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Emergencia climática El Gobierno negocia con el bloque de investidura para aprobar la ​primera ley de cambio climático

Las conversaciones para sacar adelante el proyecto de ley han cogido impulso en la últimas semanas, un hecho que se materializa con la convocatoria de la primera ponencia para comenzar a dar forma al cuerpo de la iniciativa.

Imagen de archivo de una manifestación contra el cambio climático en Duesseldorf, Alemania. REUTERS
Imagen de archivo de una manifestación contra el cambio climático en Duesseldorf, Alemania. Reuters

El proyecto de ley de cambio climático y transición energética avanza en el Congreso de los Diputados, aunque lo hace a un ritmo más bajo de lo esperado. La situación de emergencia sanitaria, sumada la tramitación de los Presupuestos y la complejidad de la norma, la primera en la legislación española sobre esta materia, han retrasado su tramitación en la Cámara Baja.

Si bien, las negociaciones para sacar adelante la ley han cogido impulso en las últimas semanas, un hecho que se materializa con la convocatoria de la primera ponencia en la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico para el próximo jueves, tal como señalan a Público fuentes de la mesa del órgano rector.

La iniciativa legislativa, que parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico dirigido por Teresa Ribera, pretende abordar el problema estructural de la crisis climática. Por ello, contempla la neutralidad de emisiones de gases de efecto invernadero desde ahora hasta 2050 "como muy tarde" y sienta las bases para alcanzar la descarbonización de la economía.

El proyecto de ley desembarcó en la Cámara Baja el pasado 20 de mayo de 2020. Sin embargo, desde la irrupción de la pandemia en marzo, la actividad parlamentaria ha estado durante varios meses bajo mínimos, centrada en aprobar medidas para luchar contra la emergencia sanitaria. Una vez pasadas las vacaciones estivales, la Cámara Baja fue retomando su agenda habitual, aunque en los últimos meses del año anterior, la tramitación de los Presupuestos copó casi toda la actividad en el Congreso.

El Gobierno solicitó la convocatoria de sesiones extraordinarias para el mes de enero, un mes que suele quedar fuera del calendario de sesiones, con el fin de avanzar en la ley de cambio climático y poder dar salida a este proyecto tan ambicioso lo antes posible. Sin embargo, enero terminó y la comisión en la que discurre esta ley no llegó a celebrar ninguna reunión formal para tratar esta ley. 

Fuentes de Unidas Podemos, partido que sostiene el Gobierno junto al PSOE, cuentan a este medio que ante la "avalancha" de enmiendas parciales registradas, los grupos han hablado previamente en reuniones informales para "intentar llegar al máximo acuerdo posible" antes de la ponencia, que será la que de forma al cuerpo de la ley.

En este sentido, PSOE y Unidas Podemos, que lideran conjuntamente las negociaciones con el resto de partidos, confían en que el espíritu y la esencia de la ley se mantenga: "No esperamos que haya grandes cambios, pero intentaremos incorporar mejoras de otros grupos, ya que casi todos están haciendo aportaciones interesantes", relatan a este medio estas fuentes. Asimismo, añaden que "está habiendo avances" con varios partidos del bloque de la investidura, como con ERC, EH Bildu y el Grupo Mixto. No obstante, "se sigue dialogando con el resto de grupos".

Principio de "neutralidad tecnológica"

En esencia, el Gobierno pretende que esta ley sirva de "paraguas" para los decretos y normas que se aprueben más adelante para hacer frente a la emergencia climática, como la futura ley de movilidad. Desde el PNV también destacan la "importancia" de la iniciativa legislativa y subrayan que se trata de una "ley paraguas que afectará a muchos y distintos ámbitos, y que deberá funcionar como ley de transición con el necesario equilibrio entre los retos e intereses medioambientales, económicos, sociales e industriales".

Si bien, afea que no se haya celebrado ninguna ponencia hasta el momento. "Hasta hoy [este lunes], el PSOE solo nos ha planteado sus posicionamientos en relación a nuestras enmiendas con respecto a un primer bloque de ellas". Además, aboga por "caminar por la senda que marca Europa, pero debe hacerlo de forma decidida, sin precipitarse y buscando el máximo consenso posible".

En esta línea, la formación jetzale plantea introducir el principio de "neutralidad tecnológica", esto es, todas las formas de producción de energía son igualmente válidas. "En un proceso de transición de al menos treinta años, parece prematuro cerrar la puerta a ciertas tecnologías. Máxime cuando existe una gran incertidumbre asociada a la evolución tecnológica y que seguramente será necesario contar con un mix de tecnologías y energías para satisfacer las diferentes necesidades energéticas", justifica el PNV en una de sus enmiendas acerca de este aspecto que no aparece en el texto del Gobierno.

Emisiones "netas"

El PNV también propone sustituir el concepto de "emisiones directas", recogido en el proyecto de ley, por "emisiones netas", en consonancia con el principio de neutralidad tecnológica, ya que defienden "dar cabida al uso de cualquier tecnología que pueda contribuir a obtener un balance neutro de emisiones de gases de efecto invernadero, como los biocombustibles, los electrocombustibles o los sistemas de captura y almacenamiento de carbono". Cabe recordar que las emisiones directas son las que emite una empresa o una industria en total en un momento determinado, mientras que las netas son las emisiones de una actividad concreta.

Ciudadanos, por su parte, también ha registrado varias enmiendas con el objetivo de alcanzar un proyecto basado, fundamentalmente, en conseguir las cero emisiones netas. "Tenemos que conseguir que nuestras actividades generen el menor impacto posible en el clima, por lo que el asunto de las emisiones de gases de efecto invernadero debe ser prioritario. Debemos trabajar por una industria puntera, que sea líder respetando el entorno, y para ello necesitamos un plan a largo plazo, que dé certidumbre a nuestros empresarios", explica la formación a este medio.

Asimismo, sostiene que "no es positivo prohibir actividades como como las explotaciones de petróleo o la energía nuclear", pues en su opinión, hay que dejar de lado "los prejuicios ideológicos cuando hablamos de algo tan importante, vengan de dónde vengan". "Por supuesto, defendemos que se instaure una política de incentivos que sirva para animar las conductas sostenibles, como las hipotecas verdes, y avanzar en políticas que permitan la neutralidad tecnológica", añaden fuentes de la formación naranja.

Vox se queda solo 

Otras fuentes de la ponencia puntualizan que la negociación "aún está verde", ya que todavía quedan muchos flecos por cerrar ante una de las leyes "más importantes de la legislatura". No obstante, una cosa está clara: Vox se ha quedado al margen de las conversaciones en torno a la norma, ya que es el único partido que ha puesto palos en las ruedas para que la iniciativa no se lleve a cabo.

La formación de extrema derecha presentó una enmienda a la totalidad y se quedó sola en la exhibición de su postura negacionista sobre el cambio climático. Todos los partidos, incluido el PP, rechazaron el veto registrado por Vox a la futura ley que espera ver la luz en el primer semestre de 2021. 

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