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la mafia policial balear

La mafia de Cursach sabía dónde ponía la Policía cámaras de vigilancia para proteger a los testigos

En la grabación obtenida por Público, el inspector-jefe de la UDYCO balear, Suárez, no solo admite conocer que los sicarios dejaban de actuar en los lugares donde la Policía colocaba vigilancia de vídeo para proteger a los testigos; además, Suárez hace caso omiso de la agresión al testigo 29 en la que sufrió quemaduras en la cara, insistiendo en quitar la cámara frente a su domicilio. Cuatro meses después, rechazó la petición del testigo de ver el vídeo grabado allí.

Captura del programa de Equipo de Investigación (La Sexta) que entrevistó al Testigo Protegido 29 del caso Cursach, ocultando su identidad entre las sombras de un vehículo.
Captura del programa de Equipo de Investigación (La Sexta) que entrevistó al Testigo Protegido 29 del caso Cursach, ocultando su identidad entre las sombras de un vehículo.

Rebobinemos. En el artículo anterior revelamos parte de una grabación dentro de la Jefatura Superior de Palma en la que se demostraba que la cúpula de la Policía Nacional de Baleares frenó las detenciones de los administradores y contables de la trama mafiosa del "rey de la noche" de Mallorca, que ya habían sido acordadas con el juez por el fiscal y el inspector que investigaba el caso. El primer corte de audio empezaba con el inspector diciéndole al jefe de la UDYCO: "Otra cosa, si tienes un minuto, vamos a ver"...

Pero, ¿que habían estado hablando hasta ese momento el inspector José Luis García y Antonio Suárez, inspector-jefe de la Unidad de Droga y Crimen Organizado de Baleares? Público ha tenido acceso a la grabación completa y puede presentar esa conversación anterior, que versó sobre otro tema muy espinoso del 'caso Cursach': las amenazas y agresiones que padecían los testigos protegidos a manos de sicarios o por parte de algunos abogados del magnate mallorquín.

En realidad, Suárez había entrado en el despacho de García, responsable del Grupo de Blanqueo de Palma que estaba investigando un presunto fraude masivo a Hacienda por parte del Grupo Cursach, para plantearle retirar la cámara de vigilancia ante el domicilio en esa ciudad del testigo protegido 29, quien había sufrido duras palizas –en una le rompieron dos costillas y necesitó una prótesis dental– de los mafiosos que le exigían retractarse de su testimonio. Esas cámaras eran la única garantía de protección para estos testigos:

Suárez: "¿Se necesita eso todavía?" (la cámara de vigilancia) - García: "Yo, personalmente... Le acaban de quemar la cara"

Antonio Suárez: A ver, vosotros tenéis un punto que solicitasteis hace tiempo… [Refiriéndose al lugar donde se ha ubicado una cámara de vigilancia policial]
José Luis García: Es del 29, el que está ahora en…
AS: La pregunta es: ¿Se necesita eso todavía?
JLG: Yo, personalmente… Le acaban de quemar la cara. Sigue viviendo ahí y le acaban de quemar la cara en Calviá.
Juan Antonio Domínguez [inspector-jefe de la UDEF]: Este fin de semana me lo pasas…
JLG: Lo está llevando la Guardia Civil.
AS: Es aquello que me contaste… Bien, vale. Pero la pregunta es: esto no tiene nada que ver con GESA. ¿GESA tiene que seguir con ese punto ahí, se está utilizando?
JLG: ¡Claro! Está grabando la entrada de su portal.
AS: O sea, continúa operativo, entonces… A mí me había dicho todo el mundo que no.

"Desde que se puso [la cámara], y estamos con lo mismo de siempre, no ha pasado nada. Pero le está pasando en el otro lado" [en Calvià]

JAD: Yo le había dicho que no porque pensaba que era de la profesora el punto ese de GESA…
JLG: ¿Qué profesora?
JAD: La jodida profesora de la esa… de la lesbiana... de la policía municipal... [Sonia Vivas, quien ganó después un juicio por homofobia en la Policía Local].
JLG: No, no, si ese ya se quitó hace meses… ese se quito hace meses…
JAD: Vale, vale, vale
JLG: El de ahí se quitó. A ver, con eso hay un problema. No está dando nada. No ha dado nada. Porque desde que se puso, y estamos con lo mismo de siempre, no ha pasado nada. Pero le está pasando en el otro lado [en Calvià]. La Guardia Civil le tiene puesta una escolta para salir y entrar en el trabajo porque…
AS: Esa es otra historia…
JLG: No, no, es que es lo mismo, porque…
AS: Que sí, que sí… Lo que pasa es que a mí se me requiere para que les digamos si ese punto continúa operativo o no. Porque si no está operativo lo van a quitar.
JLG: Pero, claro, habría que... tienen ahí cámaras puestas los de Medios… están apuntando al eso… Hay que avisarles a ellos antes para que las quiten. No sé si funciona así, porque yo es la primera vez que hago eso.

"Tenemos esa cámara porque ahí le hacían pintadas, le... y había que localizar eso. Desde que está la cámara no ha vuelto a pasar nada"

AS: No, nosotros, cuando necesitamos utilizar… necesitamos un punto de electricidad, por lo que sea, y no existe, se habla con GESA. GESA… ¿Te acuerdas tú de un Real Decreto de hace la madre que lo parió? Porque ni ellos sabían que existiera porque nos daban problemas, están olvidados… A requerimiento de las fuerzas de seguridad, se instalará un punto donde se les diga. Pero, claro, toda la vida no lo mantiene. Lo mantiene mientras sea necesario. Si no es necesario, no. Y parece ser… yo tenía deducido que allí ya no había cámara ni nada. Simplemente estaba el punto de electricidad, ahí…
JLG: No, no, no. A ver… a mí nadie me ha dicho que se hayan quitado las cámaras… Es… habrá que llamar entonces a Medios… Medios me… me preguntaron hace unos meses si se podían quitar o no. Y fue hace unos meses. Yo les dije que en principio, no. No sé si han venido… a mí nadie me ha avisado de que se haya quitado.
AS: ¿Tenemos claro dónde tenemos exactamente colocada…?
JLG: Sí, es una cámara que está apuntando al portal.
AS: Bueno, voy a llamar a los de GESA porque ellos lo sabrán. Ellos lo sabrán porque son los que tienen que instalar el cable.
JLG: Claro. Nosotros esta cámara la tenemos porque ahí le hacían pintadas, le tal… y había que localizar eso. Desde que está la cámara no ha vuelto a pasar nada. 

[AS se pone a hablar por teléfono de otro tema].

A esas alturas, el testigo protegido 29 había denunciado en repetidas ocasiones a la Policía Nacional las amenazas y agresiones que padecía, pero los sicarios siempre sabían dónde y cuándo estaba sin escolta. Tuvo que buscarse otro empleo en un hotel retirado, pero a los tres días ya sabía la mafia dónde estaba y poco después le asaltaron de madrugada, cuando salía de su trabajo, le arrojaron al suelo junto a su coche, en el párking del hotel, y le quemaron la mejilla con un hierro candente.

El 29 recurrió a la Guardia Civil porque la Policía no le ayudaba

Quemadura que le hicieron en la mejilla al testigo protegido 29 sicarios mafiosos de la trama Cursach.

Fue por ello que recurrió finalmente a la protección de la Guardia Civil, y "ellos sí que me proporcionaron escolta permanente y me protegieron de verdad", explicó el testigo 29 a este diario tras huir de España y solicitar asilo en Suiza:  "Me he tenido que ir de España porque dicen que me inventé las agresiones. ¡Y en la última me quemaron la cara! Y todas las agresiones que yo sufrí fueron cuando no estaban los escoltas conmigo. En sábado. ¿Quién les decía que yo no tenía escoltas los fines de semana?"

"Después de que me quemaran la cara" –continúa el testigo 29– "el inspector Suárez no quiso que se detuviera a [Vicente Coco] Campaner y a [José Ignacio] Herrero", abogados de Cursach y de los sicarios rumanos que le agredieron, "a pesar de que estaban amenazándome y difundiendo mi identidad, con los dos apellidos, por las redes sociales. Ni siquiera los quiso investigar y tuve que poner la denuncia judicial yo mismo, pagándome el abogado"... 

"Porque cuando fui a poner la denuncia en la Policía Nacional, el propio Suárez llegó a decirme que no mirara el Facebook", donde le estaban señalando esos abogados. "En un principio ni siquiera me quería admitir la denuncia". De momento, Campaner ha sido condenado en sentencia firme por el TSJ de Baleares y tiene que volver a sentarse en el banquillo, mientras que varios sicarios rumanos han recibido penas de cárcel o están fugados de la Justicia. 

Suárez se negó a revisar el vídeo tras una agresión al testigo

"En una ocasión me destrozaron el coche entero y aunque fui dos veces a la Jefatura de Palma para pedir que revisaran el contenido de aquella cámara, no me hicieron ni caso. Al final, mandé una carta por burofax a [Antonio] Jarabo [que en aquel entonces era el jefe superior de Policía de Palma] explicando lo que me había pasado, para que quedara constancia", sigue narrando el testigo 29 a Público. "Y a esa carta me contestó el propio Suárez, diciendo que ya no podían revisar el vídeo que había filmado la cámara en las fechas de la agresión".

Este diario ha obtenido la misiva que le remitió Suárez al testigo 29, cuatro meses después de que se produjese la conversación con el inspector García sobre las cámaras de vigilancia del portal de su domicilio:

Respuesta del inspector-jefe Suárez al testigo 29 sobre el vídeo grabado ante su domicilio.

Habiendo tenido entrada en esta Jefatura Superior de Policía en Illes Balears, escrito de fecha 20/09/2018, y dos Burofaxes fechados el 26/09/2018 y el 03/10/2018, respectivamente, en los que se solicita la visualización del contenido de varias cámaras de seguridad, así como distinta información sobre diversos funcionarios de policía con destino en estas Dependencias policiales, todo ello, al parecer, relacionado con supuestas actuaciones de acoso y trato vejatorio hacia su persona, le participo que no existe ningún inconveniente en facilitarle dicha información solicitada siempre y cuando, dadas las características y el tipo de información que se interesa, sea requerida por parte de la Autoridad Judicial, a cuya disposición será puesta la misma y cualquier otra que pueda requerir.

La falta de interés del inspector-jefe de la UDYCO por la seguridad del 29 es patente, tanto en esta respuesta escrita como en su conversación con García, pero aún llama más la atención su indiferencia ante el hecho de que la mafia de Cursach sabía dónde ponía la Policía las cámaras de vigilancia para garantizar la seguridad de los testigos 'protegidos'. En cuanto se colocaban, los sicarios dejaban de cometer acoso y/o agresiones en esos puntos vigilados, algo que no sólo tenía que llamarle la atención sino incluso impulsarle a investigar si había algún infiltrado o chivato en el Cuerpo. Todo lo contrario:

García: "Desde que se puso el punto no ha vuelto a pasar nada" [silencio] Suárez: "Basta que lo quites para que pase algo"

AS: A ver, déjame llamar a Caño… que fue el que... A ver, no sé a mí quién me lo dijo: Si lo tenéis, bien, y si no lo necesitáis, bueno pues lo… lo…
JLG: A ver, el riesgo que corremos es que le pase algo a este tío. Pero que no es amigo mío…
AS: No, si mientras la vía judicial considere que debe estar, lo tenemos. Lo que no quiere GESA es que esté ahí sin hacer falta. Pero si hace falta lo tenemos un mes, dos, tres, el tiempo que haga falta.
JLG: Vale, lo que yo la última noticia que tengo, de hace lo menos dos meses y medio que me llamaron por teléfono de Medios, los que lo colocaron, que si hacía falta. Yo les dije que en principio sí. Y no he vuelto a tener noticia ninguna. Entonces, entiendo que está.
AS: Yo es que no tengo ni idea.
JLG: Porque es que además como sólo se utiliza en el caso de que haya algún incidente para ver quién entra y quién sale, al principio lo utilizamos varias veces. Pero ahora, como no ha habido ningún incidente, está conectado pero no hemos mirado nunca. Porque no hay nada que mirar y eso son horas de grabaciones o de…

"O sea, si se puede quitar el punto de Garita" [la calle del domicilio del testigo]

AS: ¿Cómo estás, Caño? Mira, una cosa. El otro día me preguntaron, no sé si a requerimiento tuyo o de quién, si podíamos desmontar un punto de electricidad que os pedimos en su momento… ¿Tú sabes algo de esto? Es que, nosotros hace un tiempo, unos meses, quizá.. no sé… igual hace un año, en fin, hace ya un montón de tiempo se os pidió que nos dejarais colocado un punto electricidad para nosotros luego… Lo dejasteis puesto, exacto. A mí me ha llegado. No sé ahora exactamente quién me comentó que vosotros le habíais dicho que si necesitamos todavía hacer uso de él o lo podéis quitar. [escucha] Había dos puntos más en… ¿Garita? [la calle donde vivía el testigo 29] Son Banya, sí, éste es nuestro, sí… Vale, entonces el de Son Banya se quitó. [se oye muy débil a Caño diciendo: 'el de Garita creo que no era vuestro']
JLG: [interrumpe] El de Garita es el nuestro.
AS: ¿Ése es el que preguntáis si es el que se puede quitar? Vale. Yo te contestaré. Voy a preguntar. O sea, el de Garita si debe continuar o si lo podéis quitar. Yo te contestaré. Vale. Venga, gracias. Gracias, Caño. Hasta luego. [dirigiéndose a García]. Vale, el de Garita. Pregunta si el de Garita debe de continuar o no.

"Es que este tío anda con una quemadura por ahí... yo no me atrevo a quitarlo" [el punto de la cámara]

JLG: A ver… mi opinión personal…
AS: No, no, no… Lo que digáis. Aquí el que lo autoriza es el juez. Si el juez considera que debe estar…
JLG: Yo, yo, yo… Te explico lo que hay. Desde que se puso ese punto no ha vuelto a pasar nada.
[Largo silencio]
JLG: Yo tengo…
AS: Basta que lo quites para que pase algo…
JLG: Exactamente. Y es que… el fin de semana pasado o el anterior en el puesto de trabajo de este tío… pues que anda…
JAD: No, este último fin de semana…
JLG: Este último… es que anda con una quemadura por ahí. Yo no me atrevo a quitarlo.
AS: Si… vosotros consideráis que no, y el juez considera que debe de continuar… que continúe.

Es más que evidente la insistencia de Suárez en retirar la cámara que vigila el portal del 29: tras repetirle varias veces el inspector que está activa, que es necesaria y que el testigo acaba de ser agredido, sigue sin dar instrucciones al encargado de GESA para que mantenga el punto de luz y reitera su pregunta de si es necesario mantenerlo. Sólo al final, cuando le dicen por cuarta vez que "anda con una quemadura por ahí" y que se corre "el riesgo de que le pase algo a ese tío", cede a "que continúe" si "el juez considera que debe continuar".

Por supuesto, igual que constata Suárez al final de su respuesta a las denuncias del 29, si "la autoridad judicial" lo requiere, la Policía tendrá que hacerlo, faltaría más. Pero en este último tramo de la conversación, queda muy claro que el inspector-jefe de la UDYCO es plenamente consciente de que la mafia de Cursach se entera de dónde se ponen cámaras de vigilancia en cuanto la Policía las coloca, o las quita: "Basta que lo quites para que pase algo", dice. Pero no da instrucción ninguna de que se investigue esa gravísima filtración.