El PSOE se enfrenta a un incómodo debate interno sobre los toros y con la presión extra de sus aliados
Hasta 715.000 firmantes llevan al Congreso de los Diputados una iniciativa legislativa popular para que los toros dejen de ser patrimonio cultural y las comunidades autónomas puedan decidir si prohibirlos.
Los aliados parlamentarios del PSOE están a favor de la iniciativa, con la única incógnita del PNV, por lo que exigen a los socialistas que respalden su admisión a trámite.

Madrid--Actualizado a
La iniciativa legislativa popular (ILP) para que la tauromaquia deje de ser patrimonio cultural ha aterrizado la mañana de este lunes en el Congreso de los Diputados. Con hasta 715.000 firmas han desembarcado sus promotores en la Cámara Baja. Además, esta ILP logra algo extraño en esta legislatura: la apoyan todos los partidos del bloque de investidura, con la única incógnita del PNV. Todos ellos, por ende, presionan al PSOE para que, en primera instancia, facilite su admisión a trámite y, después, la apoye para alcanzar su aprobación definitiva. No obstante, no es un debate ni mucho menos sencillo para los socialistas.
Público ya informó de que la ILP quería entrar por la puerta grande de la Cámara Baja, esto es, con la mayor cantidad de firmas posibles. Lo ha hecho. Ha superado con mucho el medio millón obligatorio. "Ningún gobierno que se pueda llamar progresista puede quedarse atrás en este avance hacia un país más libre, más ético, más europeo y más respetuoso con nuestros compañeros de planeta", ha dicho a las puertas del Congreso, esta mañana, Marta Esteban, miembro de la Comisión Promotora, que ha insistido en que "en democracia, la cultura se elige; no se impone" y ha hecho especial énfasis en la necesidad de que el PSOE ponga sus votos a disposición.
Antes de nada, es importante aclarar cuál es el objetivo de la ILP. Esta iniciativa en concreto no pretende abolir la tauromaquia ―aunque el objetivo final de sus promotores sea, efectivamente, ese―, sino que deje de tener la consideración de patrimonio cultural. Como explió este medio, el festejo taurino adquirió ese título precisamente tras otra ILP, impulsada en 2013. Por aquel entonces, fue el PP la formación que la lideró una vez entró en el Congreso. Aquel movimiento blindó la fiesta taurina.
¿Qué logró el PP con aquella iniciativa? Algo nada trivial. Al dotar a los toros del título de patrimonio cultural, imposibilitaron que las comunidades autónomas pudieran tomar la decisión de elegir qué tratamiento le dan al festejo, toda vez que el artículo 46 de la Constitución española especifica que "la ley penal sancionará los atentados contra este patrimonio". De hecho, el Tribunal Constitucional llegó a anular, en 2016, la ley catalana que prohibía los toros en el territorio catalán.
Lo que pretenden los promotores de la actual ILP simplemente es desandar aquel camino: que la tauromaquia deje de ser patrimonio cultural y, así, devolver a las autonomías la capacidad de decisión sobre la fiesta. Varias fuentes de Sumar consultadas explican que el hecho de que lo que persigue la ILP, en definitiva, sea dar poder a las regiones de España debería de hacerla muy digerible para el PSOE, cuando menos para la admisión a trámite.
"No se entendería lo contrario", asevera una diputada, que va más allá y considera que el PSOE no puede permitirse ponerse de perfil y que deberá elegir bando. Otro diputado del grupo que lidera Verónica Martínez Barbero desliza que incluso el PP "tendría que dar libertad de voto a sus diputados", algo que parece bastante difícil, teniendo en cuenta que los populares ya se opusieron de pleno a que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, eliminase el Premio Nacional de Tauromaquia.
Desde Esquerra Republicana no ven tan sencillo que el PSOE acceda a facilitar la admisión a trámite. "Hoy ni siquiera estaban en la recepción de las firmas en el Congreso", desliza una diputada. A esa llegada de la ILP a la Cámara han asistido Sumar, Esquerra, Junts per Catalunya y Podemos. Los cuatro partidos, pero también EH Bildu o BNG, tienen gran interés en que la ILP prospere, tal y como han expresado hoy por distintos canales. Público ha preguntado al PNV por su postura, pero los de Aitor Esteban guardan, por el momento, silencio.
Existen dos percepciones entre los aliados de los socialistas en el Congreso acerca de la postura que tomará el PSOE. Todos saben que los socialistas deberán encarar un debate interno duro sobre los toros. Unos creen que el peso de las 715.000 firmas hará que accedan, de entrada y sin alboroto, a facilitar el trámite y que, después, abrirán su debate territorial. Otros creen que incluso esa admisión a trámite se les puede atragantar.
Según ha podido saber Público a través de varias fuentes, la semana que viene está prevista una reunión entre los promotores de la ILP y la Asociación Parlamentaria de Derechos de los Animales, que incluye a miembros del Partido Socialista. Se espera que ahí puedan ofrecer un posicionamiento, que, por el momento, no ha llegado.
Las distintas almas del PSOE
Ninguna de las fuentes consultadas entenderían que el Gobierno de coalición progresita no sirviera para avanzar en el sentido que propone la ILP. Consideran que, en una legislatura en la que es difícil sacar adelante medidas por la compleja aritmética parlamentaria, es positivo avanzar en temas como el animalismo y la descentralización. Sin embargo, dentro del PSOE la tauromaquia es un debate complejo, incómodo y nada resuelto.
El socialismo está dividido. Por una parte, barones como el manchego Emiliano García-Page o el vasco Eneko Andueza defienden el festejo. El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha participó la pasada semana en la entrega de un Premio Nacional de la Tauromaquia nacido después de que Urtasun eliminara el que entrega el Gobierno. Con ese movimiento, García-Page apuntala su posición sobre este debate incluso antes de que se abra. Y no solo eso, sino que evidencia que está dispuesto a pelear por ese ideal.
Otros líderes, como Salvador Illa, se muestran algo difusos. El presidente de la Generalitat de Catalunya, por un lado, afeó a Urtasun su movimiento y aseguró que habría preferido algo más de "consenso" para eliminar el Premio y, por otro, declaró su conciencia animalista y aseguró que no le gustan los toros. En el otro lado de la balanza, Óscar Puente, ministro de Transportes, deslizó hace pocos días que la fiesta de los toros "va camino de la irrelevancia". También las juventudes del PSOE están en esa posición.
Recientemente, tanto en el Senado, como en el Congreso se han votado proposiciones no de ley para restituir el Premio Nacional de Tauromaquia. Ambas a propuesta del PP. Los socialistas se abstuvieron en el Senado, con una defensa cerrada del festejo por parte del senador Alfonso Moscoso. Eso fue en mayo. Un mes más tarde, en el Congreso, el Grupo Socialista votó en contra. De nuevo, es una prueba clara de lo difícil que será para los socialistas posicionarse con respecto a la ILP.
Conscientes de ello, las distintas voces consultadas de entre sus aliados parlamentarios explican que, por el momento, es prioritario que se posicione a favor de admitir a trámite la iniciativa popular, que, para más inri, ha logrado más firmas que las que reunió en su día el grupo de ciudadanos que promovió que los toros se convirtieran en patrimonio cultural. La toma en consideración de la iniciativa se tendrá que debatir y votar antes de que pasen seis meses una vez validadas las firmas y después de que la Mesa convierta la ILP en proposición de ley.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.