta ese momento todavía se podía hablar —no sin unos cuantos asteriscos— de bloque de investidura, la decisión de la cúpula posconvergente de romper relaciones con el Gobierno (avalada este jueves por su militancia) significa el final del dibujo político emanado de las elecciones del 23 de julio de 2023. Sin embargo, cabe preguntarse si aquella mayoría que permitió revalidar el cargo de presidente a Pedro Sánchez puede haberse considerado alguna vez un bloque y si ese bloque ha sido hasta ahora macizo o más bien poroso, especialmente en lo referente a Junts per Catalunya, su componente más inestable.
¿Cómo ha sido la relación parlamentaria entre Junts y el PSOE? ¿Cuántas veces los posconvergentes se han posicionado en contra en votaciones de perfil legislativo? ¿Han podido confiar los socialistas en los de Míriam Nogueras cuando han llevado reales decretos-leyes a la Cámara Baja? ¿Y cuando han llevado proyectos o proposiciones de ley?
Público ha analizado los sesenta plenos que se han celebrado en el Congreso desde que empezó la legislatura para contar cuántas veces Junts y PSOE han coincidido en sus votaciones tanto en el primer paso de la tramitación parlamentaria —la toma en consideración, que es la que decide si una iniciativa legislativa se tramita o no— como en la votación del dictamen de comisión parlamentaria, que se considera el paso definitivo en la aprobación de una ley. En el recuento se han incluido los proyectos de ley y los reales decretos-leyes —ambas, iniciativas del Gobierno— y las proposiciones de ley del PSOE.
La formación que lidera en el Congreso Míriam Nogueras se ha opuesto al Gobierno o al PSOE en iniciativas legislativas que han promovido en casi un 20% de las ocasiones. Así, de las 58 leyes y reales decretos-ley del PSOE y el Gobierno votados en el Pleno del Congreso (al principio y/o al final de su tramitación), en 47 casos los posconvergentes han votado a favor —y, por lo tanto, al lado del PSOE— y en 11 se han posicionado de forma distinta.
Algunas de las votaciones más destacadas que han desbaratado los posconvergentes son el decreto para mantener un gravamen a las empresas energéticas; el proyecto de ley para crear una Agencia Estatal de Salud Pública (en este caso, la ley terminó saliendo más adelante); la reforma de la ley de extranjería, o una ley para otorgar instrucciones previas para los cuidados al final de la vida. En otros casos Junts ha votado en contra, pero la iniciativa ha salido adelante por algún juego de mayorías alternativo, como la reforma del Poder Judicial, que pactaron PSOE y Partido Popular y que no votó favorablemente ninguno del resto de los partidos de la Cámara.
En los últimos días, desde el Gobierno se ha insistido sobremanera en que la decisión de Junts, por mucho que termine con la idea de bloque de investidura, cambia en realidad poco las cosas. "No ha cambiado nada... De hecho, lo que han hecho es perder capacidad de presión", deslizaba una ministra tras anunciar Junts la voladura de puentes. "Han renunciado a su influencia", insistía. Además, hay que tener en cuenta que desde Junts también han querido dejar claro que seguirán votando a favor a aquellas medidas que beneficien a Catalunya, con lo que la puerta a apoyar algunas iniciativas del Gobierno no estaría tan cerrada, según otras fuentes consultadas, como podría parecer.
¿Y cuando no es el Gobierno quien promueve la ley?
¿Y los de Míriam Nogueras y el PSOE suelen coincidir cuando la ley la presenta otro grupo? Público ha hecho un recuento de todas las votaciones de toma en consideración y de dictamen de comisión en el Pleno del Congreso sin distinción de quién las registrara, fuera el Gobierno o cualquier fuerza política. El análisis muestra que Junts ha votado con un signo distinto al del PSOE hasta en 29 ocasiones, alrededor de un 22% del total. De las 133 votaciones recabadas, Junts y PSOE han coincidido en 104.
Entre otras, además de las leyes comentadas en el apartado anterior, Junts también se a alejado de los socialistas —y, por lo tanto, se ha acercado al PP— en iniciativas legislativas como una que registró el PP para "reforzar la independencia del CIS", en la ley del alquiler de temporada —que Junts tumbó en el último suspiro, aunque en un segundo intento recapacitó y la dejó pasar— o en una ley para la conservación del lobo.
Hay otra ley, la reducción de la jornada laboral, que Junts también tumbó de forma muy mediática. En aquel caso fue a través de una enmienda a la totalidad, un mecanismo que se usa en el Congreso para frenar la tramitación de una ley. Para este análisis, ese tipo de votaciones se han omitido porque, al ser utilizadas muchas veces por la oposición para eternizar los trámites, desvirtuarían el porcentaje de apoyo de Junts al Gobierno. Las enmiendas a la totalidad, normalmente registradas por el PP o por Vox, casi nunca son exitosas.
¿Y ahora?
Está por ver, con todo, si en esta nueva etapa de la legislatura, con Junts formando parte de la oposición, tal y como ellos han enfatizado sin tapujos, ese distanciamiento del Gobierno va todavía más en aumento o si las aguas se tranquilizan. Los posconvergentes ya amenazaron el año pasado con provocar una cuestión de confianza a Pedro Sánchez y terminaron retirando la PNL con la que lo proponían. Por el momento, el presidente del Ejecutivo ya ha emitido señales que evidencian su intención de volver a atraer a los de Puigdemont.
En su comparecencia en la comisión del caso Koldo del Senado, este jueves, aseguró en conversación con el senador Eduard Pujol que el Gobierno presionará para cumplir los acuerdos con Junts incluso cuando no dependan directamente de él. Además, el presidente ya ha movido hilos para que Alemania acepte "abrir el diálogo" sobre el catalán en la Unión Europea.
Lo que sí que parece muy difícil, en esta tesitura, es pensar en Presupuestos Generales del Estado. La negativa de Junts a negociar tiñe de negro al menos el futuro más próximo, cuando se esperaba que el Gobierno iniciara los trámites para presentar las primeras cuentas de la legislatura.

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