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El empresario que reformó la sede del PP desmiente a Bárcenas y dice que no recibió dinero negro

El arquitecto y socio de Unifica, la empresa que reformó la sede de la calle Génova, ha ofrecido una versión contraria a lo manifestado por Bárcenas, que asegura que Álvaro Urquijo aceptó que el PP le pagara entre el 25 y el 30% del coste de la obra con dinero de la caja b. Pero el empresario, acusado de recibir 1,5 millones de euros en b, indica que facturó por todos los servicios.

Gonzalo Urquijo, el arquitecto de las obras de reforma de la sede del PP
Gonzalo Urquijo, el arquitecto de las obras de reforma de la sede del PP, durante su declaración en el juicio, este martes  PÚBLICO

El socio y arquitecto de Unifica Gonzalo Urquijo ha desmentido a Luis Bárcenas ante el tribunal que le juzga por presuntamente haber recibido un millón y medio de euros en b como parte del pago de las obras de la sede del PP, al sostener que nunca se le ofreció la posibilidad de cobrar parte de la reforma en negro, en contraposición a lo declarado por el extesorero que aludía a una reunión entre Álvaro Lapuerta, el jefe de Tesorería del PP, y él mismo con Urquijo, donde se le propuso cobrar una parte en negro, a lo que él aceptó. Bárcenas ha concretado que entre el 25 y el 30% del coste final de las obras se sufragó con dinero de la caja b del PP.

Pero Gonzalo Urquijo, para quien el fiscal pide tres años y 10 meses por falsedad documental y contra la Hacienda pública, lo niega y, este martes, durante su interrogatorio por le fiscal, ha dicho que su empresa facturó al PP por todos los servicios, "realizando el descuento del 4% por pronto pago". "Esa reunión no la he tenido nunca, y no se me ha ofrecido eso", ha dicho y ha justificado que el baile de cifras entre presupuestos, certificados y facturas por cada una de las plantas del edificio de la calle Génova "se debe a ajustes y necesidades propias de la obra", y ha remarcado que el PP en ocasiones le pagaba con cheques en los que no había fondos.

Urquijo ha explicado que cuando les adjudicaron la reforma de la sede del PP, en 2005, el entonces gerente Luis Bárcenas "era alguien intocable, era como Dios, nadie trataba con él y nadie tenía acceso a él". También ha negado tener relación con el tesorero Álvaro Lapuerta, de quien ha dicho que se lo presentó en un descansillo el gerente Cristóbal Páez y sólo coincidió esa vez.

El arquitecto Urquijo ha querido justificar las discrepancias de cantidades pagadas por el PP que constan en la documentación de la empresa y en la de la formación política de la siguiente manera:  "Aclarar que hay tres versiones de papeles, las de 'El País', las manuscritas, las modificaciones de las manuscritas y las que están por ordenador", ha puntualizado sobre las anotaciones de la contabilidad b que llevaba Bárcenas y en las que aparecía su nombre junto a ciertas cantidades de dinero. Ha insistido Urquijo que en la obra del PP "tardaba mucho en cobrar", que el partido "tenía fechas muy malas para pagar" y que a veces cuando llevaba una factura por algún anticipo si no le pagaban, "pues anulaba y ya más adelante" lo incluía. "Debe tener 70 u 80 facturas y creo que la mitad se anularon", ha dicho.

Además, ha señalado que el PP era un cliente que "pedía cosas bastante extrañas" como que se firmara recibís por los cheques que le entregaban, o que modificara facturas; y ha relatado que en 2007 cuando realizaban las obras de la planta segunda tuvo que decirle a Cristóbal Páez que necesitaba que le pagara parte de la obra porque "no era un banco" y por tanto "no iba a financiar la obra".

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