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Exclusiva de Público

La mafia policial de Palma La cúpula policial balear frenó la detención de los contables de la trama de Cursach

Público ha obtenido el audio de una grabación efectuada en la Jefatura de Palma, en junio de 2018, que demuestra que el entonces jefe superior de la Policía Nacional de Palma, Jarabo; su número dos, el comisario Santafé, y el inspector-jefe de la UDYCO, Suárez, impidieron la detención de los 17 administradores del Grupo Cursach por parte del encargado del Grupo de Blanqueo de la Policía Nacional que investigaba la trama mafiosa del "rey de la noche".

El inspector Antonio Suárez (en el centro) cuando era jefe de la UDYCO de Baleares. | EUROPA PRESS
El inspector Antonio Suárez (en el centro) cuando era jefe de la UDYCO de Baleares. | EUROPA PRESS

El Grupo de Blanqueo de la Policía Nacional de Baleares había dedicado más de un año a investigar las operaciones contables del Grupo Cursach –el mayor imperio de locales de ocio nocturno y hoteles de las islas–, tras interceptar y examinar (entre muchas otras pruebas) más de 20.000 mensajes SMS con información económica y financiera que se habían cruzado los administradores y cajeros de las diferentes empresas, cuando su jefe, el inspector José Luis García, acudió al fiscal y al juez encargados del caso para plantearles la necesidad de hacer detenciones. 

Era mediados de junio de 2018, y tanto el fiscal Anticorrupción Juan Carrau –tras consultarlo con Hacienda– como el juez Miquel Florit –quien había asumido la causa tras la recusación del magistrado Manuel Penalva– le dieron el visto bueno al inspector: se trataba de detener a 16 o 17 personas, incluidos el propio Tolo Cursach y su lugarteniente, Tolo Sbert (ambos por segunda vez), responsables de las cuentas y finanzas del emporio, para después ponerlos a disposición judicial y que el magistrado les tomase declaración, como es habitual en los operativos que culminan una investigación policial. 

El inspector García ya tenía prácticamente terminado el informe en el que pormenorizaba los diferentes delitos económicos y fiscales que se podían imputar a los investigados. En sus conclusiones estimaba principalmente un fraude masivo a la Agencia Tributaria que podía llegar a alcanzar los 51 millones de euros. Entre las pruebas de cargo, una conversación telefónica interceptada en la que Cursach le dice claramente a su director financiero, Miguel Pérez Marsá: "Íbamos a ganar 14 millones este año [ejercicio 2014/15]" pero "fiscalmente hemos ganado cinco".

Las pruebas eran abrumadoras, pero era necesario interrogar a los protagonistas, por lo que, tras obtener la luz verde de juez y fiscal, el inspector había solicitado un dispositivo de apoyo para realizar las detenciones, ya que en su grupo tenía varios agentes de vacaciones y necesitaría más gente.

Los jefes exigían órdenes de detención del magistrado, algo innecesario en una investigación policial.

Pero en el briefing matutino diario sus jefes no sólo no le concedieron apoyo operativo, sino que le manifestaron su oposición frontal –pese a no haber estudiado el caso–, a menos que hubiese órdenes de detención firmadas previamente por el magistrado; algo innecesario en el curso de una investigación policial, en la que lo que decide el juez es si ingresan o no en prisión los investigados. 

Así que García aprovechó después la entrada en su despacho del inspector-jefe de la UDYCO (Unidad de Drogas y Crimen Organizado), Antonio Suárez, quien iba a consultarle otro tema, para solicitar una orden clara e inequívoca de lo que debía hacer. En ese despacho de la Jefatura Superior de Policía de Palma de Mallorca estaba en marcha una grabadora, y Público ha tenido acceso al audio completo de lo que se habló ese día en aquel despacho.

A continuación reproducimos y transcribimos los fragmentos más relevantes de esas conversaciones, en las que también interviene el inspector-jefe de la UDEF, Juan Antonio Domínguez: 

Suárez: "Las detenciones que las ordene el juez". García: "Juez y fiscal tienen la idea de que íbamos a hacerlas nosotros"...

José Luis García: ...Otra cosa, si tienes un minuto, vamos a ver. Y esto es importante porque… ¿Te acuerdas de que habíamos hablado de las detenciones de… del contable, del tema de Cursach y de… Bueno, pues hoy parece ser que en la reunión se habló… Yo insistí, bueno, lo que habíamos hablado [los dos a la vez: "en el briefing"]. Le dije al juez… y parece ser que le han vuelto a decir que no, que eso lo tiene que hacer por orden judicial y tal el juez…
Antonio Suárez: Las detenciones que las ordene el juez.
JLG: …que las ordene el juez. Porque en teoría son policiales, consecuencia de una investigación policial. Bueno, yo no quiero discutir con nadie. Lo único que necesito es una… Porque el juez y Carrau tienen la idea de ayer de que las detenciones íbamos a hacerlas nosotros. Si a mí se me dice que cambie las diligencias y que ponga: ‘Si usted lo considera oportuno ordene la detención’… lo cambio ahora mismo y ya está. No hay ningún problema, de verdad. Yo no tengo ningún interés en montar ningún espectáculo ni en nada.
AS: Yo… y abajo [en el briefing] ¿qué es lo que decía?  [refiriéndose al comisario José Luis Santafé, número dos de la Jefatura] 
Juan Antonio Domínguez: Pues eso, que el juez debería haber ordenado las detenciones y que el juez no las ha ordenado…
JLG: Yo se lo dije al juez y dijo… [le interrumpe Domínguez] bueno… que se lo cuente...
JAD: Dijo… que ha dicho Santafé… Bueno, es que después del briefing hemos ido él y yo a hablar con Santafé. Y dice Santafé: ‘Espera un momento que yo voy a hablar con Carrau y sobre todo voy a hablar con el jefe superior [Antonio Jarabo]. Pero me han dicho que ha salido un informe de la Jefatura, le he mandado un mensaje, le he llamado por teléfono y no me coge el teléfono, y bueno, yo este momento, yo…

"Necesito una orden clara. Si se me dice que no se detenga... Pero he de comunicar a Carrau y al juez, porque creen que se va a hacer mañana."

JLG: Lo que quiero hacer llegar: No tengo ningún problema, de verdad. O sea, no voy a hacer nada raro ni porque haya… porque yo sé que hay… Pero bueno, no voy a hacer nada raro. Pero necesito una orden clara, y nada más. Si a mí se me dice que no se detenga y que… lo que sí tengo que hacer es comunicar a Carrau y al juez, porque ya ellos piensan que se va a hacer mañana. Y se va a hacer como dije…
AS: ¿Cómo se supone que lo vais a hacer?
JLG: Ya… vienen vacaciones, ya hoy estamos cuatro… Y mañana estaremos…
AS: ¿Cuántos detenidos se van a hacer?
JLG: Dieci….. siete. Es que un investigado no detenido lo acabamos a pasar a… tal. Son diecisiete.
AS: ¿Y cómo vais a hacer 17 detenidos?
JLG: Ehhhh… Le había dicho que necesitaba, aparte de nosotros cuatro, seis funcionarios más. Es decir, de tal manera que nos íbamos a separar en dos equipos. Uno, a unas oficinas, y dos furgonetas de la UPR [Unidad de Prevención y Reacción], y el otro a otras oficinas.
AS: (Hablando bajito) Lo tenemos que hacer con tiempo, macho. Esto no se puede confiar en unos… ¡Diecisiete detenidos! ¿Esto desde cuándo se sabe que se va a hacer?
JLG: No, no, desde ayer. Desde que Carrau nos lo dijo. Porque yo antes de hacer todo esto le pregunté a Carrau, y Carrau me dijo: ‘Espera’, y… y en la misma tarde me dijo… Pero que de verdad que no tengo ningún problema en no hacer nada de eso, en decir simplemente… pero tengo que comunicarlo. Entonces, me da igual… Es que no sé cómo decirlo, que es que realmente ¡no tengo ningún interés en montar un espectáculo de detenciones y de tal! De verdad que no tengo ningún interés.

Queda más que claro que el jefe superior Jarabo ha dado instrucciones a su segundo, el comisario Santafé, de que no se lleven a cabo las detenciones del equipo de administración y finanzas del Grupo Cursach, y que el inspector-jefe Suárez también se opone a hacerlo, a menos que el juez dé un orden expresa... a la que, por supuesto, los mandos policiales no se podrían negar a obedecer.

Por tanto, el inspector del Grupo de Blanqueo pide una orden clara y directa de sus superiores de que no tiene que detener a nadie, y el jefe de la UDYCO empieza a hablar con extrañas metáforas más propias de un lenguaje mafioso:

Suárez: "Las piedras deberíamos mirarlas poco, no vaya a ser que se levanten con los ojos y empiecen a aparecer muertos"

AS: Yo lo que creo es que esto, esto… Viniendo como viene, las piedras debíamos de mirarlas, y… y, poco, no vaya a ser que se levanten con los ojos y empiecen a aparecer muertos…
JLG: Vale (en tono resignado)
AS: No, no, es así… O sea, yo, yo… yo no puedo ser, como tú comprenderás, no puedo esconder tampoco la cabeza, tal… O sea, esto va a acabar… Esto… Imagino que sois conscientes, sin entrar a echar culpas a nadie, ¿eh? Cada uno sabe muy bien lo que ha hecho y punto. Pero esto… tú sabes de sobra que esto va a acabar como el rosario de la aurora… En general, en bloque, no me refiero a esto, a lo otro, tal, pum, pum, pum. Va a acabar como el rosario de la aurora y…
JLG: Respecto a eso hay opiniones de todos los tipos. Entonces… Yo lo único que he hecho es mi trabajo, lo mejor posible…
AS: Sí, y yo te puedo dar una muy cualificada, no por mí, lo de la cualificación no viene por mí, viene por el origen: Ya verás dentro de… dos meses, tres… ¡Ya verás!
JLG: Sin embargo, a mí me llega lo contrario. Yo lo único que hago es hacer lo mío lo mejor posible. Eh…
JAD: Entonces, ¿qué hacemos?
JLG: Yo por mí, si me decís que no se haga, por mí perfecto. Yo cojo…
AS: ¿Diecisiete detenciones? Deberían llevarse todas por orden del Juzgado. Todas.
JLG: Perfecto.

Suárez: "No, si aquí no tiene que pringarse nadie… No vale pringarse como diciendo usted prínguese, no, no."

AS: Deberían de llevarse tal, porque esto es muy bonito, lo de tal, tal, tal, tal, tal… No, usted prínguese. Y a los policías locales… Bueno, prínguese, no… No, si aquí no tiene que pringarse nadie… No vale pringarse como diciendo usted prínguese, no, no. No pasa nada, oiga, mire, ahí dice tal… Pues queda usted detenido, a tomar por culo.
JLG: Vale, pues lo voy a hacer así. Si estamos todos de acuerdo, que yo también estoy de acuerdo… Lo que pasa es que yo se lo dije al juez ayer. Me parece que os lo comenté…
AS: Haga usted lo que considere oportuno…
JLG: Bueno, pues lo hacemos así, entonces, ya está.
AS: Así haces lo que te diga su señoría. Porque esto lo lleva el 6, ¿verdad?
JLG: No, lo lleva el 12, Florit.
AS: Florit, bueno. Florit no es el 12 [el juez Florit era del Instrucción Nº6 pero estaba cubriendo el Nº12, donde se instruía el caso Cursach, tras la recusación de Penalva. Ahora, Florit tendrá que sentarse en el banquillo por presunta prevaricación tras haber ordenado la incautación de móviles de periodistas].
JLG: Yo fui con él con quien hablé ayer. Sí, sí, si por eso estoy así. Me miró, abrió los ojos y se marchó. Hasta luego. Ya está. Ya está, no hay más. Y entonces sí… además es que parece que yo soy el interesado. Lo que hago es, si os parece bien...

Entrevista publicada por el diario mallorquín Última Hora con el inspector-jefe de la UDYCO, Antonio Suárez, en la que aboga por la nulidad de las actuaciones del caso Cursach, como han solicitado los abogados del magnate.

AS: Yo, en este grupo no quiero entrar en críticas personalizadas. Os lo pido por favor. En eso no voy a entrar. Se han hecho muchas cosas mal por su historial. Pero yo creo que, en mi opinión, creo que una vez llegado a un punto, el que fuera, donde veis la posibilidad de no avanzar ni un milímetro, yo no hubiera avanzado, sinceramente, ni un milímetro, ni un milímetro.
JAD: (interrumpiendo reiteradamente) Pues lo que ha pasado, es lo que ha pasado. Tenemos diez mil mensajes de SMS pasándole el dinero que hemos recaudado…
JLG: Mira, yo… yo… yo…
AS: Pero yo no dudo que lo tenga, mira. Cada uno cuenta su versión. Y a mí me dicen que, efectivamente, a mi me dan una versión contraria. A mí me… y la mía, insisto, es muy cualificada. No es mía. Porque no sería cualificada y no porque no tenga capacidad sino porque no tengo el conocimiento suficiente, salvo lo que oigo, lo que dicen, lo que leo, etc. Pero yo te digo que esto, sin personalizar, ni en nada ni en nadie… Bueno, bueno, bueno, ni ha empezado siquiera. Ni ha empezado. Con lo cual, si yo hubiera estado… Bueno, si yo hubiera estado aquí no hubiera pasado todo lo que ha pasado. Igual hubiera pasado otra cosa, pero lo que ha pasado, no. Desde luego, procuraría no hacer así. Pero vamos, no mirar demasiado la piedra no se levante, me cago en la puta, y aparezca lloviendo…

Pero, ¿qué significa eso de que no hay que mirar demasiado las piedras porque se pueden levantar "con los ojos" y "empiecen a aparecer muertos" o "aparezca lloviendo"?

Este diario ha consultado con diversas fuentes policiales y ninguna ha reconocido ese tipo de lenguaje como jerga empleada de alguna forma entre policías. Tampoco han sabido traducir su significado, salvo que Suárez "claramente insta a no remover mucho las cosas, no vayan a aparecer cosas que no interese que se sepan", estiman esas fuentes. ¿Y esto se lo dice a un investigador un inspector-jefe de la unidad contra el crimen organizado? Pues sí.

En cualquier caso, el inspector García no acaba de entender a su jefe y trata de explicar su trabajo de investigación:

Suárez: "A esto tenemos que ponerle fin en algún momento. Lo hemos hecho muy mal. Lo ha hecho muy mal Su Señoría"

"Lo que yo no puedo hacer, si me envían 10.000 SMS y cuentas y papeles... No puedo negarme a ver eso." 

JLG: En ese sentido, yo, en su día ya hice un informe general… Además, me vine aquí un fin de semana para sacarlo antes de que se levantara el secreto porque ya quería quitármelo de encima… Me vine aquí un viernes a las tres de la tarde y no salí de aquí hasta el domingo a las cinco de la mañana… Un informe de 750 folios explicando… un poco general sobre todo esto, con cosas concretas, en el que había… yo veía delitos, pero no fui a detenerlos, porque estaban otra vez los de siempre, había… y lo dejé ahí. Nadie ha hecho caso, perfecto. Pero está ahí. Hago caso omiso a todo esto. Perfecto. Pero si yo no tengo ningún problema, pero lo que no puedo hacer si me mandan diez mil SMS y cuentas y papeles… Los papeles, como con los ordenadores, hay que abrirlos. Y no puedo negarme a ver eso. Es mi único… Pero ya está, es que no hay más… No puedo decir: ‘Esto no está’. No puedo decir eso. O yo no valgo, yo no valgo… La Guardia Civil, sí, porque un ordenador que ni abrieron, pues les da igual. Pero yo no valgo… No, porque además va a venir cualquiera y va a decir: ‘A ver, enséñame el folio… ¿Cómo que aquí no hay, cómo que aquí no hay, cómo que aquí no hay? 
AS: Pero es que esto… tendremos que ponerle… tenemos que ponerle fin en algún momento…
JLG: Esto para mí ya está acabado.

"Ahora tenemos un robo de chiste y es alguien de muy dentro de la casa"

AS: Hay que ponerle fin. Esto, nosotros y vuelvo a repetir, en mi opinión, y no voy a dar ni nombres ni personas ni lugares ni grupos ni nada, pero esto no se puede… lo hemos hecho muy mal, pero lo hemos hecho muy mal no solamente nosotros, en mi opinión, lo ha hecho muy mal Su Señoría. La impresión que da al neófito, o al medio neófito como yo, es que es una historia sin fin y no acaba nunca. Y es siempre lo mismo, es la misma historia. Ahora tenemos este robo, que es un robo de chiste y es alguien de muy dentro de la casa… ¡Pero muy de la casa! Esto es un cuento chino… Vamos, un cuento chino. El tío sube… dos tíos con casco le ven pasar y… es como si pasara mi prima… Si pasa mi prima la paran. Y nadie sabe nada y al cabo de un año y pico bajan y está la chisma con las llaves puestas… O sea… esto es una locura…
JAD: Están las dos cajas con todas llaves puestas.
ASPero es una locura… cuando todo ya es una locura ya nada tiene orden ni concierto… Esto es una cosa que no tiene fin, no tiene fin.

Desde luego, la anécdota es extraña y hasta sospechosa: Suárez se refería a un suceso de claros tintes mafiosos, cuando dos motoristas entraron en una discoteca de Cursach y se llevaron alrededor de 200.000 euros en efectivo de dos cajas fuertes que estaban con las llaves puestas. Un atraco nunca resuelto.

Ahora bien, todo ello no es precisamente óbice para investigar –y levantar todas las piedras, si es preciso– ni, mucho menos, motivo para "ponerle fin" a la causa. Aunque eso es lo que conseguirán al final los tres más altos mandos de la cúpula policial balear. Porque las detenciones no se llegaron a efectuar, el extenso informe sobre presunto blanqueo del Grupo Cursach fue remitido por el juez a la Delegación de Hacienda local, que lo desautorizó con un contrainforme plagado de errores y omisiones, y esta pieza de la macro-causa Cursach fue archivada provisionalmente.

Parecería que, en este terreno, Cursach se ha salido con la suya, pero Público cuenta con más audios, documentos y pruebas con los detalles de esta presunta obstrucción a la justicia; muchas más evidencias que ya no caben en este artículo.